miércoles, 7 de diciembre de 2016

Escocia en la época de Solomon Kane (1560-1603): Introducción


Al igual que hace un tiempo aparecieron una serie de entradas dedicadas a Irlanda en la época de Solomon Kane toca ahora hablar de su vecino septentrional, Escocia.

Si he elegido las dos fechas en cuestión es por su significado en la transformación del país y como puntos de inflexión: por un lado 1560 marca el inicio de la Reforma de la "kirk" (Iglesia Escocesa), y el regreso a su patria de María Estuardo (1542-1587), y 1603 representa la unión de las coronas de Inglaterra y Escocia bajo el reinado de Jacoco VI (1566-1625). En medio tenemos una época llena de inestabilidad pero también de oportunidades y misterios que creo que puede ser muy interesante de explorar como aventureros y narradores.

Un error común es olvidar que en este periodo Escocia es una nación independiente de Inglaterra y la unión de ambos reinos es algo que no resulta evidente ni, durante mucho tiempo, esperable. Ambos países tienen una historia de larga enemistad, antiguos feudos, guerras fronterizas y desagrado mutuo que no puede tomarse a la ligera. Muy recientemente han vivido una guerra (el llamado "Duro Cortejo" en que Enrique VIII pretendía forzar el matrimonio de la heredera escocesa con su propio hijo) que ha dejado aún profundas cicatrices, como el saqueo de Edimburgo en 1544. 

La situación religiosa complica aún más la situación, con una iglesia protestante triunfante (pero distinta del anglicanismo inglés) y una parte importante de la población, incluida la misma reina, aún fiel al catolicismo. La estricta doctrina calvinista de John Knox (1514-1572) transforma profundamente las tierras bajas durante estos años, pero su influencia es menor en las regiones más apartadas del norte y el oeste.

A esto hay que unir la importante y compleja relación con Francia, la llamada Auld Alliance ("la Antigua Alianza"), que sirve como contrapunto a la influencia del reino vecino y el fundamental papel de la diplomacia internacional en el destino del reino.

Las partes de Escocia
Las tierras altas (Highlands) y las Islas Occidentales (Hebridas)
Cuando muchos piensan en Escocia y lo escocés, en realidad, piensan en las Tierras altas: el tartán, las gaitas, el robo de ganado, los clanes, los apellidos con el típico Mc... son características de tan sólo una parte del país. Es mucho tiempo después, cuando el sistema de los clanes, prácticamente, había dejado de existir tras la batalla de Culloden (1746), cuando el movimiento romántico y en particular Walter Scot, "rescataron" este mundo perdido, dotando de prestigio a los que, en su momento, principalmente se identificaba como bárbaros y salvajes. Y esto incluye, por cierto, la "invención" del kilt y la creencia de que cada clan poseía su propia tartán característico.

Se trata esta de la zona más agreste y salvaje del país, cruzada por impresionantes montañas y una escarpada costa, habitados por una población cuyos rasgos culturales son muy similares a los descritos para la Irlanda gaélica. En muchos sentidos son una continuidad de la sociedad y la cultura de la isla vecina, hablandose un dialecto de la misma lengua (normalmente llamado en las fuentes "erse" o irlandés); sus tradiciones y sus instituciones serían claramente reconocibles para sus vecinos al otro lado del Canal: práctican el fosterage, se organizan en grupos familiares similares, visten de forma parecida e incluso en  muchos casos están estrechamente asociados y emparentados entre si. Muchos montañeses e isleños, además, sirven como mercenarios en Irlanda, los ya mencionados redshanks o se convierten en piratas no muy distintos a los descritos en esta entrada

En futuros artículos hablaremos sobre los clanes más importantes, sus territorios y movimientos a lo largo del periodo así como de sus relación con la corona y los grandes nobles del reino. Las Tierras altas son el lugar perfecto para una partida de supervivencia en lo salvaje, para encontrar misteriosos restos pictos o como lugar de origen para un "bárbaro moderno" en nuestras partidas.

Las tierras bajas (Lowlands) 
El corazón del reino de Escocia, sin embargo, son las tierras bajas, donde se acumula mayor densidad de población y donde el terreno es más adecuado para la agricultura y el comercio. El idioma principal aquí es el "scots", un dialecto anglosajón muy similar al inglés pero aún así con sus propios giros únicos y pronunciación claramente separada. 

Edimburgo es la ciudad más importante de la región, aunque aún se está recuperando del asalto inglés de 1544. Se trata de una región más rica, más abierta al comercio internacional y a las influencias extranjeras, de aquí proceden la mayoría de miembros del Parlamento, la jerarquía eclesiástica y la administración, y es aquí donde enraíza tempranamente el protestantismo de influencia calvinista que caracterizará a la iglesia escocesa. 
Una serie de grandes familias nobles y títulos destacan durante todo el periodo y sus alianzas cambiantes determinan gran parte del destino del país. El destierro, y luego la muerte de María Estuardo, y la minoría de edad de su hijo Jacobo VI marcan desde 1568 una época de inestabilidad y disputas entre facciones que no terminará hasta la década de 1590 aproximadamente, cuando este toma el control efectivo de su reino.

Las Tierras Bajas son perfectas para partidas centradas en las intrigas diplomáticas en torno a la reina María o al rey Jacobo o a las crecientes disputas religiosas. Es también la parte más accesible para personajes extranjeros, especialmente ingleses o franceses, que reconocerán aquí las mismas instituciones y conflictos que en sus propios países.

Las Islas del Norte
Las Islas Orcadas y las Shetland, anexionadas al reino hace menos de un siglo en la época a la que nos referimos, a veces se incluyen en las Tierras Altas pero en realidad constituyen un complejo cultural diferente. Aunque con los años ha habido una creciente migración desde la isla principal los habitantes de estas islas están más emparentados con el reino de Noruega al que pertenecieron hasta hace muy poco. Aunque reemplazado paulatinamente por el scots y el gaélico aún se habla el norn, dialecto nórdico con variaciones en las distintas islas. 


La frontera y las "tierras discutidas"
Aunque generalmente considerada parte de las Tierras Bajas la peculiar situación de la frontera obliga a considerar esta como una unidad separada.  Se trata de una franja donde el poder de ambos reinos se diluye y debilita, particularmente la región conocida como las "tierras discutidas", que durante muchos años habían permanecido al margen de ambos reinos. Allí viven, a ambos lados de la frontera, dedicados al saqueo de sus enemigos y las venganzas de una manera que recuerda más a bandas criminales del siglo XX que a otra cosa. 

Armados ligeramente, rápidos y sigilosos, montados en pequeños pero fuertes ponies de gallway, eran considerados luchadores terribles pero poco fiables en el campo de batalla. Una anécdota muy repetida sobre la batalla de Pinkie Cleugh (1547) cuenta que los fronterizos de ambos bandos se dedicaron a confraternizar en vez de luchar entre sí. 

En esta serie de artículos la frontera anglo-escocesa y sus habitantes, los llamados border reivers, o steel bonnets cobraran una especial importancia debido a que resultan un terreno particularmente abonado para la aventura. Son el lugar perfecto para aventuras de corte bélico, aunque a pequeña escala, incluso el lugar ideal para que los personajes monten su propio refugio e intenten convertirse en los "reyes bandidos" más exitosos de la frontera (al menos mientras esta exista).
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