Cosas para leer: Astro city Y al final... por Kurt Busiek, Brent Anderson y Mike Norton

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Llega este tomo que marca el final de Astro City como serie regular, y aunque sigue anunciándose que seguirán apareciendo historias de la ciudad y sus héroes en formato novela gráfica, el tomo tiene un tono verdaderamente de elegía, de final de una era. Tal es así que una de las historias se conecta con el ya remoto Astro City 1/2, publicado hace ya más de veinte años cerrando en cierta forma un círculo con su pasado.

Ya he comentado en reseñas anteriores como el tema de la edad, del envejecimiento (y la inevitable proximidad de la muerte) es un tema que se vuelve más y más presente en los últimos tomos de Astro City y en este conforma un verdadero hilo conductor. Busiek sigue utilizando los elementos propios del género (como hizo también en la nunca suficientemente recomendada Superman: Identidad secreta) para hablar de las alegrías pero también las renuncias de las distintas etapas de la vida y parece que el retiro está cada vez más presente en la mente del guionista. Siempre he dicho que me gustan los héroes juveniles (los Titanes, los Jovenes Vengadores, los Campeones, etc.) pero Busiek ha construido algunas de sus mejores historias sobre personajes maduros, como la historia del fracasado Acero, y en ese tono agridulce con el que la nostalgia tiñe incluso la revisión de épocas más optimistas. 

El tomo incluye cuatro historias distintas, la más larga la ya mencionada continuación/conjugación del relato del número 1/2. Aunque es agradable conocer que ha sido del personaje, quizás resulte una historia más innecesaria, que se alimenta de la efectiva construcción de la original. 

En el resto del tomo se nos presena  un superhéroe canino, en una primera vista como una historia más desenfadada pero que incide en los mismos temas, y otra muy entroncada con el momento político norteamericano y un intento más de Busiek de interpretar un tema complejo a través del tamiz del género. Se trata de dos historias menores, similares a muchas otras que hemos leído a lo largo de la colección en voz y formato. 

El dibujo de Anderson no está en su mejor momento, y los sustitutos temporales sólo consiguen llamar más la atención sobre ello.  Norton hace un trabajo correcto en la historia que le toca ilustrar (y habría sido curioso ver a Anderson lidiando con el peculiar personaje principal de la misma) pero quizás nos hayamos acostumbrado tanto a los lápices de Anderson para estas historias que, de alguna manera, no parece ser realmente Astro City cuando otros las dibujan. 

No se trata del mejor tomo de la colección, pero si de una digna despedida de este formato. Veremos, yo personalmente lo espero con ganas, que vendrá a continuación.

Puntuación: 7/10