sábado, 16 de abril de 2011

Cosas para leer: El Oro del Pirata, Alas de Fortuna, volumen 1. Por Stephen Kenson (Crimson Skies)


Siguiendo con el tema de la aviación quiero hacer una reseña sobre una franquicia que, hasta hoy, no había tocado en el blog, pero que muchos conoceran al menos por sus videojuegos, me refiero a Crimson Skies. El creador de esta ambientación particular es Jordan Weisman, cuyo nombre está vinculado a hitos tan conocidos en el mundo lúdico como Battletech, Shadowrun o Heroclix. Originalmente desarrollado como juego de tablero Crimson Skies ofrecía una gran cantidad de información diversa sobre el mundo donde se desarrollaban los combates aéreos que eran el centro del mismo, utilizando una curiosa presentación que imitaba las revistas de aviación de los años 30.

El mundo de Crimson Skies es una ucronía en que diversos acontecimientos han motivado la fragmentación de los Estados Unidos en una serie de países diferentes, inspirados en diversos tópicos territoriales, algunos curiosamente trastocados (como los mormones comunistas del Colectivo del Pueblo), esto a su vez ha dado lugar a una importancia exagerada del transporte aéreo y la existencia de piratas, que hacen de dicho comercio su objetivo. Además tecnologías nuevas o propias de la ciencia ficción, aviones imposibles principalmente, son desarrolladas sin que quede muy clara la razón de este salto tecnológico. Entre los piratas antes mencionados destaca Nathan Zachary, una especie de Robin Hood del aire, y su banda los Cazadores de Fortuna que ya protagonizaban el videojuego de Crimson Skies y también esta serie de novelas.

Esta novela narra la historia vital de Nathan Zachary, su trasfondo anterior a lo que conocemos en el videojuego. Así en un primer tercio del libro se nos narra la época de Zachary como piloto de combate en los cielos de Francia, donde conocerá a un alternativo Edward Richenbaker. La segunda le sigue en una aventura menos convencional, como instructor de vuelo en la rusia revolucionaria, planteando una visión muy americana del proceso que dio lugar al nacimiento de la URSS. Mientras la tercera, ya ambientada en la América de la Depresión nos cuenta como ese joven piloto llega a ser el capitán pirata que ya conocíamos. Las primeras dos partes son casi históricas, en cuento a ambientación, mientras que después comienzan a aparecer los conceptos, y aviones, propios del universo Crimson Skies. Se trata, aunque parte de una serie, de una historia prácticamente autoconclusiva que marca el punto de partida para la segunda novela, dejando establecidos los personajes secundarios, localizaciones y abriendo tímidamente la trama principal.

Stephen Kenson es otro conocido, supongo, de los lectores habituales del blog por su labor escribiendo juegos, siendo un veterano en estas labores y reconocido, por ejemplo, por su papel en el juego de superhéroes Mutants and Masterminds de Green Ronin. Aquí hace un buen trabajo describiendo los combates aéreos, quizás lo más complicado técnicamente de estas novelas, y es eficiente en cuanto a los demás elementos de la misma.

Si de algo se puede acusar a esta novela no es de aburrida, pero si de poco original. La mayoría de las escenas y situaciones que conforman la historia son bastante manidas, casi tópicas y algunos paralelismos resultan casi una referencia en si misma. Por ejemplo, aunque es posible que esto sea una deformación personal, determinados fragmentos en un campo de prisioneros alemaán recuerdan al Escape From Loki de Philip Jose Farmer, una aventura de Doc Savage en su juventud durante el conflicto mundial. Esto no es necesariamente malo en este tipo de novela, o no tan malo como podría ser en otra clase de obra, al fin y al cabo si esos elementos son usados con habilidad y destreza sin duda conseguirá su objetivo principal, entretener; sin embargo en este caso se vuelve demasiado previsible y provoca cierto aburrimiento.

El personaje de Zachary es el mejor definido, casi diríamos que el único definido, de toda esta novela y aún así su personalidad parece un poco difusa, demasiado de héroe genérico, sin aristas. El uso de la voz en primera persona tampoco resulta aprovechado ya que, dejando de lado algunos chistes ocasionalmente graciosos, no nos proporciona más información que la que daría un narrador en tercera persona sobre los motivos o sentimientos de Zachary.

Esta serie de tres novelas y otra, de dos, Alas de la Justicia, fueron publicadas en español por Timun Mas en los años 2000, 2001, y 2002, en ediciones sencillas que son relativamente fáciles de encontrar a buen precio. Aunque la imagen que encabeza el artículo es la portada americana es prácticamente idéntica, dejando de lado claro los títulos en inglés, a la española.

Os dejo aquí el link a la página oficial de Crimson Skies donde podréis encontrar mucha más información sobre sus países, su historia y algunos de sus pilotos (curiosamente no sobre Nathan Zachary)
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