domingo, 6 de diciembre de 2015

Irlanda en la época de Solomon Kane (1555-1607) sociedad gaélica.

El poder más importante en la Irlanda "más allá de la Empalizada" del siglo XVI son una serie de clanes (y de familias anglo-normandas, que en gran medida han adquirido las estructuras de los clanes y sus costumbres). Durante este siglo, y sobre todo en el siguiente, estas formas particulares de la cultura gaélica se verán perseguidas buscando una mayor uniformidad con la costumbre inglesa.

La ley Brehon (breitheamh)
La base de la sociedad gaélica es la ley tradicional o brehon, basada en la interpretación de la tradición local, frente a la Common Law inglesa, que se basa en los precedentes y las decisiones anteriores de los jueces.

En Irlanda la labor de conocer e interpretar la ley está reservada tradicionalmente a ciertos linajes de hombres instruidos. Estas familias trasmitían internamente el conocimiento de la ley o bien abrían escuelas familiares, Irlanda carecía de instituciones universitarias, formando una especie de casta. Por ello una serie de apellidos están vinculados a la profesión legal (en está página hay una breve lista de apellidos usualmente de familias de juristas de distintos counties)

Esta ley tradicional ha menudo entraba en conflicto con la ley común inglesa, aplicada en la Empalizada, pero los grandes magnates llegaron a desarrollar un sistema mixto, en que la ley brehon y la ley inglesa eran utilizadas indistintamente (con la ayuda de un brehon tradicional y un abogado educado en Inglaterrra) según fuera más beneficioso para sus intereses.

A veces se producen conflictos sobre la propiedad, ya que los irlandeses carecían de títulos de propiedad reconocidos por las cortes inglesas, y a menudo aventureros audaces intentaban hacerse con territorio en Irlanda basándose en antiguas concesiones de tierras, muchas de ellas concedicas en tiempos de la conquista normanda.

Estructura social básica
La sociedad gaélica no es, ni mucho menos, igualitaria; estaba estratificada jerárquicamente, de forma similar a la sociedad del resto de Europa. Algunos historiadores señalan que el siglo XV y el XVI ven una tendencia a acentuar las diferencias entre unos y otros: los aristócratas, los linajes dirigentes, poseían un porcentaje mayor de la tierra y el ganado que en épocas anteriores, mientras que los campesinos libres eran más pobres que nunca. 

En el nivel más alto de la escala social se sitúan los nobles (sóernemed) que incluía a los jefes de familia y de clan y  sus parientes cercanos, además de los clérigos y los poetas. En un segundo nivel una clase de profesionales especializados (dóernemed): juristas, médicos, músicos, artesanos, profesiones que se habían convertido en hereditarias como dijimos más arriba. Tras ellos los hombres libres, que variaban mucho en niveles de riqueza, y que a menudo se encontraban en situación de dependencia de alguno de los nobles antes citados. 

Si bien en el nivel más alto las fronteras entre un hombre libre y un noble eran difusas, y traspasadas a menudo, en el nivel más bajo, los llamados betagh (biatach) o arrendatarios sin tierras propias, no vivían una situación muy diferente a la de los siervos feudales.

El clan irlandés (fine)
Un clan es una estructura de organización social basada en el parentesco, real o supuesto, por vía masculina hasta un antepasado común más o menos remoto. Al contrario que el clan escocés, donde hasta el más bajo campesino se considera un miembro del clan, la mayoría de población no pertenece al clan dominante de la zona, si no a linajes menores, sometidos a este.

El clan es técnicamente el propietario de la tierra, y responsable de las relaciones entre sus dependientes. Los jefes de clanes más importantes se convertían en reyes de amplios territorios, en los que controlaban a su vez una serie de familias y clanes menores. Así, por ejemplo, los O'Neill utilizaban el título de Reyes de Tír Eoghain o los O'Brian se titulaban reyes de Thomond antes de renunciar a dichos títulos por los títulos ingleses de condes.

La mayoría de clanes tienen la forma O' (descendiente de) y el nombre del fundador o antepasado y otros utilizan la partícula Mac (hijo de). Muchas familias anglo-normandas utilizan el prefijo Fitz- que tiene igualmente la misma significación de "hijo de...".

