viernes, 23 de enero de 2009

Viajando: Alistándose en la Legión Extranjera

LEGIO PATRIA NOSTRA- La legión es nuestra patria.
Lema oficial de la Legión extranjera francesa.

Si existe un cuerpo militar rodeado de un aire de romanticismo, exotismo y aventura en los años de la era pulp este es la Legión Extranjera Francesa. Novelas como Bajo dos Banderas (escrita por Marie Louise Ramé en 1867) o Beau Geste (P.C. Wren 1924) fueron llevadas al cine repetidas veces (la primera en 1912, 1916, 1922 y 1936 y la segunda en 1926 y 1939), pero el número de historias publicadas en los pulp con la legión como protagonista es prácticamente incalculable (incluso con cabeceras dedicadas únicamente a este tipo de historias), todos estos relatos alimentaron ese mito romántico de los héroes de aspecto rudo pero valor a toda prueba. El haber sido miembro de la legión se convirtió en un elemento común a los historiales de un buen puñado de personajes pulp, americanos pero también, aunque pueda parecer sorprendente, alemanes;  su aparición, como conveniente salvación o como simple elemento de atrezzo, en los territorios coloniales del imperio francés casi una obligación para cualquier escritor pulp que se precie. Un ejemplo reciente es el personaje de Rick O'Connell de la serie de La Momia que, al principio de la  primera película , aparece como un desertor de la misma (en dicha película, si no me equivoco,  lleva una casaca de capitán pero diversas referencias afirman que era tan sólo cabo, rango más pausible, como veremos más adelante) 

La Légion Etrangère es, como su nombre indica, un cuerpo formado por extranjeros, aunque mandado por oficiales franceses. Fue creado en 1831 y enviada a la nueva colonia francesa de Argelia, su cuartel general y centro espiritual se estableció en la ciudad de Sidi-Bel-Abbes. Allí cuenta con campos de entrenamiento, donde los futuros legionarios reciben entre tres y seis meses de instrucción antes de entrar en servicio activo. El regimiento muy pronto se ganó una fama de cuerpo endurecido y de extremo valor, fama en la que tuvo un papel muy importante su participación en la guerra de México y particularmente la batalla de Camarón.

Alistamiento.
Se realizaba por periodos de cinco años, con posibilidad de reengarcharse una vez completado el lustro. A los 12 años de servicio honorable, antes si se han sufrido heridas en el cumplimiento del deber y defensa de Francia, el legionario es recompensado con la nacionalidad francesa. La paga era ciertamente mala y la disciplina muy dura, las condiciones climáticas extremas de muchos de sus destinos implicaban peligros para la salud física y mental de los reclutas. Los indices de deserciones eran por todo esto muy altos, la Legión se preocupa especialmente de perseguir y capturar a estos desertores. Sin embargo nunca faltaban reclutas, la fama de cuerpo de élite, de valor y de emociones atraía por igual a fanáticos, desesperados e ilusos.

Aunque técnicamente los franceses tenían vetada la pertenencia a la tropa es innegable que muchos, sobre todo bajo una falsa nacionalidad belga o suiza, se alistaron igualmente (especialmente al estar permitido, casi diríamos que alentado, el alistarse con un nombre supuesto). El origen nacional de los legionarios es diverso; en muchos casos se trata de individuos de pasado o tradición militar pero procedentes de países ocupados por una potencia extranjera o refugiados políticos, en su mayoría de otros países europeos. Así en los años 20 se produjo un alistamiento significativo de rusos blancos, tras la derrota de estos por los bolcheviques en la guerra civil rusa. También hay un número muy importante de reclutas alemanes, lo cual puede resultar extraño vista la historia reciente (y el futuro) de ambos países; principalmente se trata de soldados vocacionales, descontentos con las limitaciones impuestas a las fuerzas militares alemanas como consecuencia de los tratados que dieron fin a la Gran Guerra. Tras el ascenso al poder de los nazis, y que estos se saltaran todas estas limitaciones, el número de legionarios alemanes se redujo significativamente, siendo ahora en muchos casos los recien llegados refugiados antifascistas. Durante los primeros años de la Gran Guerra se había producido un alistamiento limitado pero significativo de norteamericanos (entre ellos gente como el poeta Alan Seeger o el escritor paranormal Randolph Carter),  pero una vez entró su país en guerra fueron trasladados a unidades americanas.

