miércoles, 26 de enero de 2011

Personaje clásico: Ki-Gor


Tengo hoy escritor invitado en el blog, Azirafel (compañero en el proyecto que es Ragnarok 3ª y sufrido jugador) es el encargado de hablarnos sobre Ki-Gor, posiblemente el más famoso (junto Kazar posiblemente, por su segunda vida en los comics Marvel) de los imitadores de Tarzán. Sin más intervención os dejo ya con las palabras de Azirafel.


Ha habido muchos pastiches de Tarzán a lo largo de los años, que han oscilado entre lo ridículo y lo meramente derivativo. Ninguno, eso sí, con un éxito editorial semejante al del rubio Señor de la Jungla que nos ocupa, el gran Ki-Gor.

Ki-Gor empezó su andadura en el número de Jungle Stories del invierno de 1938 a 1939. Hasta la navidad de 1954 contaría con 59 entregas, aunque dos de ellas en realidad sean la misma reimpresa. Esto nos deja con 58 novelas de Ki-Gor, una cantidad realmente notable que nos habla del éxito del personaje. La raíz de ese éxito puede estar, perfectamente, en cómo nos encontramos ante una mezcla entre el Tarzán de Burroughs y el de las películas de la RKO.

El protagonista responde al nombre de Ki-Gor pero fue llamado por sus padres Robert Kilgore, y se crio en la jungla desde que tenía unos 7-8 años. De ahí que muestre unos problemas con el lenguaje que parecen sacados del cine y no del educado héroe de Burroughs. También es, al principio, un personaje brusco y poco educado, aunque con la nobleza que uno puede esperar de todo un Señor de la Jungla de un pulp. Si bien, por suerte, no cuenta con una chita que le acompañe si que hay referencias a su amigo elefante, en un claro guiño hacia la tendencia del Tarzán cinematográfico a relacionarse con paquidermos. De todos modos en las novelas a las que he tenido acceso el pobre Marmo no tiene más que una mención de pasada, parece ser que tras copiar la idea de la saga fílmica se dieron cuenta de que no había mucho que hacer con un elefante en la jungla. No les podemos culpar, la verdad.

Otro aspecto destacable es la presencia, por supuesto, de su propia Jane. Aquí se llama Helene Vaughn y es un personaje que sale muy bien parado de las novelas. Aviadora y de tendencia aventurera, Helene cae textualmente del cielo sobre Ki-Gor y ambos, como debe ser, se enamoran y esas cosas. A diferencia de la Jane original, Helene es desde el principio una mujer activa y que no tiene reparos en reírse de Ki-Gor o tomar partido en la acción. Pese a mantener esa curiosa habilidad de toda compañera de héroe pulp de ser capturada es notable como a veces la captura se produce del mismo modo que la del mismísimo Señor Blanco de la Jungla. Un personaje a rescatar, ciertamente, esta Helene Vaughn.

También destacan personajes secundarios como Robert Spelvin, de Cincinatti, un antiguo cocinero de barco que termina como jefe de la tribu de los M'balla. Si bien la casualidad del encuentro solo puede soportarse con la mejor de las predisposiciones lo cierto es que resulta un personaje curioso y divertido. También resultan curiosos los dos principales aliados durante las historias, según se dice, Tembu George y N'Geeso. Líderes, respectivamente, de los Masai y de una tribu pigmea, supuestamente tomarían el lugar de Monk y de Ham en las novelas de Doc Savage, aunque en las que yo he podido leer nunca han coincidido ambos, por lo que no puedo hablar al respecto.

En cuanto a las novelas en sí lo cierto es que sólo puedo hablar bien de ellas. Las tres que han caído en mis manos, todas disponibles en la red de manera gratuita y legal al estar ya el personaje en el dominio público, van bajando en calidad según avanza la serie, pero sin dejar de ser nunca buenas muestras de entretenimiento.

Nirvana of the Seven Voodoos, pese a ser oficialmente la entrega nº 42 de las aventuras de nuestro héroe es, en realidad, la reimpresión de la tercera aventura, llamada Ki-Gor and the Giant Gorilla-Men. En ella seguimos el viaje del protagonista junto a Helene tratando de alcanzar la civilización, durante el cual tiene lugar la aventura que les llevará a conocer a Robert Spelvin de Cincinatti y a enfrentarse a un curioso villano que se hace llamar simplemente Krishna. La historia nunca pierde emoción y el valle que encuentra nuestro héroe es tan irreal como entretenido. Una novela que os recomiendo a todos, ayudada por su corta duración que te deja con ganas de más.

Tigress of T’wanbi es ya la decimosegunda entrega. En ella Helene y Ki-Gor ya son esposos y aparece N'Geeso en parte de la trama. Aunque las primeras páginas prometen una trama más coherente e interesante, pronto la cosa se desvía por caminos más trillados y dependientes de la casualidad más absoluta. A pesar de ser inferior a la anterior obra lo cierto es que tiene buenos momentos y la villana de la función no deja de tener su interés.

Bride of the Serpent God ya fue publicada en 1944 y se trata de la entrega número 24 de las aventuras de Ki-Gor. Una historia más sencilla de lo habitual hasta ahora, cuenta con la recuperación de tres tópicos unidos siempre a Tarzán y sus pastiches. Por un lado Helene pierde parte de su fuerza como personaje y es raptada al inicio de la historia
para aportar poco más que la necesidad de su rescate. Por otro nos encontramos con una civilización perdida en mitad de África, aquí gobernada por unos blancos que nunca queda claro de dónde han salido. Y finalmente, y sobre todo, Ki-Gor sufre de amnesia. Eso sí, es de justicia decir que no aprovecha tal estado para tratar de tener encuentros cercanos con ninguna mujer que se cruce por su camino, y de hecho parece que el guionista tampoco sabe muy bien como aprovechar la situación, porque sin la amnesia da la sensación de que nada cambiaría en la historia. Pese a ser, pues, la más formulaica (y la que tiene las ideas más locas, lo de Ki-Gor haciéndose pasar por negro no tiene
precio) lo cierto es que no deja de ser divertida y destaca por algunas referencias algo subidas de tono que parece que tuvieron su continuación en la saga, que al parecer se permitió ser mucho más carnal que su referencia original.

En resumen, Ki-Gor es un personaje totalmente recomendable y al que parece imposible no cogerle cariño. Pese a ser una copia descarada de Tarzán cuenta con algunos rasgos de personalidad propia que se unen a unas escenas de acción bien construidas y unas tramas que consiguen sorprender cuando caen en el delirio. Recientemente Wild Cat Books sacó un libro con nuevas historias escritas por autores actuales y una recopilación de dos relatos de Barry Reese, Altus Press se lió a reimprimir los pulps originales (aunque sólo haya salido un tomo en 2009 y a un precio no precisamente económico) y Moonstone ha anunciado la presencia de cómics del personaje como fill-ins en la serie Return of The Originals de la compañía. Todo un interés en el personaje que no puedo
sino apoyar.

Y es que puede ser una copia barata de Tarzán, pero Ki-Gor es también una fuente de mucha diversión. Al menos por mi parte sólo puedo desear que todavía nos quede mucho por leer del Señor de la Jungla.
Publicar un comentario