jueves, 23 de marzo de 2017

Escocia en la época de Solomon Kane: los MacLeod (Clanes)


El clan MacLeod (o MhicLeòid) está asociado a la isla de Skie y a la de Lewis y Harris, en las Hébridas, están dividida en dos ramas principales (que a su vez incluyen otros linajes menores): Sìol Tormoid ("descendientes de Tormod") o MacLeod de MacLeod (o de Dunvegan y Harris), y Sìol Torcaill ("descendientes de Torcall"), o MacLeod de Lewis.

Ambas ramas dicen descender de un personaje casi legendario del siglo XIII, Leód (quizás del nórdico Ljótr que significa "feo"), que habría conquistado la mayor parte de Skye e islas adyacentes y, según la tradición del clan, era hijo del rey de la isla de Man, Olaf el Negro. Por ello las armas de los MacLeod de MacLeod muestra por ello el trisquel  de la isla de Man. Por tra parte los MacLeod de Lewis, sin embargo, muestran una montaña en llamas que, según algunos, representa una almenara, usada para avisar de los ataques contra las islas.

Al principio del periodo los MacLeod son aún uno de los clanes más poderosos de las Islas Exteriores, pero  durante todo el siglo XVI, y el principio del XVII, el clan mantuvo abundantes conflictos con sus vecinos: con los Fraser, los MacKenzie, los Morrison y con algunas de las distintas ramas del clan Donald. Conflictos que estallaron en innumerables escaramuzas, duelos y peleas y en un puñado de batallas más significativas. Estas batallas debilitaran sucesivamente al clan, aunque a menudo obtuviera la victoria, y especialmente a los MacLeod de Lewis, que perdieron sus tierras a manos de los MacKenzie y cuya línea de jefes se extinguió poco después.

Muchos miembros del clan MacLeod sirven o han servido como mercenarios en Irlanda (redshanks) y en otras partes de Europa, también son conocidos como piratas y marineros aguerridos.

La leyenda del Inmortal" MacLeod, que supuestamente murió en combate en un combate contra los Fraser en 1536 pero, quizás animado por magia satánica, volvió de entre los muertos y aún vaga por las Highlands, es una historia bien conocida entre los cuentistas de la región.

Alisdair MacLeod de MacLeod fundó a finales del siglo XV en sus tierras de Dunvegan una escuela de gaiteros, que alcanzará gran fama en los siglos siguientes, especialmente vinculado al apellido MacCrimmon (MacCruimein).

Ambas ramas de los MacLeod sufren durante la época de SK la división, la guerra civil y los violentos feudos con sus vecinos, quizás cuentan con más enemigos que amigos y parecen siempre dispuestos a buscar una pelea.


Jefes de los MacLeod de Lewis
Roderick o Rory (Ruaraidh) MacLeod de Lewis (c. 1500-c. 1595)
Rory "el Viejo" vivió casi cien años, siendo un caso excepcional de longevidad y supervivencia en una vida complicada. Su propia ascensión a jefe de su rama del clan, en las décadas de 1530 y 1540, fue violenta y disputada, implicándose al principio de su vida en las luchas de los descendientes, MacDonald, del antiguo Señorío de las Islas contra la autoridad del rey Jacobo V.  Su nombre aparece a menudo entre las listas de rebeldes contra la corona, así, por ejemplo en 1545 se ve implicado en un plan de varios nobles escoceses, comandados por el conde de Lennox, para abandonar su juramento de lealtad a la corona escocesa y jurar obediencia a los ingleses. 

En torno a 1540 acusó a  su primera esposa, Siobhan MacKenzie, de adulterio y desheredó al hijo que había tenido con ella, el conocido como Torcall (o Torquil o Torcuil, las grafías varían) Connanach. A continuación se casó con Barbara Stewart, hija del señor de Avondale, con quien tuvo un hijo a quien también llamó Torcall (conocido como Oighre "el heredero) que murió cuando su barco se hundió en una tempestad, en 1566. En ese momento Torcall Connanach aprovechó para rebelarse, con apoyo del clan de su madre, proclamándose como heredero legítimo, capturó a Rory y lo mantuvo encerrado durante los siguientes cuatro años en el castillo de Stornoway y solo fue liberado tras ser obligado a reconocer a Connanach como su heredero. Sin embargo poco después volvía a casarse, ahora con una MacLean, engendrando dos hijos: otro Torcall (en esta cocasión apodado Torcall Dubh)  y Tormod, y desheredó de nuevo a Torcall Connanach, provocando una nueva rebelión por su parte. Rory fue de nuevo capturado y obligado a ceder sus tierras a este, que a su vez las entregó al clan MacKenzie, terminando con el control de los MacLeod sobre la isla de Lewis,

