martes, 23 de septiembre de 2008

Objetos de Poder: El Caldero del Renacimiento


Esta pieza de gran poder aparece y desaparece en las más antiguas leyendas de las islas británicas. La imagen que encabeza el artículo corresponde a el caldero de Gundestrup, curiosa pieza encontrada en Dinamarca y fechada en el siglo II a.c., una de cuyas piezas muestra a una figura gigantesca sumergiendo a los muertos en un caldero y resucitándolos (según otras fuentes representa una imagen de una ceremonia de iniciación)

La primera aparición del Caldero del Renacimiento, también Caldero de Dagda, es como uno de los Cuatro Tesoros traídos a Irlanda por los TuathaDanann una de las razas de seres míticos, y semidivinos, que poblarían la isla antes de la llegada de los milesios. Según cuenta el Leabhar Ghabala o Libro de las invasiones, este pueblo misterioso habría obtenido gran poder mágico y sus poderosos talismanes en una lejana tierra del norte. Al llegar a Irlanda los recién llegados se enfrentaron a los anteriores ocupantes de Erin, los fir bolg y con la ayuda de los talismanes los derrotaron. Estos Tesoros eran una lanza y una espada invencibles, una piedra que gritaba al sentarse sobre ella un verdadero rey y el Caldero, capaz de alimentar a un ejército y también de devolver la vida a los muertos.

Sin embargo, sigue contando el libro, cuando los hijos de Mile, los gaélicos, llegaron a su vez los Tuatha se vieron obligados a retirarse al Otro Mundo, convertidos en dioses, hadas y leyendas y sus tesoros (excepto la Piedra del destino o Lia Fàil que aún se alza sobre la colina de Tara) terminaron por perderse. Las fechas que los historiadores dan para le llegada de los primeros proto-gaélicos a la isla de Erin son muy variadas, desde el 6000 a.c. a tan sólo unos siglos antes de la era.

El Caldero sin embargo reaparece en otro ciclo mitológico celta, en las historias galesas del Mabinogion. En uno de los relatos, titulado Branwen, Hija de Lyr se nos narran las hazañas del gran rey Bran ("Cuervo") y en concreto una aventurada expedición a Irlanda para vengar la deshonra sufrida por su hermana Branwen ("Blancos senos") en la corte de su rey. Pero lo que nos interesa sobre todo de esta historia es que el rey cuenta con un arma extremadamente poderosa en su arsenal que está a punto de causar la derrotar para Bran y sus hombres:

"Los Gwyddyl (irlandeses) comenzaron a encender el fuego bajo el Caldero de la Resurrección y echaron los cadáveres en el caldero hasta que estuvo lleno. Al día siguiente se levantaron convertidos en guerreros más temibles que nunca, salvo que no podían hablar"

Sin embargo uno de los hombres de Bran consigue llegar hasta el caldero y quebrarlo en cuatro partes consiguiendo una victoria pírrica para su bando (se dice que sólo siete hombres volvieron de dicha expedición) nada nos cuenta el relato del destino de esas cuatro porciones.

Aparentemente a partir de este momento (y pese a referencias en las leyendas artúricas como el enigmático poema los "Despojos de Annwfn" a un caldero similar al descrito) los fragmentos desaparecen de las historias y de la vista de los hombres. Es necesario notar que estas historias fueron conservadas oralmente durante mucho tiempo y que, en la forma que las conocemos, fueron redactadas por monjes cristianos a lo largo de los siglos medievales.

Localización
La localización de los fragmentos sólo podemos aventurarla. Es posible que todos o al menos uno de ellos fuera llevado por los hombres de Bran con ellos a Gales y que aún permanezca allí oculto. Durante estos años Gales es una región tranquila de Gran Bretaña, con amplias regiones rurales y otras con importantes concentraciones industriales y mineras.

