viernes, 11 de diciembre de 2015

Irlanda en la época de Solomon Kane (1555-1607) Los gaélicos y la guerra


Es posible describir la sociedad irlandesa de los siglos XIII al XVI como una sociedad en que la violencia era generalizada y constante; pero en general se trata de una guerra de baja intensidad, consistente sobre todo en el saqueo y el robo de ganado del enemigo más o menos cercano, disputas familiares y por la supremacía que raramente llevan a la guerra total.

Estos patrones de conducta llevan a un tipo de soldado más apropiado para la guerra de guerrillas y de desgaste que para las batallas campales, lo que en muchas ocasiones lleva a los observadores extranjeros a acusar a los irlandeses de falta de valor, por su tendencia a evitar la lucha directa.

Estas características y tipos de tropas que describiré a continuación se corresponden, en general, a las fuerzas tanto de los señores gaélicos como de los anglo-normandos que las han adoptado en gran medida. Frente a ellos las tropas dependientes del gobernador o los presidentes provinciales, de las que hablaremos más adelante, siguen un modelo diferente, pero incluso el gobernador de la colonia cuenta con sus propios  kernes y galloglasses "en nómina".

Durnate el periodo los gobernadores intentan constantemente obligar a los clanes a reducir sus fuerzas de kernes. Ordenando, por ejemplo,  a los señores a entregar listas actualizadas de sus soldados (con nombres, apellidos y descripciones) al gobernador y responsabilizándose de los actos de estos. El peinado típico de los soldados gaélicos, muy corto pero con un flequillo largo cayendo sobre la cara, fue prohibido también en varias ocasiones por las autoridades coloniales que veían en ello un signo de la belicosidad de los nativos.


Infantería ligera: kerne
Kerne sirve para designar tanto a las milicias producto de las escasas levas generales como para los soldados profesionales (bonnatch) equipados de la misma manera, o muy similar, y que constituyen el grueso de los contingentes armados en este periodo.

Los kernes (ceithern, ceiternach para el singular) son tropas de infantería, normalmente ligeramente equipadas con lanzas, espadas, largas dagas (skean) y dardos, jabalinas o más raramente arcos (y, hacia el final del periodo, de forma creciente con arcabuces), muy adecuados para las incursiones, las emboscadas y en general la guerra informal que prima tradicionalmente en el país.

El tema de la armadura es discutido en las fuentes, y es posible que hubiera cierta variación, pero en general parece que no contaban con protección alguna más allá de escudos sencillos y armaduras muy ligeras. Se les acusa de poco disciplinados, agresivos y pendencieros, y aunque se alaba su puntería y su sigilo se les considera tropas de poco valor en combate cerrado.


Infantería pesada: galloglass
Los galloglasses (gallóglaigh "guerreros extranjeros", singular gallóglach), sin embargo, representan un tipo de infantería muy diferente: infantería pesada, con gruesas armaduras y entrenamiento de élite.

Equipados con cotas de malla largas, sobre una chaqueta acolchada (cotun) y diversos tipos de yelmo (desde modelos medievales a modernos morriones, importados), armados con enormes hachas a dos manos (llamadas spar o sparth normalmente) o mandobles, más raramente con lanzas, constituyen un tipo de tropa de choque, extraña en este siglo, como un recuerdo de una época anterior.

Originalmente las familias de galloglasses provenían de Escocia, y aún más allá retraen su genealogía  a colonizadores escandinavos.

Llegados a Irlanda entre el siglo XIII u el XIV, estableciéndose al servicio de los grandes señores primero del Ulster y luego del resto de la isla. Así los diferentes linajes  se encuentran distribuidos por todo el país, convirtiéndose algunos, como las dos ramas de los MacSweeney de Donegal  en clanes por derecho propio.  Apellidos característicos de estos galloglasses originales serían McCabe, McCallion/McCallan, McColl/McColley, McCrory/McRory/Rogers, Gallogly/English, McGirr/Short, McGreal , Sheehy/Macsheehy, McSorley  y, especialmente,  McSweeney/McSwiney.

En la práctica sólo los mandos (llamados condestables) suelen pertenecer a la familia original, la mayoría de los soldados son reclutas voluntarios, seleccionados por su estatura y fuerza para resultar más impresionantes, entre la población gaélica general. Además el galloglass suele ir acompañado  en combate de dos "jóvenes" que le sirven como escuderos y sirvientes, posiblemente ellos mismos futuros galloglass en proceso de formación.