Rory murió en 1595 y Torcall Dubh se proclamó como su heredero, aunque no fue capaz de recuperar las tierras de la familia y fue ejecutado sólo dos años después.  Tras esto varios descendientes se proclamaron jefes de esta rama familiar, sin conseguir recuperar sus territorios ancestrales y en muchos casos teniendo que partir al exilio con sus seguidores. Tradicionalmente esta linea familiar se suele considerar agotada en torno a 1620 cuando los últimos descendientes más o menos directos desaparecen.

Jefes de los MacLeods de Dunvegan y Harris (o Macleod de Macleod)
Iain Dubh MacLeod of MacLeod (c.1520- c. 1595)
Según la historia del clan este fue un usurpador que gobernó el clan con mano de hierro y métodos bastante brutales desde 1559 hasta cerca de 1580, diversas tradiciones también hablan de pactos con la oscuridad y brujería.

Se dice que fue el responsable de la muerte de Donald MacCleod, que era el "legítimo" heredero, y que se hizo con el control del clan de forma brutal. Los vecinos Campbell intentaron en ese momento aprovechar la situación para, pretendiendo defender los derechos de una hermana de Donald, hacerse con las tierras de los MacLeod. Iain fingió rendirse, aceptó los acuerdos que entregaban las tierras de la familia a los Campbell después de su muerte e invitó a estos a un banquete... durante el cual todos fueron asesinados.

Sin embargo Ian Dubh no pudo resistir cuando Tormod MacLeod (el hermano de Donald, 1510-1585) llegó para reclamar el liderazgo del clan en torno a 1580, con apoyo de los MacLean y los Fraser. Traicionado por el castellano de Dunvegan, la principal fortaleza familiar, Ian Dubh escapó a Irlanda, donde continuó planeando su retorno durante algunos años.  Sin embargo fue finalmente hecho prisionero y ejecu
tado por orden del jefe del clan O'Donnell.

Para asegurarse la posesión de sus tierras Tormod MacLeod empezó su reinado haciendo matar a los parientes de Ian Dubh que habían quedado atrás, aunque se dice que un niño (llamado también Tormod) consiguió escapar. A Tormod le sucedió su hijo Rory More (Ruaraidh Mor) MacLeod de Macleod  (1562-1626) durante cuyo gobierno el suceso más significativo fue el intentó de paz con los MacDonald de Sleat, casando el jefe MacDonald con la hermana del jefe MacLeod, y un posterior recrudecimiento, cuando el MacDonald repudió a su esposa. Este conflicto llevó a la batalla de Coire Na Creiche, la última batalla entre clanes en la isla de Skye que representó una terrible derrota para los MacLeod que vieron su número significativamente mermado.

Los tesoros del clan MacLeod: El cuerno y el estandarte
Estos son dos objetos que son guardados en el castillo de Dunvegan y son considerados los mayores tesoros del clan, a los que se atribuyen poderes mágicos.

Una tradición afirma que el cuerno fue arrancado por Malcolm MacLeod (jefe del clan a principios del siglo XIV) tras matar a un toro salvaje, que aterrorizaba a la población local, únicamente utilizando su daga.  Este acto de valor le ganó el amor de la esposa del jefe del clan Fraser, provocando el inicio del largo feudo entre ambos clanes que continúa en el siglo XVII. Es tradición que el jefe del clan debe beber completamente el contenido del cuerno en su inauguración, para asegurar la suerte durante su gobierno.

El estandarte o Bandera de las hadas (Am Bratach Shide)  es un estandarte de aproximadamente un metro cuadrado, que se dice conduce a la victoria al clan cuando es desplegado. Es de seda dorada, ya frágil y deteriorada por el tiempo, cubierta de puntos rojizos y cruces pintadas de varios colores. Existen varias leyendas divergentes de como la bandera llegó a manos de la familia, muchas sitúan su origen en la misteriosa tierra de las hadas, mientras que otra tradición la vincula con un antepasado cruzado y Tierra Santa y aún otra lo relaciona con el estandarte del cuervo utilizado por los reyes noruegos.

