domingo, 3 de agosto de 2008

Lugar misterioso: Hiperbórea


Hiperbórea, también conocida como Thule o Última Thule en ciertos ambientes, es otra tierra perdida del pasado, considerada mítica por la investigación histórica tradicional. La localización geográfica donde se habría encontrado esta región se sitúa universalmente en el extremo norte, ya sea en la parte más septentrional del continente asiático, en Groenlandia o más allá, bajo las aguas heladas del Océano ártico.

Un grupo minoritario sin embargo defiende la teoría de que Hiperbórea no se encuentra en el mundo de la superficie si no en el interior, dentro de lo que sus defensores llaman la Tierra Hueca.

La leyenda hiperbórea más conocida que ha llegado hasta nosotros tiene su origen entre los autores griegos clásicos, que hablan de la tierra "más allá del viento del norte" como un paraíso septentrional poblado por inmortales, donde no existe el invierno y la describen como un lugar contemporáneo con su propia civilización. Ya lo menciona Herodoto en el siglo V a.c,, y son muchos los autores clásicos que los mencionan, situándolos en diversos lugares cercanos (como Tracia) o lejanos (como Britania).

Pero aquellos que aceptan hoy la existencia histórica de Hiperbórea consideran que estos tesrimonios son sólo el recuerdo lejano de la existencia de este pueblo en una época mucho más antigua, aunque es imposible determinar cuanto exactamente.

El texto del Libro de Eibon que se conserva (y las especulaciones teosóficas) sitúa la existencia de este continente hace millones de años, por supuesto mucho antes de la supuesta aparición del ser humano sobre la tierra.

 Otra tradición ofrece cifras mucho más modestas, relacionadas con el máximo glacial en torno al 114 ooo B.P. que coincidiría también, aproximadamente, con la fecha de la destrucción de Mu-Lemuria.

Finalmente otros investigadores sitúan la existencia de Hiperbórea en fechas aún más tardías, durante la llamada Edad Hiboria.

Hiperbórea y la teosofía
Hiperbórea aparece, también, en el esquema mitológico de la teosofía como el hogar de la Segunda Raza Raíz. Esta se trataría de una especie casi completamente espiritual, que representaría sólo el primer paso en el descenso hacia la materialidad desde el puro espíritu, que es el motor de la antropogénesis teosófica*. Esta Hiperbórea espiritual de los teósofos se sitúa en un pasado más lejano, en torno a los 25 millones de años. Por supuesto no se conservaría resto material alguno de esta "Hiperbórea espiritual" y toda la información sobre ella ha sido obtenida por medios místicos y es, por tanto, imposible de verificar.

* Para los teósofos una serie de razas raiz sucesivas habría poblado la tierra durante millones de años. Los primeros habitantes habrían sido seres perfectamente espirituales mientras que cada ciclo sucesivo habría significado una mayor materialidad. Nuestra propia raza raiz representaría el punto más bajo de espiritualidad y el principio de un nuevo ciclo ascendente. Este idea está tomada directamente de ciertas ideas cosmológicas hinduístas.


La Hiperbórea de Eibon
Sin restos arqueológicos fiables el principal argumento a favor de la creencia en la antigua cultura Hiperbórea es un documento conocido como Libro de Eibon.

El libro describe la vida de un hechicero hiperbóreo en su época "clásica", así como inclue diversos hechizos, conjuros e invocaciones supuestamente creados por Eibon. Es posible que Eibon sea una mezcla de diversos personajes históricos de distintas eras, explicando ciertas contradicciones en el relato.

De forma secundaria el libro nos permite conocer diversos aspectos de la sociedad, cultura y tecnología hiperbóreas. Así en este texto se habla de dos ciudades principales Commorion y Uzuldaroum y de la raza de seres simiescos llamados voormis. Es posible que estos seres, aunque reducidos a una condición casi animal en los tiempos en que fue redactado el grimorio, poseyeran con anterioridad su propia cultura antecesora, y posiblemente antecedente, de la hiperbórea humana.

El texto hace continuas referencias a deidades conocidas por otras fuentes, como Tsathoggua (cuyo culto en vida de Eibon estaba prohibido) y otras desconocidas, como la diosa Yhoundeh, además de muchos otros seres y entidades míticas.

Existen diversas copias del Libro de Eibon, completo o en partes, en diversos idiomas, incluso un par de copias muy fragmentarias en hiperbóreo, guardadas en diversos museos, bibliotecas y colecciones privadas. Una historia de más completa de la que puedo escribir aquí sobre la tradición y traducciones del Libro de Eibon puede encontrarse en la informativa Enciclopedia de los Mitos de Cthulhu.

Con esta versión de hiperbórea se relaciona también un idioma, llamado comúnmente hiperbóreo o tsath-yo, con un sistema pictográfico del que una muestra encabeza el artículo. Se conocen fragmentos del Libro de Eibon en esta lengua y diversas inscripciones y textos en dicho idioma, aunque ninguno de los cuales ha podido datarse fehacientemente en este remoto pasado.

También se supone que el conocido como Pentáculo Pnakótico fue utilizado por esta civilización, aunque su origen sería más antiguo.

