viernes, 1 de enero de 2016

Irlanda en la época de Solomon Kane (1555-1607) Crom Cruach


Para cualquier estudioso de la religión Crom Cruach (o Cromm Cruich) es un nombre conocido, el de antiguo ídolo, al que supuestamente se le ofrecían sacrificios humanos. Posiblemente su nombre significan "El Retorcido Sangriento" o tambien Crom Dubh "El Retorcido Oscuro" o Cenncroithi "cabeza de todos los ídolos". Originalmente la roca tallada que lo representaba estaba situada en la llanura de Magh Slécth en el co. Cavan (al sur del Ulster), rodeado de otros 12 ídolos menores, pero la leyenda y la tradición cuentan que fue destruido por San Patricio, en su proceso de cristianización de la isla en el siglo V. Una teoría asegura que el nombre Cruach en realidad deriva de la palabra atlante Gruad "serpiente, gusano o dragón" y la traducción del nombre sería entonces "el Dragón Oscuro" o el Dragón de Crom".

El culto de Cromm Cruach ha revivido en tiempos recientes, ante las malas cosechas sufridas en la región durante los últimos años de la década de 1540. En 1548, tras años de malas cosechas, y de continuos saqueos, o  "impuestos", por parte de sus vecinos O'Reilly y Plunkett; un granjero del pueblo de Killavert, en la llanura de Cavan, Bryan Kelly descubrió en sus tierras un antiguo ídolo roto. En las noches siguientes los sueños comenzaron a acosarle, un susurro incomprensible como de millones de insectos primero pero poco a poco una voz que le prometió fertilidad y riqueza, a cambio de su obediencia y de nuevos sacrificios; en sus sueños veía el ídolo reconstruido y algo más oscuro que acechaba tras él. Al principio se resistió a estas voces pero finalmente, siguiendo las instrucciones de la voz, reconstruyó el ídolo en un lugar oculto, dentro de una arboleda y le ofreció el primer sacrificio, la vida de un buhonero de paso.

Hoy (en 1555) Kelly ha atraído al culto a la mayor parte del pueblo, los pocos que no siguen el culto malviven, asustados por estos, encerrándose en sus casas por las noches y negando ver lo que sucede. El sacerdote del pueblo, el padre Nagle, no tuvo la influencia sobre sus feligreses para evitar esta conversión y sus intentos de resistencia se saldaron con su muerte, hace apenas unos meses. La Iglesia ha quedado cerrada y ya nadie acude a ella, el crucifijo que decoraba la nave principal ha sido arrojado al suelo y roto y los altares languidecen abandonados.

Alrededor del ídolo reconstruido los seguidores de Kelly elevaron un nuevo círculo de piedras y realizan los sacrificios en las noches de luna nueva y, especialmente, en  la Noche de Todos los Santos (noche del 31 de Octubre). Desangran los cuerpos, consumiendo parte de su carne en el ritual y  enterrando los restos de los cuerpos despedazados en los campos, regando con la sangre recogida del sacrificio las cosechas. 

En general  se conforman con asesinar a viajeros e indeseables, aquellos a los que nadie echará en falta (como aventureros de paso). Normalmente prefieren engañar a sus víctimas, ofreciéndoles vino y mujeres, para luego llevarles con engaños al "templo" donde les espera todo el grupo de sectarios. Sin embargo la ambición del culto puede ir a más y atacar a recaudadores de "impuestos" de los señores vecinos o incluso a pequeños grupos de tropas e intentar que estos se culpen entre sí.

Los Retorcidos
En general la tierra en torno a Killavert se ha vuelto  extremadamente fértil, pero con un aire malsano; los bosques se han vuelto más espesos, los campos rebosan de vida e incluso los humanos se han vuelto más fructíferos. De entre todos los nacidos algunos muestran rasgos extraños, deformidades que los diferencian y los marcan como Hijos del Ídolo. 

En el caso de los hijos humanos suelen tener la piel rugosa y dura, con pequeñas protuberancias corneas en la columna, los nudillos y las rodillas y, en muchos casos, presentan una cola vestigial y pequeñas, pero afiladas, garras. Estos "Retorcidos", de los cuales han nacido cuatro hasta el momento, crecen a un ritmo excepcional, tienen un apetito muy exacerbado y sienten predilección por la carne, incluida la humana. Viven en torno al ídolo y el círculo de piedras, acudiendo a unirse a los rituales pero por lo demás viviendo salvajes en el terreno, como bestias más que como seres humanos. 