Existen múltiples tradiciones sobre la bandera, se dice que garantiza la fertilidad del clan, de sus ganados y de sus ríos, y que protege la vida de los miembros del clan en batalla. Los varones de una de las familia del clan, los señores del valle de Bracadale, forma una dinastía selecta de portaestandartes, los únicos que pueden llevar la bandera en batalla. Sin embargo sus poderes no son ilimitados, la historia cuenta que  solo puede desplegarse por tres veces antes de que su poder desaparezca y su portador sea "arrebatado de la tierra", y algunos creen incluso que el clan entero será destruido en ese momento. 

Se dice que el estandarte fue usado ya una vez en la batalla de la Bahía Sangrienta (en 1480) en que se disputaba el poder sobre las Islas entre dos ramas del clan MacDonald y otra vez en la de Glendale (en torno a 1513) dando la victoria a los MacLeod sobre sus enemigos pero a tan alto coste en bajas, incluyendo el jefe del, que el clan quedó debilitado desde entonces. 

lunes, 20 de marzo de 2017

Cosas para leer: Mundo Infierno de Philip José Farmer


Siempre es una buena noticia que se publique algo en español de Philip José Farmer, y la verdad es que es una noticia que se produce menos de lo que me gustaría.  Seguimos esperando que alguna editorial se atreva a retomar las obras del autor, volviendo a publicar algunas obras hoy difíciles de encontrar o atreviéndose con obras inéditas en nuestra lengua pero decididamente interesantes.

Se trata este Mundo Infierno de una obra menor del autor, aparecida en inglés en 1964 y publicada ya anteriormente en castellano al menos en dos ocasiones (la última en 1986). Y digo menor tanto por su longitud como porque, en gran medida, sirve como modelo o prefiguración de otras obras más ambiciosas.

Jack Cull es un ser humano que vive, si se puede decir así, en el Infierno, como otros muchos millones de seres, humanos y demonios, atrapados en un mundo desolado y desconcertante. Sujetos a una cotidianidad retorcida, en que lo común y lo extraordinario resultan inseparables, y a veces indistinguibles, En este infierno apagado, esta otra vida inesperada, aparentemente nadie tiene las respuestas al sentido de su existencia, ni los demonios (superados en número por los humanos hace mucho y convertidos en sus sirvientes) ni los humanos ni siquiera las misteriosas Autoridades que no se dejan ver, ni dan tampoco explicaciones. Y cuando el Infierno empieza a sufrir una serie de cataclismos inesperados, Jack, junto con Phyllis, una mujer a la que odia y desea, y Fyodor, un maniático religioso, inicia una búsqueda de las respuestas que les llevará a conclusiones inesperadas.

Como ya he comentado el libro parece ser en gran medida un borrador de ideas,desarrolladas estas más completamente en otras de sus obras. La idea misma de la "resurrección inesperada" en un mundo extraño y la búsqueda de una respuesta a la duda existencial, la búsqueda del creador incluso, es el concepto básico de la serie de Mundo del Rio. 

Las ácidas referencias a la religión, fundamentalmente a la cristiana, a las relaciones sociales, a un infierno que no es tan distinto de la vida cotidiana al fin y al cabo (y al mismo tiempo es completamente alienígena) nos deja algunos fragmentos brillantes y sugerentes. Destaca por ello la primera parte, en que se nos describe, indirecta y parcialmente, la vida en este mundo, sobre la segunda, donde prima la narración de la peripecia, de la aventura si se quiere, y que resulta insulsa hasta la resolución final. Los personajes, los tres que cuentan con un mínimo de entidad como tales, son esquemáticos y, la mayor parte del tiempo, poco interesantes, trazados con líneas gruesas y poco atractivas.

Puntuación: 6/10


viernes, 17 de marzo de 2017

Escocia en la época de Solomon Kane: MacDonald (Clanes)


El clan Donald o MacDonald (Clann Dòmhnaill) es uno de los clanes más grandes de Escocia, pero también uno de los más divididos. Están especialmente vinculados a las Hébridas interiores o meridionales, las islas de Islay y Kyntire sobre todo. Sus historia durante el periodo 1550-1610 es una historia a menudo trágica, una gran familia ahora caída en desgracia y perseguida por sus enemigos, pero aún con sueños de gloria.


El fundador epónimo del clan es Domhnall mac Raghnaill ( que vivió a finales del siglo XII y principios del XIII) pero los genealogistas del clan han trazado conexiones hasta Conn de las Cien Batallas (un legendario Alto Rey irlandés, ascendiente lejano de los O'Neill entre otros) y también hasta los reyes vikingos de la isla de  Man y los condes, también vikingos, de Orkney.

