martes, 4 de noviembre de 2008

Lugar Misterioso: Barsoom (1)


Imagina el desierto más vasto y inhóspito de la tierra, pueblalo con hordas de bárbaros violentos y monstruosos en guerra perpetua contra un puñado de ciudades más o menos civilizadas, añade un buen puñado de ruinas misteriosas y secretos antiquísimos además de animales capaces de destrozar a un hombre sin esfuerzo junto con algunas invenciones futuristas y puede que te hagas una imagen de como es Barsoom.

Barsoom, el nombre que los nativos dan a un planeta que al parecer se trata de Marte, (aunque es posible que en realidad se trate de otra dimensión o incluso otro tiempo) es un mundo que se muere. El agua, el aire y la vida se agotan y sólo los secretos de la tecnología antigua, creada por los antepasados de sus actuales habitantes, permiten aún sobrevivir a la mermada población.

Habitantes de Barsoom:
Al contrario que en la Tierra en Marte coexisten varias especies inteligentes diferentes, tanto física como culturalmente, sin embargo existen una serie de rasgos bastante extendidos como para considerarse comunes.

Los enfrentamientos, las largas distancias y los peligros hacen que el comercio sea escaso y en general las ciudades y las tribus tiendan a la autosuficiencia y a aislarse en su propio territorio. Aunque se conocen las armas a distancia (pistolas y rifles de radium explosivo) y la artillería los valerosos guerreros marcianos prefieren la lucha cuerpo a cuerpos para la que utilizan espadas, lanzas y otras armas blancas.

Esta afición por la lucha se manifiesta también en el gusto muy extendido por los juegos de gladiadores, comunes entre todos los pueblos de Marte. Normalmente en estos luchan principalmente esclavos pero no es raro que un hombre libre, e incluso un noble, entre en los juegos como forma de ganar fama y gloria o para resolver determinada disputa.

Todas las razas nativas de Marte, incluso los animales, poseen rudimentarios poderes psíquicos y una gran sensibilidad a los mismos, esta rudimentaria comunicación telepática explica lo sencillo del idioma marciano que es universal, compartido por todas las razas inteligentes del mismo. Algunos grupos poseen capacidades psíquicas más desarrolladas.

La longevidad de los marcianos es mucho mayor que la de los terrestres, alcanzando los 1000 años, y apenas sufren de los achaques del envejecimiento que sólo se manifiestan a edades muy tardías: por supuesto muchos mueren antes de alcanzar tan venerables edades, sea por violencia o por enfermedad.

La mayoría de los habitantes de Barsoom, tanto hombres como mujeres, utilizan escasa ropa, usualmente sólo unos cuantos cintos donde llevar las armas y amplias piezas de tela similar a la seda que sirven para protegerse de las ocasionales tormentas de arena. Sin embargo no parece existir ninguna clase de pudor en mostrar el cuerpo desnudo lo cual puede resultar incómodo para los visitantes terrestres.

Tharks
La mayor parte de la superficie del planeta está ocupada por los lechos secos de los antiguos mares, tierras cubiertas de sal donde sólo la vida más resistente ha conseguido arraigar. Este territorio es el dominio casi exclusivo de los tharks u hombres verdes, gigantes (de unos 4,5 metros) de cuatro brazos y grandes colmillos, que cruzan el desierto a lomos de sus grandes thoats, criaturas reptilianas de seis patas y gran ferocidad, otras especies más pequeñas y dóciles de thoats son criadas como ganado y como montura por pueblos más civilizados. Ocasionalmente se establecen durante temporadas más o menos largas en alguna ciudad en ruinas o algún complejo de cuevas antes de reanudar su continuo transitar.

Sus hordas nómadas luchan entre sí y con los habitantes de las ciudades y con las paligrosas criaturas del desierto. Estos grupos poco organizados rara vez logran superar sus diferencias para crear una fuerza unida pero cuando lo hacen han demostrado ser capaces de enfrentarse a las mejor equipadas tropas de los hombres rojos e incluso asaltar una de sus ciudades. Sin embargo aún estas alianzas duran poco más allá del reparto del botín. El termino jed, traducido usualmente como "rey", se utiliza para referirse al cabecilla de una horda mientras que un gran caudillo capaz de unir a varias hordas bajo su mando es un Jeddak, "emperador".

Los pequeños tharks, nacidos de huevos, son criados por toda la comunidad sin conocer jamás quienes son sus padres verdaderos y sin recibir demasiado afecto siendo desde muy jóvenes preparados para la cruel vida de su pueblo. Son un pueblo belicoso y violento, respetan la fuerza y la agresividad pero desprecian los sentimientos más nobles. Aunque esto es verdad como norma existen individuos excepcionales como el poderoso Thars Tharkas capaces de compartir sentimientos más "nobles"

La jerarquía se basa únicamente en la fuerza y la habilidad marcial, un duelo suele resolver las cuestiones de mando y autoridad. El vencedor de uno de tales duelos recibe en propiedad los esclavos y posesiones del vencido así como su puesto en la jerarquía social y militar de la horda.


Los marcianos Rojos
En las antiguas orillas y en torno a los grandes canales viven los más civilizados de los habitantes de Barsoom y los más parecidos a nosotros mismos, los marcianos rojos. Su aspecto es prácticamente humano aunque su piel es de un tono que, sin llegar a ser desagradable, no se encuentra entre los terrestres. Según el relato que ha llegado a nosotros del capitán Jhon Carter de Virginia estos habitantes de Marte son también oviparos, aunque al contrario que entre los tharks los pequeños son educados por sus progenitores y dan gran importancia a la genealogía.