Muy temidos en el combate la posesión de un regimiento de galloglass era una señal de prestigio y poder entre los magnates irlandeses y anglo-normandos, sirviendo algunos de forma tradicional a una misma familia durante generaciones. Por otra parte también es costumbre que un galloglass sirva como guardaespaldas a los líderes del clan y especialmente el jefe.

Pero ya en los años 1570 el uso de los galloglasses se encontraba en cierto modo en decadencia, ante las formas más modernas de guerra y tropas de uso más flexible. Las formaciones cerradas de picas, apoyadas por armas de fuego, resultaban devastadoras contra ellos, al evitar que llegaran al cuerpo a cuerpo donde destacaban, muriendo muchos en inútiles cargas contra sus oponentes. 

Aunque la mayoría de los kerne y los galloglasses eran considerados igualmente soldados profesionales (bonnatch) la paga de uno y otro era muy diferente: en 1575 se dice que un kerne recibía una novilla (de valor de ocho chelines) por cada tres meses de servicio, mientras que un galloglass "raso" recibía una vaca por sueldo y dos para su alimentación en el mismo periodo.

Caballería
La caballería, normalmente estaba limitada a la nobleza, o al menos a aquellos terratenientes lo bastante ricos como para pagarse el equipo; su número crece, en proporción, durante el siglo XVI, aunque siguen constituyendo solamente entre un octavo y un cuarto del total. 

Aunque sean alabados en las fuentes como jinetes no se les consideraba buenos soldados de caballería. Los irlandeses solían luchar sin estribos y con sillas sencillas, lo que impide cargar con toda la fuerza de la lanza (además los grandes caballos de guerra continentales eran raros), siendo más útiles como escaramuzadores que como caballería de choque; así luchaban evitando normalmente el enfrentamiento directo con la caballería inglesa, mejor equipada y adiestrada para dicho tipo de combates. Esto hace que a, a menudo, los observadores extranjeros los califiquen como cobardes o poco dispuestos al combate.

Sirvientes y escuderos
Junto a kernes, galloglass y caballería era usual un número importante de sirvientes o escuderos, equipados de forma aún más ligera, normalmente con dardos o jabalinas, y sirviendo como apoyo a los otros tipos de soldado. En inglés se les suele designar como horse-boys  lo cual es, como dice un libro de Osprey sobre el tema, confuso, ya que ni luchan a caballo ni son  muchachos.

También era normal que el ejército fuera acompañado de músicos, especialmente gaiteros y tambores.

Coign and livery (coinmheadh is buannacht)
Quizás lo más característico del sistema de la guerra de los señores gaélicos y gaelizados era la forma de mantenimiento de estas tropas, una práctica que en el siglo XV se había extendido también a la propia Empalizada, pese a los constantes intentos de la autoridad colonial por eliminarla y sustituirla por pagos fijos en moneda. El conde de Kildare, Silken Thomas Fitzgerald, fue particularmente infame por esta práctica, y por imponerla tanto a sus dependientes irlandeses como ingleses. 

En resumen era una práctica por la que los clientes y dependientes de un señor se veían obligados a mantener a su costa, proporcionando vivienda y comida, a las tropas profesionales de un superior, normalmente durante un cuarto de cada año. Esta costumbre era en general detestada por los que tenían que sufrirla, los soldados no solían ser inquilinos amables, y llegaba a imponer tensiones económicas insoportables, especialmente cuando señores ambiciosos pretendían multiplicar sus mesnadas, aumentando la presión sobre sus dependientes.

La autoridad colonial intento reemplazar esta exacción, que parecía algo arbitraria y era muy dada a abusos, por impuestos regulares en dinero para mantener el ejército del gobernador, y limitar al mismo tiempo las mesnadas de los señores, pero con un éxito moderado. 

Redshanks  "piernas rojas" (albanaigh "escoceses")
Para mediados del siglo XVI una nueva fuerza está alterando la forma tradicional de hacer la guerra, y es la presencia de tropas mercenarias escocesas "estacionales" (es decir, al contrario que los galloglasses que habían entrado ya en dependencias más o menos estables); estos venían para luchar en verano y se volvían a sus tierras, con sus ganancias, para el invierno. Sin embargo algunos comenzaron igualmente a establecerse en regiones del norte del Ulster, como los MacDonnell de Antrim  (que se convertirán en un clan por derecho propio a partir de 1556).