El jefe de un clan es designado en inglés normalmente simplemente como el "apellido" (El O'Neill, el O'Connor), o como Chief of the name, Jefe del nombre o, abreviado, Jefe. En gaélico suele ser designado como cenn fine (cabeza de familia) y a veces utiliza la partícula Mòr (que significa "el Grande") para distinguirse de sus parientes.

Un clan está dividido en linajes, grupos familiares más pequeños (derbfine, considerados los antepasados comunes de un mismo bisabuelo). Así además de los O'Connor que pueden optar a la jefatura, lo que sería la derfbine del jefe, por ejemplo, existen muchos otros O'Connor, de distinto nivel social y económico, que se consideran igualmente miembros del clan aunque no puedan aspirar a la jefatura. A veces estos linajes menores crecen en poder y en importancia y en la práctica se constituyen en clanes de pleno derecho, por si mismos como los O'Neill Clanaboy, escindidos de la familia O'Neill. 

Como ya señalamos al hablar de la ley brehon existen linajes tradicionalmente vinculados a ciertas labores intelectuales (médicos, poetas, jurista) y militares. Pero esta es más una cuestión de tradición y no legal, un individuo podía entrar en dichas profesiones si mostraba las habilidades adecuadas  o abandonar la profesión de sus antepasados si así lo consideraba (aunque es cierto que estas normalmente se mantenían dentro de las familias).

Poetas (filid, singular file)
Como he señalado entre el nivel social de la nobleza en cuanto a privilegios se situaban los poetas, cuya preeminencia social sorprendía a los extranjeros. Se les permitía sentarse en la mesa principal en los banquetes, se les concedían privilegios y prebendas. En particular era considerado de muy mal agüero herir o maltratar a un poeta y se temía especialmente que "contraatacara" con una sátira que avergonzara y deshonrara al ofensor.

Estos filid eran los guardianes de la cultura tradicional, manteniendo las tradiciones antiguas, formas poéticas particulares y también las genealogías de las grandes casas. Entre los apellidos "poéticos" más conocidos están los O'Daly y los O'Higgins.

Redes clientelares
En esta situación muchos linajes (nobles o no) se ponen bajo la protección de otros más poderosos, pagándo en impuestos y trabajo, a cambio de recibir no sólo su protección si no también una porción de tierra o una cierta cantidad de ganado. Estos linajes no son miembros del clan de su señor, y no comparten el nombre de este. Algunos ocupan posiciones tradicionales al servicio de su señor, como castellanos, mariscales o senescales, desde hace generaciones.

Así se crean redes muy amplias, con múltiples niveles (pues un cliente podía a su vez tener sus propios dependientes o incluso depender de más de un señor) y compleja, difícil de desentrañar para los recién llegados. El término uirrí (plural uirrithe) o "rey tributario" se usa a veces para refererirse al nivel más alto de estos vasallos, es decir los que son cabezas de sus propios clanes.

La política de "rendición y reconcesión"
Desde los años 40 del siglo, cuando Enrique VIII se coronó rey de Irlanda, se ha llevado a cabo una política de pacificación de la isla mediante los acuerdos de "rendición y reconcesión": un jefe de clan, o un magnate anglonormando, se rinde al rey de Inglaterra, o a la autoridad colonial que lo representa, comprometiéndose a cumplir las leyes del reino y a limitar el uso de la violencia (y el tamaño de sus mesnadas personales) y, a cambio, recibe las tierras del clan o de la familia como posesión feudal, junto con un título inglés.

Así por ejemplo el jefe de los O'Neill, Rey de Tyr Eoghain, Conn O'Neill, se convirtió en el primer Conde de Tyrone en 1542 o el jefe de los O'Donnell en 1602 pasará a convertirse en Conde de Tyrconnell.

Esta política se llevó a cabo a distintos niveles y así fueron concedidos títulos de conde a los grandes clanes y reyes gaélicos (como los arriba mencionados) pero también títulos menores para sus vasallos, como baronías, vizcondados o simples títulos de caballero. Técnicamente esto debería situar a todos, magnates anglo-normandos y señores gaélicos, en igualdad de condiciones ante el Parlamento y la administración colonial, eliminando la estructura de clientelas y lazos de alianzas que permitían a los grandes señores convertirse en amenazas para el orden.

