lunes, 31 de agosto de 2009

Cosas para leer: Two Hawks from Earth


Redición de una novela de Philip Jose Farmer recientemente realizada por MonkeyBrain Books . En 1966, y de nuevo en 1971, el libro fue publicado como The Gate of Time por Belmont, que además alteró una escena de tortura que aparecía en el texto original para hacerla menos gráfica. En 1979 Farmer le devolvió su título original y la polémica escena (desagradable pero mucho más coherente que la alterada) además de realizar algunos cambios en el texto y el añadido de tres nuevos capítulos finales que alteran profundamente el significado y sentido del final original. Este es el texto, más completo, que se usa como base para esta edición. También se incluye un epílogo, escrito por Christopher Paul Carey, que comenta algunos de los aspectos más destacados del libro y algunos que desconocía sobre Farmer.

Se trata de una novela de aventuras y ciencia ficción, perteneciente en concreto al subgénero de las ucronías y las tierras paralelas. El equilibrio entre ambas, siempre difícil de mantener, se decanta del lado de la aventura.

El protagonista, bien podemos llamarlo el héroe, de nuestra novela es Roger Two Hawks, un piloto medio iroqués del ejército de Estados Unidos durante la segunda guerra mundial. A los mandos de un bombardero, llamado Hiawatha, participa en un masivo bombardeo contra una refinería alemana en Ploiste, Rumanía. Las defensas de esta resultan ser mucho más duras de lo esperado y muchos aviones caen derribados, incluido el Haiwatha. Roger, y uno de sus compañeros, consiguen saltar en paracaídas, pero lo que se encuentran al caer les llena de sorpresas. Los nativos con los que se encuentran no parece rumanos, su forma de hablar, su cultura y su aspecto físico recuerdan más a nativos americanos. Así Roger Two Hawks comienza su aventura en otra tierra, un lugar donde el continente americano nunca se ha alzado por encima de las olas y donde este hecho ha provocado muchos e inesperados cambios en la historia. Sin embargo hay algo que es común a ambos mundos, ambos se encuentran sumidos en un conflicto de grandes proporciones. Los tripulantes del Hiawatha resultan no ser los únicos recién llegados a este mundo ya que un piloto alemán también llegó en el mismo momento que ellos, en su propio avión.

El mundo que nos presenta Farmer en esta novela es al mismo tiempo sorprendentemente similar y diferente del nuestro. Las diferencias geológicas obvias no acaban con la ausencia de un continente americano, en su lugar sólo pueden encontrarse algunas islas habitadas por pueblos de origen Polinesio, por ejemplo la placa tectónica de la India en este mundo no ha "chocado" contra Asia y sigue siendo una isla en medio del océano, que los grandes imperios se disputan. Estos cambios se llevan a todas sus consecuencias, sin una América a la que migrar los antepasados de los amerindios se volvieron hacia otros lugares alterando profundamente el mapa étnico y lingüístico de Europa y Asia, la ausencia de la corriente del Golfo convierte a Europa occidental en un territorio mucho más frío en invierno, en que incluso el Canal de la Mancha puede llegar a helarse. Las translaciones de pueblos han dado lugar a nociones curiosas, como la existencia de un estado finés en las islas que nosotros conocemos como Japón. Otros elementos son más reconocibles, Blodland es fácilmente identificable con una versión de Inglaterra y Perkuniskha evidentemente ocupa el lugar de Alemania. Sin embargo los cambios de este mundo también han dado lugar a unas sociedades más cerradas, más xenófobas y clasistas, en las que la esclavitud es generalizada y la violencia es la norma. Quizás las largas descripciones de países y lenguas resulten en algunos momentos demasiado extensas, pero el mundo que presenta es lo bastante interesante para superar esos escollos puntuales.

El protagonista Two Hawks resulta uno de los pocos personajes con el que podemos simpatizar totalmente del libro, pues la mayoría de los que pasan por las páginas del mismo son individuos más bien desagradables. Aunque se trata de una persona muy inteligente y sobradamente capaz en diversas áreas, no se trata de un héroe perfecto e invulnerable y en varios momentos durante la novela admite su impotencia, o se derrumba; por ejemplo durante las terribles torturas a las que es sometido para descubrir su identidad por parte de ambos "bandos". La caracterización de algunos de los personajes secundarios resulta algo esquemática pero otros, que en un principio parecen corresponderse a un mero tópico, van ganando en profundidad e interés según avanza el libro.

Farmer juega hábilmente con nuestras expectativas y con las presunciones básicas del relato (que se muestran como equivocadas) para proporcionar dos gratificantes vueltas de tuerca, a lo que sin ellas parecería un final previsible. En ese sentido no desilusiona, aunque quizás el momento de la revelación, que no voy a desvelar por si algún día queréis leerlo, resulta algo anticlimático, después de la escalada de acción que ha llevado hasta ese punto. Pero resulta, a la vez que sorprendente, refrescante.

La influencia de Burroughs en la novela es bien visible, como acertadamente apunta el epílogo. La trama básica, el aventurero que llega a un mundo desconocido, se ve implicado en sus guerras y gana el amor de una princesa nativa: en cierta forma incluso se podría considerar que Two Hawks, el hombre rojo que gana el amor de la princesa blanca, es el reverso del blanco John Carter y Dejah Thorris. Pero donde Burroughs ve un mundo idealizado de heroísmo guerrero, el relato de Farmer es más siniestro, incluso en momentos algo deprimente. Especialmente con respecto a las fronteras raciales y sociales, que aparecen como insuperables a pesar de todo el heroismo o la inventiva de nuestro héroe.

Por cierto, el libro lleva una portada y contraportada magníficamente realizada por Lee Moyer, ilustrador conocido en los círculos de los juegos de rol, sobre todo, por algunos trabajos para Wizards of the Coast. Es curioso el contraste de esta gran portada con las engañosas portadas de ediciones anteriores, especialmente la de Belmont, que no parece corresponderse con el mismo libro.
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