viernes, 8 de mayo de 2009

Objeto de poder: El Anillo de Salomón y las 72 Vasijas Selladas



“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”
Proverbios 1, 7

Salomón, el rey bíblico de proverbial sabiduría, es protagonista de una amplia tradición; supuesto autor de varios de los libros canónicos del Antiguo Testamento (Proverbios, Cantar de los Cantares y Eclesiastés) también aparece en el Corán, con su  nombre traducido como Suleyman ibn Dawud (Salomón Hijo de David) y son abundantes los relatos talmúdicos (propios de la traducción hebrea de comentaristas bíblicos) que le tienen por protagonistas. En muchas de ellas aparece como un taumaturgo de increíbles poderes, dominador de las fuerzas demoníacas y dotado de conocimientos imposibles; una figura patrona para todos los cabalistas, hechiceros y magos. En este sentido se relaciona a Salomón con uno de los grimorios más conocidos de la historia, la Clavicula Salomonis,  supuesta base de la disciplina mágica conocida como goetia, goecia o magia goetica (sin embargo todo parece indicar que este texto fue en realidad compilado de diversas fuentes durante el siglo XVII). También el Necronomicón contiene, ya en su versión árabe, una fórmula conocida como "Polvo de Suleiman", capaz de  dañar y repeler a las criaturas menores de los Mitos.



Sin embargo, y pese a que la tradición literaria es amplia, las pruebas históricas y arqueológicas de la existencia de este rey de Israel son muy escasas, por no decir nulas. En base al texto bíblico se supone que su reinado habría tenido lugar en los años iniciales y centrales del siglo X a.c. cuando se habría construído el Primer Templo de Jerusalén, pero este fue destruido completamente  por Nabucodonosor II en el 586 a.c., siendo únicamente recordado en tradiciones y mitos, incluido posiblemente el masónico (que supuestamente gira en torno a Hiram Abiff, constructor del Templo).
Muchas de las leyendas hablan de los abundantes poderes que el rey poseía, entre ellos algunos que obtenía gracias a un Anillo-Sello mágico que le habría sido entregado por los ángeles, según el apócrifo Testamento de Salomón por el arcángel Miguel “en persona”. No era este el único poder o instrumento sobrenatural que se atribuye al rey Salomón; en determinados momentos se habla también de su Mesa (supuestamente guardada en Toledo al menos hasta la invasión árabe) e incluso de una alfombra mágica. También se ha escrito sobre su supuesto poder, a veces concentrado en una corona o diadema,  de  transportarse a su mismo de forma instantánea a lugares lejanos, poder que las fuentes islámicas nombran como Tay Al-Arz o Tay Al-Makan. Debemos mencionar también el llamado “Bastón de Salomón” del que contamos con escasas referencias más allá de los relatos de las aventuras del viajero inglés del siglo XVI Solomon Kane. pero que parece ser en realidad mucho más antiguo y haber sido modificado por artesanos egipcios (o estigios) en algún momento anterior a la época de Salomón.

El rey Salomón y los Mitos de Cthulhu.
Hay también un lado oscuro en la leyenda  bíblica, y post-bíblica, de Salomón: según cuenta el libro de Reyes Salomón no se limitó a construir el Templo, dedicado al dios Yavhé sino que, incitado quizás por algunas de sus múltiples esposas, construyó templos, e incluso hizo sacrificios, a “Otros Dioses”.   Incluso hay autores que han insinuado un trasunto oscuro a la conocida anécdota del juicio de Salomón (que analizada racionalmente no tiene en realidad demasiado sentido)

La visita de la Reina de la misteriosa Saba (cuya localización se ha situado en Yemén, Sudán, Egipto, Etiopía, Irán o incluso tan al sur como Zanzíbar) para buscar la sabiduría de Salomón también puede cobrar nuevo significado a la luz de este dato.En muchas leyendas árabes la  reina, llamada en estas fuentes Balquis o Bilquis, es ella misma no enteramente humana y posee piernas similares  a las de una cabra. Si Saba se refiere al Yemén, por ejemplo, no podemos dejar de considerar su cercanía a la ciudad perdida de Ubar y al futuro lugar de nacimiento de Abdul-Alhazred.  

También debemos señalar que, en este contexto, la teoría que identifica al dios bíblico Yawhe (y antes el Atón adorado por el hereje faraón Akenatón) con Yog-Sothoth, o un ávatar o manifestación del mismo aprisionado bajo el Monte Sinai resulta especialmente inquietante.