Otra tradición afirma que cada uno de los cuatro fragmentos fue enviado a una de las cuatro provincias tradicionales de Irlanda (Leinster, Munster, Connacht y Ulster) En este caso es necesario tener en cuenta que para complicar las cosas el país se encuentra sumido en un difícil situación política. A principios de la década se viven los últimos momentos de la guerra con los británicos y la división del campo nacionalista con el tratado anglo-irlandés de 1921 que dotaba de autonomía a la mayor parte de la isla como estado libre asociado, aún bajo la soberanía de Gran Bretaña, mientras que seis condados del Ulster seguían formando parte del Reino Unido con el nombre de Irlanda del Norte. En el Estado Libre el enfrentamiento entre partidarios y enemigos del tratado desembocó en guerra civil en 1922-1923, los que hace poco habían luchado unidos frente al enemigo británico luchaban ahora entre sí. Acabado el conflicto con el triunfo de los partidarios del tratado (aunque el IRA "antitratado" siguió cometiendo actos de violencia esporádicos), los años siguiente sin embargo presencian como se llevan a cabo sucesivas reformas destinadas a eliminar los últimos lazos con la antigua metrópoli. Eamon de Valera, que había liderado las fuerzas opuestas al tratado y que había accedido a la presidencia en 1932, finalmente en 1937 proclamó una nueva constitución que convertía Irlanda (Eire) en una república independiente y que contenía una definición del territorio nacional como "la totalidad de la isla de Irlanda".

Es muy posible que a tras la cristianización de las islas británicas los fragmentos hayan sido guardados o escondidos por los monjes, que en muchos sentidos se convirtieron en continuadores de los secretos de los druidas y bardos. En ese caso es posible que la misma historia haya sido cristianizada y que los fragmentos se identifiquen con reliquias cristianas, incluso es posible que con el mismo Santo Grial. Sin embargo debes tener en cuenta que tanto en Irlanda como en Gales los monasterios fueron disueltos en el siglo XVI y sus posesiones pasaron a manos de señores temporales, se convirtieron en lugares de culto para la iglesia anglicana o simplemente fueron abandonados.

En realidad los fragmentos pueden haber llegado tan lejos como sea necesario para la trama, además de en Irlanda o Gales pueden encontrarse en Escocia (llevados por los colonos escotos de Dal Riada) o en Dinamarca (a través de un conveniente saqueo vikingo) o en la galería de un coleccionista en cualquier ciudad moderna.

En tiempos recientes el Caldero ha atraído el interés de los miembros de la Sociedad Thule, su propia visión de una tierra nórdica paradisiaca y primordial, como ya comentamos en el artículo sobre Hiperbórea les ha llamado la atención sobre la leyenda de los TuathaDannan y sus tesoros. Igualmente la leyenda germánica habla de un caldero donde Woden (el Odín escandinavo) preparaba el hidromiel sagrado de la inspiración. Es posible que durante los años 20 y 30 varios equipos de arqueólogos relacionados con esta organización se desplacen a Galés e Irlanda en busca de pistas sobre el paradero de los fragmentos.

El Caldero del Renacimiento en Términos de juego (SoTC)
En realidad el caldero no es capaz de resucitar realmente a un personaje, el proceso más bien produce el equivalente a un esclavo no muerto controlado por el poseedor del objeto. En definitiva permite crear la adecuada horda de servidores sin mente que todo villano necesita para tratar de dominar el mundo. Al contrario de lo descrito en las leyendas no es necesario sumergir el cadáver en el Caldero, simplemente recitando el conjuro adecuado los muertos cercanos se alzaran a las ordenes del conjurador. Las características del muerto son independientes de las que tenía estando vivo aunque puedes tener en cuenta cosas como el equipamiento si lo consideras apropiado (por ejemplo si los resucitados son el escuadro de tropas de asalto que los héroes acaban de despachar puedes considerar que aún son capaces de utilizar sus armas de fuego)

Ten en cuenta que el objeto es extremadamente poderoso (el equivalente a unos cuantos stunts) y es más apropiado para la desesperada batalla final que para que se convierta en parte del imbatible arsenal de un enemigo. Eso si has de tener en cuenta la limitación de que el hechicero ha de contar con cadáveres que reanimar para poder hacer uso de su poder, estos pueden estar en cualquier estado de conservación mientras estén más o menos completos.

El poseedor del caldero puede mantener animados hasta a 24 de estos seres, si desea alzarlos en un momento determinado, sin embargo, puede tardar entre cuatro y seis turnos en alcanzar esa cifra. A continuación he creado una minion card para los "Nacidos del Caldero".


Se han usado las reglas revisadas para minions que aparecen en la wiki de evil hat
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