En la época existen multitud de ramas separadas, con sus propios jefes y fortalezas, del clan MacDonald. Los más importantes son posiblemente los MacDonald de Sleat (conocidos en gaélico como Clann Ùisden o familia de Ùisden) a veces Clan Donald del Norte y los MacDonald de Dunnyveg (Clann Iain Mor, familia de Iain el Grande), a veces Clan Donald del Sur. También el clan MacAllister y el  clan MacDougall están también estrechamente relacionados con los MacDonald.

Muchos galloglases irlandeses, donde el apellido normalmente aparece como MacDonnell, también descienden de emigrados del clan Donald. Además durante el periodo de SK, a partir de 1558, una rama de la familia de los MacDonald de Dunnyveg, conocida desde entonces como MacDonnell de Antrim, se establece en Irlanda, primero como mercenarios y luego como señores de propio derecho, bajo el mando de Surly Boy (Somhairle Buidhe) MacDonnell.

Desde el siglo XIII y hasta el  XV la rama principal del clan había acumulado un gran poder en las Hébridas. Con los títulos de Señores de las Islas y Condes de Ross eran prácticamente reyes independientes, pero a partir de 1475 la corona escocesa llevó a cabo una campaña para privarles de sus títulos  y efectivamente destruir su poder.


Esto terminó provocando una era de luchas entre los distintos linajes, feudos entre clanes y disputas territoriales con sus vecinos y antiguos vasallos. La corona siguió una política de favorecer a determinados clanes en la zona (principalmente los Campbell y Gordon, cuyos jefes eran a su vez Condes de Argyl y de Huntly respectivamente, y los MacLean) y mantener a los MacDonald divididos, garantizando tierras independientes a los distintos linajes y asegurándose que ninguno conseguía imponerse sobre los demás.

Muchos de los MacDonald, como otros clanes de las Hébridas, se dedican a la piratería de forma más o menos generalizada, y también al comercio a media y larga distancia. Utilizando principalmente las galeras conocidairs como birlinn, de las que ya hablé en relación a Irlanda y las aventuras piráticas de Grannia O'Malley. Torres y fortalezas en islotes aislados, que abundan en las Hébridas, sirven como guarida perfecta para retirarse con sus botines y desde allí planean sus ataques en el Mar de Irlanda y el Mar del Norte. Una de las riquezas del clan es precisamente los bosques de sus tierras, que sirven para la construcción de estas galeras.

Jefes de los MacDonald de Sleat
Donald (Dòmhnall)Gormeson MacDonald (c. 1522-1585)
El castillo ancestral de esta rama de la familia es la fortaleza de Dunscaith, que según la tradición se alza en el mismo lugar que donde la maestra de guerreros Scáthach entrenó al gran héroe mitológico gaélico Cú Chulainn.

Ocupó el puesto de jefe en 1539, tras la muerte de su padre, intentando tomar el castillo de Eilean Donan de manos de los Mackenzie. Durante un tiempo, durante su minoría, el clan fue gobernado por su tío Gilleasbaig Clèireach y el joven jefe fue llevado a Inglaterra para alejarse de las intrigas y luchas de las tierras altas. Sin embargo en 1554 se le menciona entre los jefes rebeldes que los condes de Huntly y Argyll deben "pacificar", e igualmente en 1562 se le acusa de haber realizado diversos saqueos en tierras de los MacLean. Participó en expediciones en Irlanda, junto a su lejano pariente Surly Boy MacDonnell, y también se enfrentó repetidamente a los Mackencie.

Donald (Dòmhnall) Gorm Mòr  MacDonald (c. 1565-1617)
Al principio de su gobierno se produce un incidente en que 60 de sus seguidores son asesinados por los MacLean de Duart, como parte de un largo conflicto sobre la posesión de unas tierras en las islas de Jura en el que también se implica, del lado de los MacLean, el clan MacLeod de Harris y Dunvegan. En 1589 Donald y sus consejeros más cercanos son convocados a Edimburgo para responder por sus "crímenes" contra los MacLean, siendo hechos prisioneros y obligados a pagar una gran sumo por los daños contra los MacLean.

En 1594 el jefe parte a Irlanda junto con el jefe de los MacLeod para apoyar a Hugh Roe O'Donnell en su revuelta contra el gobierno. Además, para sellar su alianza, la hermana del jefe de los MacLeod se casa con Donald. Sin embargo el año siguiente Donald decide repudiar a su esposa, iniciando un feudo especialmente sangriento y violento entre ambos clanes. Los MacLeod son repetidamente derrotados, culminando en la batalla de Coire Na Creiche (1601). Después de esta el consejo real obliga a los clanes a reconciliarse, terminando el conflicto entre ambos.