Historia del objeto.
Distintas relatos hablan de su poder para controlar los cuatro elementos, a los animales de toda clase y, sobre todo, su poder para dominar a los demonios o, en la tradición árabe, djinns. Así habría dominado a estos, en particular al gran diablo Asmodeo, para que ayudaran a la construcción de su famoso templo y acabada la tarea de construcción, Salomón decidió someterles a un encierro perpetuo: utilizando su anillo les forzó a entrar en vasijas de bronce, que a continuación fueron selladas con cera, estampada con su Anillo-Sello y  llevadas lejos. Estas “vasijas”, setenta y dos según una versión, según otra una única de tamaño enorme, fueron ocultadas en diversos lugares de Palestina y Oriente Próximo, aunque también hay quien afirma que fueron arrojadas al mar o trasladadas a lugares más remotos por diversos emisarios. Hay que considerar que el término vasija puede ser utilizado aquí de forma metafórica y referirse a cualquier clase de objeto, incluso construcción, que retiene y aprisiona a uno de los demonios descorporizados.

La historia del anillo tras la muerte del rey es un completo misterio. Existe una leyenda talmúdica que asegura que el anillo se perdió en las aguas del mar, que nunca más volvería a ser vista hasta poco antes del fin del mundo. Pero otra posibilidad es que fuera guardado en el Templo construido por Salomón y que tras su destrucción  fuera llevado a Babilionia entre los tesoros saqueados (junto a posiblemente el Arca de la Alianza) también ha sido planteada. Igualmente pudo ser escondida o trasladada tras la toma de Jerusalén por el emperador Tito en el año 70 d.c. También es posible que el anillo terminará en Constantinopla, en  algún momento de la Alta Edad Media y que posteriormente fuera robada cuando las tropas occidentales saquearon la ciudad durante la Cuarta Cruzada, y traída a Europa. Es posible sin embargo que aún muchas de las vasijas, y el mismo Sello de Salomón, sigan enterradas en Palestina. Allí durante los años 20 y 30 se multiplican las expediciones arqueológicas, fomentadas por la nueva administración británica tras la Gran Guerra (el Mandato de Palestina) pero dificultadas por la creciente tensión entre la comunidad árabes y  los emigrantes hebreos.


A lo largo de los siglos magos herméticos y cabalistas han intentado reproducir el anillo y duplicar así su poder, por lo que junto con el anillo original es innegable que existe un  número indeterminado de copias carentes de sus míticos poderes (o tan sólo con una versión menor de los mismos)  Estos pueden aumentar la confusión para cualquier auténtico buscador de la verdad. Así Flavio Josefo (historiador romano-hebreo del siglo I d.c.) menciona el caso de que un hechicero que, utilizando un anillo “con el sello de Salomón”, habría expulsado a un “mal espíritu” del cuerpo de un poseso.
Asmodeo
El citado Asmodeo (Latín Asmodeus, hebreo Ashmedai) aparece en el Libro de Tobías, y en diversas leyendas talmúdicas. Se cree que su nombre deriva del persa Aesma daeva, el "deva (demonio) de la ira". En muchos grimorios renacentistas este nombre aparece deformado de formas curiosas, a veces casi irreconocible, como Chasmoday o Sidonay.  También a veces se le relaciona con Pazuzu, demonio mesopotámico portador de enfermedades.
Según ciertas escuelas cabalísticas  Asmodeo sería en realidad sólo medio demonio, hijo de un súcubo (Agrat hija de Mahlat) y el rey David, por tanto medio hermano de su archienemigo Salomón. También cuentan que, utilizando sus poderes de cambio de forma, durante un tiempo sustituyó a Salomón en el trono, provocando la ira del monarca. En fechas muy  posteriores se relaciona a Asmodeo con diversos pactos demoniacos y posesiones, incluyendo el espectacular caso de posesiones en el convento de Loudon (Francia) en 1634. Según la descripción dada en la misma Clavicula Salomonis "es fuerte, poderoso y aparece con tres cabezas; la primera como de toro, la segunda como de hombre y la tercera como de carnero; tiene la cola de una serpiente y de su boca salen llamas", además se sienta sobre un dragón y porta una lanza con un estandarte, al que siguen setenta y dos legiones de espíritus inferiores; también se afirma, sin embargo, que puede aparecer como un hombre atractivo y agraciado pero afectado por una marcada cojera.
 