Atributos: Agilidad d8, Inteligencia d6, Espíritu d6, Fuerza d8, Vigor d8.
Habilidades: Lucha d6, Advertir d6, Sigilo d8, Rastrear d8. Trepar d8.
Velocidad: 6; Parada: 5; Dureza: 5
Habilidades especiales:
- Garras: Fuerza+d4
- Visión en la penumbra: pueden ver en la penumbra sin ningún impedimento.
- Regeneración: se curan de sus heridas con rapidez, pudiendo realizar una tirada de curación natural por día.
- Tamaño: tienen el tamaño de un niño (-1)

Si quieres utilizar a animales alterados por la presencia de Crom Cruach puedes utilizar estadísticas de animales normales o monstruosos del libro básico.

El claro de los ídolos
Situado en una zona densamente arbolada es difícil de acceder, a su alrededor los árboles crecen espesos y entrelazados, cubiertos de musgo y plantas de aspecto malsano. La vegetación apenas deja llegar la luz del sol al interior del mismo y sólo un estrecho camino en espiral, cercado por los árboles, conduce hacia el claro..

El lugar genera una clara sensación de extrañeza y desasosiego en cualquier perdona cuerda, cierta sensación de dislocación temporal que puede provocar confusión y desorientación, acentuada por la extraña apariencia de los árboles y los ídolos. En el centro del claro se eleva el ídolo principal, cubierto de sangre reseca,  y a su alrededor los 12 ídolos menores; la hierba del claro tiene un color extraño, más marrón que verde y el olor a matadero nunca abandona las cercanías. Encontrarse en el claro, aún sin ninguna manifestación sobrenatural directa, provoca una sensación de Nausea. 

Durante los sacrificios la presencia de Crom Cruach se hace más patente, formándose una especie de sombra negra imprecisa sobre el ídolo y acentuándose la sensación de extrañeza y desasosiego; sólo cuando la sangre fresca corre sobre la roca, se puede apreciar claramente una forma monstruosa, que recuerda una serpiente o gusano retorcido y gigantesco. Cualquiera que observe este manifestación debe hacer una tirada de Terror con un penalizador de -2. Sin embargo, al menos por ahora, el ser no puede manifestarse físicamente en la Tierra.

Destruir el ídolo (con un martillo pesado o con pólvora son los métodos más plausibles) rompe el vínculo de la entidad con sus adoradores, impidiéndole manifestarse ante ellos. Matar a Kelly también puede terminar con la encarnación actual de la secta, al menos hasta que el Crom Cruach escoja otro portavoz.

Los miembros de la secta
Por ahora sólo la mayoría de los habitantes de Killavert han caído bajo la influencia de Kelly, no todos son fanáticos y muchos huirán o se rendirán ante la primera señal de problemas, siempre que piensen que tienen alguna posibilidad de salvación.  Durante los rituales visten con sucias pieles de animales y Kelly utiliza un grotesco sombrero con forma de cabeza de ciervo. 

Utiliza las estadísticas de Guerrero Tribal para los miembros de la secta y para Brian Kelly puedes utilizar la de Chamán Tribal, ambas del libro básico de Solomon Kane. En general intentarán atacar sólo cuando los personajes estén distraídos/borrachos/superados en número y escapar si presentan demasiada resistencia, para volver a atacar más tarde. 

La loca Eithne
Madre del último de los Retorcidos nacidos en el pueblo su mente no pudo soportar el horror de parir tal monstruosidad, y más cuando el pequeño ser, recién salido de su vientre, intentó atacarla y le arrancó parte de la mejilla derecha y de la nariz. Marginada por todos, miembros de la secta (para los que representa una vergüenza) y aquellos ajenos a la misma (que la consideran maldita), malvive recogiendo sobras y restos, lleva siempre consigo una tosca muñeca de trapos a la que llama "mi bebe" (cree que el ser que la atacó, al que llaman "cambiado" reemplazó a su verdadero hijo), odia a Kelly y a los miembros del culto, aunque está demasiado asustada como para hacer más que maldecirles a sus espaldas. Pasa la mayor parte del tiempo en los campos cerca del pueblo, murmurando y acunando a su muñeca y duerme en la abandonada iglesia del pueblo. 
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