Jefes de los Macdonald de Dunnyveg
Angus (Aonghas) MacDonald, 5º Señor de Dunnyveg (m. en 1614)
Jefe de esta rama del clan durante la mayor parte de este periodo (desde 1569), hermano mayor del ya mencionado Sorley Boy.

Durante su administración estuvo muy implicado en el largo feudo entre su familia y los vecinos MacLean, que de una forma u otra terminó implicando a la mayor parte de clanes de las islas. Pese a intentos de reconciliación, como el matrimonio de Angus con Mary (hermana del jefe de los MacLean, Lachlan Mor), la disputa estallaba con regularidad en escaramuzas y batallas que, poco a poco, fueron mermando a los MacDonald. Además la corona intentó varias veces forzar a los jefes a la paz, normalmente poniéndose del lado de los enemigos de los MacDonald, pero esto no detuvo la lucha.

En estos combates el hijo del jefe, Sir James (Séamus) MacDonald, lideraba a menudo las tropas del clan. En 1598, según algunos incitado por intrigas de los Campbell, James se rebeló contra su padre, llegando a prender fuego a su residencia y haciéndole prisionero pero sin llegar a matarlo.


Ese mismo año James dirigió a su clan a la victoria, pese a encontrarse en inferioridad numérica, en la batalla de Traigh Ghruinneart, en que murió Lachlan Mor MacLean y el mismo James fue gravemente herido. Sin embargo, poco después, el hijo de Lachlan, Hector Og MacLean, dirigió una fuerza aún mayor de su clan (y aliados) contra los MacDonald en Benbigrie. Se dice que la carnicería en esa batalla fue brutal, pues los MacDonald superados en número se negaban a rendirse y luchaban con desesperación, pero que finalmente el número superior de los MacLean inclinó la balanza a su favor. James, de nuevo gravemente herido, fue sacado del campo de batalla por sus fieles y se exilió en España.

Fue "perdonado" más tarde por el rey Jacobo, pero se le concedió una pensión en Londres y se le prohibió retornar a Escocia. Con su muerte, en 1624, la dinastía de los MacDonald de Dunnyveg llega a su fin y sus antiguas tierras en Islay, y el castillo ancestral de Dunnyveg, quedan en manos de sus enemigos MacLean.

Sin embargo varios miembros de la familia, como Coll Ciotach (Coll el Zurdo) MacDonald (1570-1647), siguieron luchando por las que consideraban sus tierras durante los siguientes años e incluso durante las revueltas jacobitas del siglo XVIII.

domingo, 12 de marzo de 2017

Cosas para ver: Kong: la Isla Calavera


Aunque la nueva película de Kong se sitúa fuera del  marco temporal pulp supongo que por su origen y evidente vinculación no representa una gran ruptura sobre la linea general del blog.

La película se abre con un breve prólogo en 1944, cuando dos pilotos, un americano y un japonés, se estrellan en un lugar selvático, pero enseguida saltamos al presente narrativo. Corre en año 1973 y las tropas americanas se retiran de Vietnam, pero un pequeño grupo de pilotos de helicóptero, bajo el mando del coronel Preston Packard (Samuel L. Jackson), son escogidos para una misión un tanto peculiar: explorar una isla recién descubierta en el Pacífico Sur. Junto a ellos un puñado de científicos, entre los que destacan William Randa (John Goodman), una fotógrafa antibelicista (Brie Larson) y un ex-SAS (Tom Hiddleston) contratado como explorador y experto en supervivencia. 

Personalmente me gusta la forma en que se monta la expedición y como va presentando a los personajes y se perfila algo de la situación, política y bélica, del momento. Pero una vez llegan a la isla  es sobre todo acción: peleas entre monstruos extraños, carreras por la jungla, más monstruos extraños, más carreras,  más peleas, explosiones,... con poco tiempo para la exposición o el desarrollo de personajes. Es entretenida, espectacular y crea algunas imágenes realmente magníficas por el camino pero no hay mucho más que decir sobre ello.