Descripción del objeto.
Es necesario primero distinguir entre las dos acepciones de la palabra sello, a veces se usa para referirse al anillo que se utilizaba para marcar un diseño en cera, plomo u otros materiales usados para lacrar y otras se refiere al diseño en sí, independientemente de donde esté representado o el método usado para ello. Para evitar confusiones he utilizado la expresión Anillo-Sello para referirme a la primera y sello, a secas, para la segunda.
La descripción física del Anillo-Sello,  que también es conocido como Anillo de Aandaleeb, no es necesariamente coherente: en  algunas de las versiones más antiguas es descrito como un pesado anillo fabricado de hierro y bronce, con el "nombre de dios" grabado y cuatro joyas de  diferentes colores. En descripciones más tardías se afirma que el anillo es de oro y está decorado con  un símbolo que es también llamado sello de Salomón.
Las fuentes no se ponen de acuerdo sobre la apariencia de dicho sello, existiendo diversas teorías sobre su forma:
-Una estrella de cinco o, más a menudo, de seis puntas, diseño este último conocido también como Estrella o Escudo de David, dentro de un círculo y acompañado del Tetragrammaton (el nombre de Dios).
-Un dibujo más complejo, similar a los sellos goéticos.
-John Dee afirmaba haber descubierto la verdadera imagen del anillo a través de sus informadores angélicos, con una forma totalmente original y diferente de las presentadas anteriormente.  
-E.A. Wallis Budge, en su Amulets and Talismans,  describe un sencillo anillo de oro con un diamante sobre él (posiblemente traído de sus famosas minas africanas)


-A veces es identificado con el signo de Chnoubis, que aparece en algunas joyas gnósticas del siglo I d.c. en adelante, representado como una serpiente con cabeza de león, signos cabalísticos y una corona de rayos solares.  
-Que no sea otro que el conocido como Símbolo Arcano, como George G. Angell. defiende en  Ancient Canaanite Mythology (1924)
El Anillo-Sello de Salomón para SoTC.
Independientemente de su apariencia (aunque yo prefiero considerarlo como una versión del Símbolo Arcano en tu campaña puede que sea diferente) los efectos del Anillo-Sello han sido reducidos respecto a la versión legendaria, concentrándonos únicamente en su poder de controlar a los demonios (signifique lo que signifique la palabra “demonio” en el entorno de campaña, en una con toques lovecraftianos puede referirse a cualquier raza servidora)
El Anillo-Sello proporciona el equivalente al stunt Enthrall (esclavizar) limitado a esta clase de seres (incluyendo a humanos “poseídos” por demonios) También permite, colocando un sello sobre una superficie adecuada, bloquear una entrada para impedir el paso de una entidad de este tipo; para superar esta barrera la criatura debe superar una tirada Legendary de la habilidad Resolución (Resolve) para atravesarlo o destruirlo directamente. Si el símbolo es destruido de alguna otra alguna forma, quizás engañando a un mortal para que lo  haga, la protección desaparecerá también automáticamente.

El Anillo-Sello de Salomón para Solomon Kane.
La búsqueda del anillo y las "vasijas" puede ser  también la base de una campaña a través del mundo para The Savage Worlds of Solomon Kane. Cierto que en el siglo XVI son raros los cristianos que pueden viajar a la región de Próximo Oriente, dominada por el poco amistoso Imperio Otomano, pero por supuesto los personajes de Solomon Kane no son gente normal, ni viajeros comunes. El espadachín puritano en persona porta consigo una reliquia atribuida al rey hebreo, el Bastón de Salomón, y se encuentra (en el relato titulado Pasos en el interior) con una criatura incorpórea, pero sanguinaria, encerrada en una oscura tumba sellada en África por este.

En todo caso esta versión del sello permite crear una protección contra “demonios” equivalente al conjuro Spirit Ward (página 108 del manual) pero afectando únicamente a criaturas demoniacas y sin que sea necesario que el portador conozca el hechizo. Esta protección dura 10 horas.

El suplemento pulp gear para Savage Worlds (un añadido ineludible para cualquier pulp master que se precie) ofrece una versión diferente del Sello, convertido en una especie de portal dimensional que mantiene (hasta que los entrometidos pjs o pnjs lo fastidien) a las entidades de otra dimensión fuera de la nuestra.


El Anillo-Sello de Salomón para el Rastro de Cthulhu.
En el Rastro de Cthulhu  el anillo de Salomón  es un objeto embrujado (vease  Magicks) de excepcional capacidad, en un momento determinado cuenta con 10 puntos de magia “a gastar” que se recuperan al ritmo y en las condiciones que el narrador considere más adecuado dependiendo de las necesidades de su campaña. Además también es un símbolo arcano funcional (con los efectos ya descritos en las reglas)
Notas adicionales.
En esta página hay una curiosa historia que relaciona a Hitler, la sociedad Thule y un antiguo demonio contenido en una botella, aunque no hace referencia al anillo creo que su inclusión sería más bien sencilla.
Anillo de Salomón
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