Pero pronto se verán las limitaciones de esta política ya que, aunque el título inglés sea visto como una muestra de legitimación del poder, los grandes señores no están dispuestos a dejar que sus antiguos vasallos se convierten en señores independientes. Además los distintos sistemas de herencia, de los que hablaré a continuación, garantiza que a la muerte de un jefe de clan surjan disputas por la sucesión al título. 

Herencia y tanistry
Una de las grandes diferencias entre el sistema feudal inglés y el sistema de clanes irlandés es la forma en que gestionan la herencia y, sobre todo, el acceso al poder.

Por un lado la ley inglesa se basa en la primogenitura, el hijo mayor hereda los títulos y posesiones del padre, ocasionalmente hay títulos o posesiones secundarias que pasan a los hijos menores; la idea central es mantener más o menos unido el patrimonio principal y evitar las subdivisiones excesivas.

La  herencia en la sociedad gaélica no es así, a la muerte del poseedor la tierra era repartida, distribuida entre los hijos (legítimos e ilegítimos)  y, ocasionalmente, hijos adoptivos del fallecido. Esto fomentaba cierta disgregación de la propiedad, que podía volver a reunirse si los hermanos morían sin descendencia, pero que a veces llevaba a conflictos entre ramas distintas por recuperar la propiedad dividida.

Respecto a la jefatura tampoco se confia en la primogenitura. El sistema, llamado en inglés tanistry y para el que no hay palabra en castellano, consiste básicamente en que, cuando un jefe era proclamado, se elige entre su parentela cercana (su derbfine) un tanist o "sucesor designado". Este es elegido normalmente por considerarse el candidato más fuerte o capaz, y debía acceder inmediatamente al puesto de jefe una vez fallecido su antecesor, aunque las desavenencias y faccionalismos no eran desconocidos.

Así a la muerte de un señor normalmente los ingleses apoyan la herencia de su hijo mayor, mientras que diversos parientes se proclaman a su vez legítimos herederos por la ley gaélica. 

La situación de la mujer
Este es aún un tema abierto al debate: hay autores que consideran el sistema tradicional como más permisivo para la mujer que el sistema inglés  y otros que destacan las características menos igualitarias del mismo, para considerar que la situación de estás mejoró al abandonarse definitivamente la ley brehon el siglo siguiente. Se puede decir que, como en otros aspectos es imposible tomar una posición maniquea sobre el conflicto cultural y que la sociedad gaélica auna aspecto positivos y negativos.

Es cierto que el sistema de clanes la mujer ocupa un papel muy secundario en la propiedad y el acceso al poder, no pueden convertirse en "jefas de clan" ni heredan tierras de sus padres en circunstancias normales. La principal posesión de una mujer gaélica es la dote, posesiones con las que llega al matrimonio y  que se lleva consigo en caso de divorcio. Sin embargo no se tiene en consideración la situación de las viudas (en la ley inglesa estas debían recibir una porción de los bienes del marido para su mantenimiento) y en algunos casos eso significa que quedan totalmente privadas de medios de subsistencia, al ser su dote insuficiente.

Por otra parte la consideración social de la mujer es algo más elevada y se le permite acceder al divorcio con mayor facilidad, también existían costumbres que favorecían el reconocimiento de los hijos tenidos fuera del matrimonio (bastaba con que la mujer jurara sobre la identidad del padre para que este fuera reconocido por la ley). Algunas profesiones prestigiosas, particularmente la de juez brehon, estaban abiertas igualmente a personas de ambos géneros.

La costumbre del fosterage
Para estrechar los lazos entre las familias y los clanes una costumbre muy importante en la sociedad tradicional gaélica es la del fosterage: los niños son enviados para ser criados por otra familia, con la que terminan formando lazos muy estrechos, pero sin dejar de ser considerados miembros de su familia y clan original.

A menudo la familia elegida era la parentela materna, pero otras veces se utilizaba para estrechar lazos con vasallos, vecinos o antiguos enemigos con los que se quiere mejorar la relación.