Los actores en general cumplen, eficientemente pero sin lucirse, destacando quizás la locura interpretada por Samuel L. Jackson (aunque fundamentalmente sigue siendo Samuel L. Jackson vestido de militar) o la melancolía de Toby Kebell (como el mayor Jack Chapman). El humor hace su aparición a menudo, especialmente tras la aparición del personaje de John C. Reilly. Los nativos de la isla son presentados en una luz más positiva que la película original, y mucho más que los "orcos" que poblaban la Isla Calavera de Peter Jackson, pero tienen un papel menor y fundamentalmente pasivo. 

Una de las bazas que aprovecha de la película es la banda sonora de la época, canciones que son utilizadas para dar contenido emocional, o crear contraste humorístico, a algunas escenas, aunque a veces parece demasiado forzado. Cierto que son una gran colección de temas, incluyendo un sorprendente Bowie junto con otros más previsibles, pero aún así agradecidos, como CCR o Jefferson Airplane.

La película se sitúa en el mismo universo que la más reciente producción americana de Godzilla (2014), estableciendo así lazos entre ambas, a través de la organización secreta Monarch y teorías sobre la Tierra Hueca. Quizás por ello también esta película esta tristemente, para mi al menos, desprovista de dinosaurios y poblada por criaturas extrañas. El diseño de Kong, aunque recuerda al original de 1933, me resulta demasiado humanoide y absurdamente grande (estamos hablando de más de treinta metros de altura, frente a los 15 del Kong original o los 7 del de Jackson) dejando además plantada la idea de que "aún continúa creciendo", para poder enfrentarlo en un futuro a Godzilla. 

Curioso detalle, la película nos muestra un barco naufragado antes de la segunda guerra mundial, con el nombre Wanderer claramente en el casco, y por la forma en que lo presenta parece una referencia a la película original, mostrando que en este universo la expedición tuvo un destino muy diferente; pero si alguien recuerda bien esta el barco se llama en la película el Venture. Sin embargo en la novelización de la misma efectivamente el nombre es Wanderer, lo que podría explicarse por la peculiar historia de los derechos de Kong (la novelización está técnicamente en el dominio público pero diversas partes y compañías tienen derechos parciales sobre las películas, el nombre de Kong,...). El que la película use elementos similares a los creados por Joe de Vito para su propia continuación (Kong: rey de la Isla Calavera y otros) ha provocado por cierto una denuncia por su parte contra Legendary Pictures.

En definitiva entretenida, divertida, con buena música, actuaciones correctas, pero con algunos diseños que no me convencen y una lamentable ausencia de saurios.

Puntuación: 6/10

sábado, 4 de marzo de 2017

Héroes y villanos: La segunda Generación (1960-1985)

Como ya se ha comentado, a mediados de los 50 los grandes héroes de la época de la guerra mundial habían desaparecido o se habían retirado, la guerra fría justificaba experimentos secretos con metahumanos a ambos lados del Telón de Acero y todo parecía indicar que el fenómeno del héroe enmascarado había sido simplemente una moda pasajera, una curiosidad vista ahora con ironía y cierta distancia, considerado el producto de una "era más inocente" (es curioso como esta idea de la "era más inocente" se repite a lo largo de la historia reciente).

Una nueva era de esperanza
Sin embargo en la siguiente década, los 60, la situación volvió a cambiar en un corto periodo de tiempo: en algunos casos nuevos héroes retomaron identidades de  héroes de la pasada generación, con conexión o no con sus portadores originales, en otros personajes totalmente nuevos salieron a la palestra, en una explosión, colorida y fantástica, cuya explicación aún hoy resulta difícil.

Además el universo mismo parecía llenarse de imposibilidades: portales que habían permanecido cerrados desde hace siglos se abrieron, la guerra secreta contra los diversos invasores alienígenas de los 50 se hizo un poco menos secreta, y un poco menos terrorífica, o antiguas civilizaciones que se creían desaparecidas volvían a resurgir,  iniciando una nueva época de maravillas y portentos. 

Algunos dicen que esta nueva era simplemente tuvo que ver con la llegada a la madurez de la generación nacida del “baby boom” de postguerra: una generación con ideas nuevas y que ni habían vivido los años de la guerra, ni las tensiones del principio de la guerra fría, y estaban dispuestos a romper con lo establecido. Otros hablan de un cambio evolutivo o místico, la entrada de una nueva era o fase cósmica, el héroe sanfranciscano Eón decía ser precisamente una encarnación de ese nuevo cambio en la conciencia.