Realmente el tema de la reproducción ovípara es algo muy curioso, especialmente teniendo en cuenta que el mismo Jhon Carter afirma haber tenido descendencia con una "mujer roja" y que en todo lo demás estos marcianos parecen físicamente idénticos a los terrestres (¿es posible que el capitán, un tipo del siglo XIX, interpretara erroneamente una forma de gestación in vitro?)Los hombres rojos viven organizados en ciudades estado, independientes y belicosas, entre estas ciudades "rojas" destacan Parth o Zadonga. Pero sobre todas debemos mencionar el imperio Heliumita con su doble capital Helium la Mayor y Helium la Menor. A la cabeza de cada una de estas ciudades se encuentra un monarca que también utiliza los títulos de Jed o Jeddak, asistido por una clase nobiliaria terrateniente. En la base de la pirámide social se encuentra la abundante mano de obra esclava, normalmente prisioneros de guerra capturados, que realizan los trabajos más exigentes. Entre ambas la clase media de artesanos y granjeros forma el grueso de la población. Todos ellos, incluso los pobres o las castas más bajas, tienen en gran estima su honor personal y familiar y están más que dispuestos a batirse contra cualquier ofensor. Valoran también profundamente la lealtad y por ello son también reacios a ofrecer su servicio de buenas a primeras pero cuando lo hacen esta es a toda prueba.Todos los ciudadanos varones son guerreros entrenados y en caso de necesidad pueden ser llamados a la lucha, pero normalmente sólo los guerreros profesionales se ocupan de las labores militares en tiempos de paz. Cuentan con grandes flotas de navíos voladores, desde pequeños esquifes monoplaza a grandes bajeles con decenas de tripulantes y potentes cañones. Sin embargo para el transporte cotidiano es más normal que utilicen thoats aunque más pequeños que los montados por los tharks.

La religión principal entre ellos es el culto a los antepasados, especialmente a los antepasados ilustres y héroes de la ciudad. Aunque también reconocen otros dioses como Issus, diosa de la muerte cuyo mítico reino se situó en el inaccesible valle polar de Dor. Las ceremonias matrimoniales son muy sencillas, normalmente requiriendo sólo la aceptación de ambos miembros del lazo conyugal.

Estos dos pueblos son los más numerosos de los habitantes de Barsoom (al menos la parte explorada por nuestro informador, el ya citado Jhon Carter) pero comunidades más pequeñas de muchas otras razas sobreviven en diversos lugares de la superficie: therns, kaldanes, primogénticos, okars... a las que dedicaremos una entrada posterior. Sin embargo un último tipo de posible habitante de Barsoom merece ser mencionado en este primer acercamiento al planeta rojo:

Visitantes terrestres.
Aunque es posible que en el pasado hubiera una relación más estrecha entre la tierra y Barsoom en época contemporánea sólo se sabe, a ciencia cierta, de dos personas que hayan realizado el viaje entre uno y otro: el capitán John Carter de Virginia de quien ya hemos hablado y Ulises S. Paxton. Ambos se encontraban en situaciones próximas a la muerte, uno encerrado en una cueva en Arizona y afectado por un gas desconocido, otro enterrado bajo una trinchera en el frente occidental durante la Gran Guerra, y el viaje parece que tuvo lugar por medios meramente psíquicos. Es posible sin embargo que la razón para estos viajes, teniendo en cuenta el heroico destino que esperaba a ambos individuos, tenga algún significado oculto que no conocemos.

Debido a la inferior gravedad del planeta un terrestre contaría con ciertas ventajas sobre los nativos de Barsoom. Primera de todas es que los músculos terrestres, acostumbrados a una gravedad más pesada, son relativamente más fuertes y densos que los de los marcianos. Esto también permite a los terrestres realizar proezas de salto imposibles en nuestro mundo.
La escasa, comparativamente, sensibilidad psíquica de nuestra especie frente a las gentes de Marte puede convertirse en un problema a la hora de comunicarse (sin embargo tanto Paxton como Carter parecen haber sido capaces de superar sin grandes problemas esa limitación) y de comprender ciertos actos o reacciones de los barsoomianos.
Las razas en SotC.
La forma más sencilla de manejar las diferentes especies y razas es mediante el uso de aspectos raciales. Así un aspecto como "thark" puede usarse para hacer uso del oportuno segundo par de manos, o usar los colmillos para desgarrar al enemigo en un desesperado combate cuerpo a cuerpo, pero también puede ser utilizado para reprensentar la frialdad emocional de estos guerreros o los problemas que pueden derivarse de su enorme tamaño (y en Barsoom no hay muchos arboles detrás de los que esconderse) Igualmente un "hombre rojo" incluye los rasgos físicos y culturales descritos en la entrada correspondiente.

De la misma manera si la idea es jugar toda una campaña en Barsoom sería adecuado que los personajes que tengan su origen en la tierra adquirir el aspecto terrestre como uno de sus aspectos iniciales permitiéndoles invocar dicho aspecto en pruebas de Proezas o de Atletismo. En caso de que los personajes sean simples visitantes temporales al planeta sería buena idea aplicar un aspecto temporal equivalente. Ten en cuenta que en terminos "puristas" la presencia de humanos en el planeta es completamente excepcional y es esa rareza lo que les hace especiales, toda una partida de personajes humanos puede destruir fácilmente esa sensación.
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