Organización y rangos.
Tras la profunda reorganización de la posguerra mundial la legión era un cuerpo formado por cuatro Regimientos Extranjeros de Infantería (REI) En 1921 se creó el primer regimiento extranjero de caballería  (1er REC) con una importante proporción de rusos blancos, especialmente antiguos cosacos, entre sus primeros miembros. Posteriormente se crearon un 5º, en Indochina, y un 6º REI, en Siria. Los regimientos de infantería contaban con mulas para el transporte de la impedimenta y, a veces, con pequeñas compañías montadas o de artillería.

A finales de la década de los 20 y durante los 30 algunas compañías comenzaron a motorizarse incluyendo camiones para el transporte, sustituyendo a las hasta entonces omnipresentes mulas, y vehículos blindados ligeros, para misiones de patrulla. En 1939 se formó un 2º REC pero en esta caso se trataba de un cuerpo motorizado ya desde su origen.

Los rangos eran los siguientes:
Legionnarie, Legionnaire 1re classe, Caporal
Caporal-chef, Sergent, Sergent-Chef, Adjudant, Adjudant-Chef (Sub-oficiales)
Sous-Lieutenant, Lieutenant, Capitaine (Oficiales subalternos)
Commandant, Lieutenant-Colonel, Colonel (Oficiales superiores)

Un legionario podía ser nombrado Cabo (Caporal) tras dos años de servicio y llegar a Sargento (Sergent) tras otros tres. Pero para los puestos de oficial era necesario ser ciudadano francés, la mayoría eran militares de carrera directamente enviados desde St-Cyr (la academia militar francesa) aunque un puñado de legionarios ya nacionalizados llegaron a ocupar posiciones de mando.

Campos de batalla
Las colonias francesas del norte de África (Marruecos, Argelia y Túnez) son el escenario donde más contingentes de la legión permanecen desplegados, pero durante el periodo entre las dos guerras mundiales también se despliegan en otros lugares del imperio colonial francés como Indochina, Siria, Libano, Madagascar o Senegal. En general no fue una época de grandes batallas para la legión, con un puñado de excepciones, si no de escaramuzas y enfrentamientos contra pequeñas fuerzas irregulares.

La rebelión rifeña de Mohammed al-Karim al-Jattiba (conocido  como Abd el-Krim) fue una fuente de problemas para la Legión Extranjera, encargada de defender las guarniciones de la región, entre 1921 y 1923 produciendose diversos choques y enfrentamientos menores, pero posteriormente sus acciones se centraron en el lado español del dominio, con resultados funestos para los peninsulares. Pero en 1925 y tras un ataque contra posiciones francesas por parte de los rifeños contra las tropas francesas del Norte de África estas, incluyendo por supuesto la Legión, intervienen en apoyo de los españoles, atacando el corazón de la rebelión. Esta fue una campaña en extremo cruel, por ambos bandos, aunque entre sus crueldades destaca el uso de armamento químico contra la población civil rifeña por parte de la alianza franco-española, y sus consecuencias funestas para el futuro político de España son demasiado serias para ser tratadas con mayor profundidad en esta tribuna.

Uniforme.
El uniforme clásico (como el que aparece en Beau Geste, por ejemplo) con la casaca azul brillante ya no se utiliza en los años 20 ni 30, a cambio de uniformes de diario menos llamativos, en caqui o verde oliva. El quepis (la típica gorra cilíndrica del ejército francés), cubierto con una funda protectora de color blanco y cogotera, también ha dejado en muchos casos paso a los cascos de tipo salacot, al menos en situaciones de combate, pero sigue siendo una constante en las representaciones gráficas de la Legión.


Otros cuerpos: Bat d'Af'
Bataillons d'infanterie Legere d'Afrique, conocidos popularmente como Batallions d'Afrique o Bat d'Af' o, con ironía, Les Joyeux "los alegres". Este regimiento estaba formado por criminales franceses que se encontraban cumpliendo condena en el momento de ser llamados a filas o por aquellos soldados que cometían un delito durante su servicio militar y concluían su estancia en los batallones disciplinarios sin haber completado el periodo de alistamiento. Es decir, lo peor de lo peor; por ello los Bat d'Af' estaban sometidos a la más dura disciplina , riguroso control y mando despiadado, de una forma que incluso podía superar a la Legión.

Durante el periodo de entreguerras los Bat d'Af' utilizaban el mismo uniforme que los legionarios, diferenciandose sólo por las insignias, y se encontraban desplegados en las mismas zonas. Eso si estos batallones eran los encargados de los puestos más alejados y más expuestos del sistema colonial en el norte de África. En realidad algunos de los "mitos" sobre la legión (el fuerte aislado, la ayuda que no llega, la lucha desesperada), podrían aplicarse con más justicia a las experiencias de estos Bat d'Af'.
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