Entre los teóricos de la conspiración, sin embargo, se destaca el papel de esos programas secretos de los que hablamos en entradas anteriores en la proliferación general de metahumanos. Pero, sea como sea, muy pronto esta nueva generación demostró su independencia de, o incluso oposición a, los complicados planes de control gubernamental cuidadosamente elaborados durante los años de auge de la Guerra Fría.

De nuevo Estados Unidos fue el epicentro de esta segunda generación, aunque otros héroes nacieron, o renacieron, en otros puntos del globo. Mientras, el mundo soviético permanecía en parte aislado sobre si mismo y poco supo el mundo en general sobre los enfrentamientos entre los países del pacto de Varsovia y los agentes de el Amo.  Sólo en Gran Bretaña el gobierno consiguió mantener un cierto control sobre gran parte de la actividad metahumana después de la primera explosión en la década de los 60, hasta finales de los 80 no se descubriría el papel jugado en esta "excepción británica" por el llamado Proyecto Lionheart.

Este primer estallido de optimismo y maravilla se vio pronto amenazado por la creciente tensión en la sociedad norteamericana en torno a la guerra de Vietnam y otros conflictos sociales que estallaron a finales de la década y se complicarán durante los años 80. El mismo Eón de quien hablamos antes daría más tarde una explicación mística a esta oscuridad, diciendo que la naciente era de Horus había sido corrompida por las maquinaciones de Set, pero la mayoría de la gente no se toma demasiado en serio está justificación.

La formación de PAX (1964)
Sin embargo la época de la distensión si tuvo un efecto permanente la formación de la Agencia de Paz X (PEACE AGENCY X o PAX por sus siglas en inglés) una organización internacional de inteligencia bajo el paraguas de la ONU especialmente centrada en la persecución de antiguos criminales de guerra nazis (y por tanto, a menudo, enfrentados a la Telaraña) y la solución de conflictos más allá de la política de bloques.

PAX lidera la investigación en contención de metahumanos y también en exobiología, cohetería y vigilancia, aunque gran parte de sus invenciones se mantienen en secreto para el gran público. La existencia, por ejemplo, de una red de alerta temprana de satélites para detectar cualquier invasión contra la tierra no sería desvelada durante muchos años.

Los prometedores inicios de la organización, que estableció su primera base oficial en Suiza, posteriormente se abrirían embajadas en distintas ciudades del mundo, y estaba formada por agentes provenientes de países a ambos lados del Telón de Acero, se vieron pronto frenados por la desconfianza de ambas superpotencias hacia una organización que no podían controlar completamente. Durante años la relación de PAX con los gobiernos de los EEUU y la URSS fueron cambiantes, con momentos en que una u otra (o ambas a la vez) limitaron la actuación de la organización dentro de sus fronteras o incluso la formación de organizaciones paralelas limitadas a su área de influencia.

La difícil labor de dirección de la Agencia quedo en manos de un consejo ejecutivo (formado por representantes de las naciones en el consejo de seguridad de la ONU) cuyas identidades eran secretas, que a su vez nombraba a un director, quien se ocupaba de las labores diarias de gobierno de PAX.  Este cargo fue ocupado durante los primeros veinte años de la organización por el británico Douglas Warton hasta su muerte en 1985.

Originalmente una directiva prohibía el reclutamiento de agentes metahumanos en PAX, pero con los años esta posición se fue relajando, permitiendo el ingreso de muchos miembros con poderes considerados de baja intensidad (principalmente de tipo psíquico).

La intervención americana en  Vietnam (1965-1975)
Si la segunda guerra mundial había dado unidad a los héroes americanos de la primera generación y Corea había servido como campo de batalla ideológico de las superpotencias Vietnam representó un caso más complejo y que marcó un cambio en la actitud general.

Algunos metahumanos al servicio del gobierno de los EEUU fueron efectivamente desplegados durante el conflicto a partir de 1965 (la mayoría de forma más o menos encubierta) pero en general los suPunto Cero. Los rumores de una movilización general, al estilo de la formación de la Alianza durante la Guerra Mundial, nunca se llevaron a cabo.
perhumanos mostraban la misma división sobre el tema que la sociedad americana en su conjunto. Muchos héroes jóvenes, además, se identificaban con los movimientos contraculturales contrarios a la guerra, algunos incluso resistiéndose de forma pública al reclutamiento alegando motivos de conciencia, como el polémico caso de

La retirada norteamericana del conflicto en 1973, y el fin de la guerra en 1975, significaron un grave golpe para la moral del país y también afectaron a la imagen de los personajes enmascarados. Muchos veían en la negativa a luchar de algunos una traición al país, y en general la desilusión con el conflicto mitigo las esperanzas puestas en esta segunda generación. La crisis económica de los años 70 afecto profundamente a los EEUU, y al mundo occidental industrializado en general acentuando las tensiones de una sociedad ya dividida.