Apellidos y apodos
La información sobre nombres gaélicos se ha ampliado en esta entrada.

Vestimenta tradicional
La vestimenta tradicional gaélica es simple, algo tosca y convive con las modas inglesas durante el periodo. Los nobles  y los habitantes de las ciudades adoptan los trajes con acuchillados, calzas y golas propios de la aristocracia británica, si bien siempre con un aíre algo bárbaro y propio. 

El traje masculino típico es el leiné, una túnica de longitud ajustable, de color amarillo o anaranjado y amplias mangas (que pueden usarse también como bolsillos) que varia mucho en calidad y factura.

Sobre este  puede llevarse una chaqueta corta decorada de cuero o tela gruesa, llamada inar.

También llevan a veces una especie de calzón o unas calzas, normalmente de lana gruesa.. Sin embargo en la mayoría de ilustraciones el irlandés "típico" es representado siempre con las piernas al descubierto, incluso a menudo descalzo.

Sobre esta ropa llevan largos mantos, llamados brats, de lana y con un reborde de "pelo". Los brats de los pobres a veces estan hechos con retazos de lana de distinta calidad y tono, formando una especie de mosaico. El uso de esquemas tipo tartán (lo que tradicionalmente entendemos por cuadros escoceses) no es raro, pero estos no están relacionados con ningún clan o familia concretos (si bien las leyes brehon si limitan el número de colores que un individuo podía llevar en su manto, dependiendo de su clase social).  

La ropa femenina tiende a ser más similar a la inglesa, aunque a menudo con colores más brillantes y mayor contraste. Vestidos largos de lana, camisas interiores de lino y distintos tipos de sombrero. Tenemos mucha menos información sobre la ropa femenina ya que gran parte de la descripción de la ropa irlandesa viene de descripciones por y para militares, que se preocupan mucho más de contarnos como van vestidos sus oponentes que la población civil.

La riqueza
La sociedad gaélica tradicional está  muy poco monetarizada: la moneda se usaba poco y esta se limitaba, en general, a las capas más altas de la sociedad y, especialmente, se reserva para el comercio con el extranjero. En la vida cotidiana la medida usual de riqueza es el ganado, que es utilizado también como unidad de cuenta (lo que vale algo se mide en equivalentes en ganado) y como señal de estatus. No es raro, por ejemplo, que el sueldo de un mercenario sea expresado en vacas o que para loar la riqueza de un señor se mencionen sus grandes rebaños. El robo de ganado del enemigo era el principal objetivo de las operaciones bélicas a pequeña escala, entre clanes y familias vecinas. Generalizando, y simplificando, la economía gaélica depende fundamentalmente de la ganadería y los pastos, mientras que la inglesa  dependen más de la agricultura y los campos de cereales.

Los visitantes ingleses se extrañan a menudo de la pobreza de los magnates irlandeses, pero en cierta medida se debe a una distinta apreciación de la riqueza (además claro de la diferencia económica general entre ambas islas). Por ejemplo estos carecen de los grandes palacios renacentistas que los aristócratas elevan en la Inglaterra de su tiempo y prefieren torres fortificadas, de aspecto tosco y más fácilmente defendibles. 

Sin embargo muchos lujos, y también las cada vez más necesarias armas de fuego y pólvora, deben ser comprados al extranjero y para ello era necesaria moneda. Por ello se han establecido varias cecas en Irlanda, que emiten una libra algo más débil que su equivalente inglés (normalmente se considera que la libra irlandesa alcanza 3/4 del valor de la inglesa) normalmente marcadas con el arpa céltica en su anverso.

La madera de los amplios bosques, el cuero y la lana del ganado son las principales exportaciones de Irlanda. Técnicamente todo el comercio está canalizado a través de las corporaciones comerciales de los núcleos urbanos autorizados, pero innegablemente existe mucho contrabando e intercambio ilegal de mercancía. Se habla a menudo de los "comerciantes grises" aquellos que comercian fuera de la estructura de los gremios de las ciudades sirviendo de intermediarios entre estas y la población del interior.

Dejaré para  una siguiente entrada la forma gaélica de hacer la guerra, sus unidades características y sus tácticas más habituales. 
Publicar un comentario