Hiperbórea y la "Verdadera historia secreta del Mundo"
Otro libro aún más polémico nos ofrece una narración detallada, aunque divergente, de la decadencia y destrucción de Hiperbórea, se trata de The True Secret History of The World escrito por la medium británica Amelia Dunn, presuntamente en estado de posesión, entre los años 1911-1913.

Según esta obra, llena de contradicciones y oscuridades, la causa del enfriamiento del globo, y la destrucción de Hyperbórea, fue sobrenatural. Este habría sido un proceso iniciado cuando el supremo templo del continente, llamado en el texto Gorinium, fue profanado por la entidad Heca-Emem-Ra o Neb-Ogeroth, La Diosa Negra. Esta entidad también habría seducido y corrompido al último gran rey del continente, Thot. Dando inicio así a una época oscura, de decadencia y magia negra antes de la definitiva desaparición de esta civilización. En otros capítulos del libro Heca-Emem-Ra es identificada con la diosa griega Hécate.

Sea como sea esta civilización hiperbórea desapareció dejando pocos restos materiales y escasa influencia en otras culturas. Es posible que algunos descendientes remotos de este pueblo sobrevivieran en Groenlandia al menos hasta el siglo XI, cuando entrarían en contacto con los esquimales y los vikingos.

También es posible que un grupo muy pequeño de sacerdotes huyeran hacia el sur conservando parte de su antiguo conocimiento y dando inicio a diversas ordenes y hermandades secertas en diversos puntos del globo.

Hiperbórea en las Crónicas Nemedias
Una tercera Hiperbórea que habría existido, si hemos de creer a las muy discutidas Crónicas Nemedias, en lo que actualmente es la costa de Finlandia no parece tener conexión directa con ninguna de las anteriores.

En dicho documento se describe una sociedad dominada por la brujería y donde la esclavitud es un motor económico fundamental. Se trataría de un reino bárbaro y primitivo. Las descripciones de los habitantes de la región son contradictorias, en algunas ocasiones aparecen descritos como humanos normales, de rasgos nórdicos, en otras como seres parcialmente humanos con pequeños rasgos extraños: lóbulos excepcionalmente alargados y piel antinaturalmente blanca y sin vello. Es posible que estos rasgos estuvieran distribuidos de forma desigual con mayor presencia de los mismos en ciertos linajes o regiones del país.

Para esta tercera Hiperbórea se suelen manejar fechas de entre el 14 000 y el 9 000 a.c., descendientes de estos hiperbóreos llegarían a diversos puntos de la geografía actual después de que su civilización fuera arrasada, incluyendo la Irlanda pre-céltica.


¿Hiperbórea o Hiperbóreas?
Para intentar solventar la aparente incongruencia se ha aventura la teoría de que las "Hiperbóreas humanas" fueron el resultado de un "despertar" de los antedichos seres espirituales, que de algún modo poseyeron o controlaron a los humanos recien llegados, de forma que una Hiperbórea no sería más que el reflejo, a través de las eones, de la otra. Esto no deja de recordarme, y otros han apuntado en esa misma dirección, al comportamiento de los seres conocidos como Gran Raza o Gran Raza de Yith y su huída a través del tiempo, según cuentan los Manuscritos Pnakóticos.

La presencia de estos poderosos entes psíquicos, antiguos, poderosos e incomprensibles para los humanos normales, puede explicar algunos fenómenos misteriosos ocurridos a varias expediciones árticas, como los dramáticos relatos de las expediciones Cavendish de 1879 y 1921 (en lo que la mayoría han dado en interpretar como alucinaciones producidas por las penurias) , y también los testimonios de diversos místicos que aseguran estar en contacto con estos hiperbóreos espirituales por medio de sueños y visiones.

Las intenciones de estas entidades, de existir, son un misterio; de alguna manera parecen vinculadas a estas extremas latitudes, quizás sean incapaces de abandonarlas. Esto también nos recuerda a otro ser de los Mitos, el conocido como Ithaqua . Las historias también son contradictorias: mientras algunos hablan de ellos como seres amables que les ayudaron o rescataron en un momento de necesidad; otros cuentan historias terroríficas de crueldad y locura en las regiones árticas.

En muchas historias en torno a estas manifestaciones aparecen de forma central amuletos y reliquias de "espato de Islandia" una variedad de calcita transparente con peculiares propiedades ópticas de refracción y, si creemos las historias, capaces de canalizar o aislar la energía espiritual de estos seres.

Hiperbórea y los nazis
Los grupos que se han dado en denominar ariosofistas, que combinan las ideas teosóficas con un ideario racista anglogermánico, han crecido mucho en las últimas décadas, especialmente en Alemania y sienten un gran interés por esta leyenda de la mítica tierra septentrional.

Para los seguidores germanos de Blavatsky el tema racial constituía el elemento fundamental y las "raza aria" se convirtió en depositaria de las herencias espirituales de Hiperbórea, Mu y la Atlántida.

En este esquema, llamado a menudo ariosofista, Hiperbórea sería la fuente primera de la civilización aria superior de donde luego se habría dispersado al centro secundario de la Atlántida, a veces llamada Thule y situada en el Mar del Norte.

En este ambiente nació la Sociedad Thule cuya influencia en el pensamiento mágico de los nazis no se puede ignorar, como tampoco su interés, y los medios, en corroborar la realidad de estas leyendas. 
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