Los asesinatos del Hermano Love (1968-1969)
Este caso extremadamente polémico también ayudo a cambiar al percepción de los metahumanos a finales de la década. Una serie de asesinatos en la ciudad de San Francisco  entre octubre del 68 y marzo del 69 tenían desconcertada a la policía, ya que los crímenes (extremadamente violentos y con aparente contenido ritual) parecían haber sido llevados a cabo por personas cercanas a las víctimas que no se conocían entre sí y que no recordaban nada de lo sucedido.

El descubrimiento de que el responsable era un metahumano, David Love, telépata y líder de una pequeña comuna,  que había ordenado telepáticamente los asesinatos obligó no sólo a una reescritura del código penal si no que abrió un enconado debate en la sociedad sobre la respuesta adecuada ante esta clase de crimen.

Aunque David Love fue condenado a muerte la suspensión de las ejecuciones en el estado de California en 1972 significó que esta se conmutó por cadena perpetua sin posibilidad de condicional. Varios de los miembros de su comuna fueron condenados también a largas penas de prisión por crímenes relacionados con su pertenencia al grupo (aunque sus abogados alegaron que lo habían hecho bajo el influjo telepático de su líder y, por tanto, no eran responsables de los mismos).

Diversidad y el fenómeno mutante
Por otra parte si los héroes más conocidos de los años 30 y 40 habían sido fundamentalmente varones blancos (con algunas excepciones), en esta nueva era la diversidad de héroes (y villanos) es mayor. Aún hay, sin embargo, prejuicios que cuesta más romper: ningún héroe o heroína se "atreve" a declarar públicamente su homosexualidad en este periodo.

En cuanto a diversidad es necesario llamar la atención sobre el nacimiento de fenómeno "mutante". Hasta los años 60 ningún grupo había interpretado políticamente la aparición de seres con superpoderes entre la población general, más allá de algunos discursos soviéticos sobre el Nuevo Hombre Socialista o la querencia nazi por el concepto del Superhombre.El término mutante era utilizado ya en los 40 (tras los trabajos pioneros de Dorothy Audet y otros) como un descriptor para aquellos humanos que poseían sus poderes de forma innata, genética, para diferenciarlos de aquellos que los habían adquirido a lo largo de su vida, pero sin una mayor connotación. En su mayoría los metahumanos eran vistos como rarezas excepcionales, más como individuos que como una comunidad; muchos de ellos eran, además, producto de accidentes o modificaciones únicas y resultaba difícil agruparlos en un mismo conjunto.

Durante los años 50 y principios de los 60 el término adquirió una creciente connotación negativa, en parte azuzado por los programas de detección de metahumanos llevados a cabo por los gobiernos, que utilizaban el miedo como forma de fomentar la delación, y comenzó a manifestarse un creciente “racismo” hacia los metahumanos en general y hacia los mutantes en particular.

Como respuesta a finales de los 60 surgió por primera vez una conciencia de pertenencia a un grupo especial entre algunos de estos jóvenes con capacidades excepcionales innatas, que comenzaron a referirse a si mismos con orgullo como “mutantes” y a luchar contra estas medidas de discriminación y, sobre todo, contra la actitud social. Muy relacionados con otras luchas sociales de la década de los 60 los “derechos mutantes” se convirtieron en materia de debate en todo el mundo.

Lamentablemente la polarización llevó tanto a representantes de los mutantes como a sus oponentes a posiciones violentas; así surgieron organizaciones como el Frente de Liberación Mutante (en 1971) o el Puño (en 1974), un grupo de supremacistas humanos, que intentaron imponer sus condiciones por medio del terrorismo. También surgieron grupos de mutantes decididos a demostrar que podían usar sus poderes por el bien del conjunto de la humanidad, como Unity surgida tras el asesinato (nunca bien aclarado) del filósofo y líder del movimiento de derechos mutantes Anthony Owen en 1977 (los rumores señalan la participación de miembros del FBI en el mismo). 

Durante las décadas siguientes, y hasta la actualidad, las oleadas de histeria mutante han ido y venido; los actos de discriminación cotidiana siguen registrándose a diario en muchos lugares del mundo y cada acto violento de un mutante parece borrar ante la opinión pública las buenas acciones de tantos mutantes heroicos.