La mayoría luchaban a pie, Armados con arcos cortos, lanzas, espadas anchas y sus temidas espadas a dos manos (claymores), además de los característicos escudos  pequeños (targes).

Eran considerados luchadores esforzados y endurecidos, y su número en los ejércitos personales de los señores irlandeses no dejaba de crecer, pese a los intentos de controlarlo por parte de las autoridades de la colonia.

Llegaban principalmente de las empobrecidas tierras de las Hébridas y de la costa occidental de las Tierras Altas, y en menor medida del resto de Escocia, y pertenecían principalmente a los clanes MacLeod, MacQuarrie, MacLean, MacDonald, y Campbell. Eran por lo general de habla gaélica y había evidentes lazos culturales entre ellos y los irlandeses. 

Es importante recordar en este punto que Escocia e Inglaterra son, hasta 1603, dos naciones independientes (y en muchos casos enemigas) y que sólo a partir de esta fecha (cuando Jacobo IV de Escocia se convierte en rey de Inglaterra) comienzan a tomarse serias medidas en Escocia para intentar frenar este flujo de mercenarios.

El apodo de Redshanks era utilizado a menudo por los ingleses y los habitantes de las Tierras Bajas de forma despectiva para los habitantes de las Tierras Altas de Escocia y se refiere, supuestamente, a la costumbre de estos de llevar las piernas descubiertas aún en los climas más inhóspitos.

Artillería y fortificaciones
La artillería apenas era utilizada en los ejércitos irlandeses nativos, que debían conseguir cualquier cañón de contrabando, ya que en la isla no se fabricaban y su uso estaba muy controlado. Normalmente eran piezas pequeñas y en muchos casos mal fabricadas o que habían tenido ya un largo historial de servicio (y por tanto estaban ya gastados y prontos a romperse) antes de llegar a sus manos.

Era notoria también la dificultad de transportar artillería pesada por los malos caminos, los humedales y los bosques que dominaban la mayor parte del territorio irlandés lo que hacía que, muchas veces, los ejércitos equipados con artillería pudieran ser fácilmente evitados por los oponentes más ligeramente armados.

Esto daba mucho valor estratégico a las torres y fortificaciones,  incluso anticuadas estructuras medievales, que debían tomarse por sorpresa o bien por agotamiento de la guarnición tras largos asedios al no poder confiar en las armas de asedio. Por ello todo señor que se precie cuenta con una torre fortificada, aunque no sea más que un par de habitaciones una encima de otra, desde donde ejercer su poder.  Se construyen algunos castillos más modernos durante el periodo, con baluartes y más pensados para el uso de armas de fuego, pero estos se encuentran sobre todo en la Empalizada.

Número de tropas
En general la cantidad de tropas con las que contaba un señor no era demasiado elevado, sólo en las grandes rebeliones, que reúnen tropas de muchos clanes diferentes consiguen reunir contingentes verdaderamente grandes.

Por ejemplo, el asedio de Kinsale (climax de la Guerra de los Nueve Años o Rebelión de Hugh O'Neill en 1601-1602) reunió a unas 12000 tropas en el lado inglés y unos 9500 en el lado rebelde, de los cuales 6000 eran irlandeses y 3500 españoles, bajo el mando de Juan del Águila.

En tiempos de paz, las tropas se limitan a los profesionales de la guerra (los que hemos descrito anteriormente), pero en tiempos de necesidad se podía hacer la llamada general a las armas (gairmsluaigh) de toda la población masculina (excepto los pertenecientes a la clase de hombres instruidos, sacerdotes, médicos, poetas... que estaban exentos).

Un cálculo de 1575 situaba en torno a 8 300 el total de soldados al servicio de los señores gaélicos del Ulster, con el mayor contingente perteneciente a Turlough O'Neill (por entonces jefe de su clan, aunque no reconocido como conde de Tyrone por la corona) con un total de 200 de caballería, 1000 kernes,400 galloglasses y 400 mercenarios escoceses. Una fuerza realmente a tener en cuenta.  

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