sábado, 21 de noviembre de 2009

Cosas para leer: La Fiesta de Orfeo de Javier Márquez Sánchez


Una de las novelas que he leído más rápidamente y con mayor placer en tiempos recientes; el mismo día en que lo compre comencé a leerlo y me enganchó de tal manera que no pude soltarlo hasta haber leído la última página. Tecnicamente podría arguírse que la novela no entra dentro de las limitaciones, autoimpuestas, del blog, pero creo que se trata de una lactura de gran interes y cuya trama y personajes bien pueden inspirar a los narradores de juegos ambientados en la era pulp, pese a las diferencias cronológicas.

El autor ha creado un blog en wordpress donde puede encontrarse muchas referencias sobre la novela, por ejemplo una breve descripción del élenco principal de personajes, una guía de música que podría servir como banda sonora para la novela o el primer capítulo de la misma como muestra. Os aconsejo que antes de nada os deis una vuelta por allí y leais lo que él os ofrece.

Ambientada en Inglaterra en el año 1956, se divide en dos tramas que, en un principio separadas, se adivinan convergentes (por mera lógica narrativa). Por un lado tenemos la investigación por parte del inspector Andrew Carmichael y el detective Harry Logan, su ayudante, de un sangriento crimen aparentemente inexplicable sucedido en el Norte de Inglaterra. Por otra nos encontramos con el actor Peter Cushing, a punto de convertirse en el protagonista de la nueva versión de la historia de Frankenstein que prepara la productora británica Hammer Films, La maldición de Frankenstein. El punto de unión entre ambas es una película, un rollo de celuloide considerado maldito y que parece llevar la locura tras de sí. Se trata de un film titulado La féte du Monsieur Orphée.

El protagonismo compartido entre personajes ficticios y personajes reales, Cushing no se limita a ser una presencia menor si no que realmente actua como un personaje central, es manejado con habilidad. Cushing resulta un personaje tremendamente simpático, el verdadero vínculo emocional con lo que está sucediendo. En ese sentido la novela funciona como homenaje al gran actor y como muestra de la admiración del autor, que realmente mima al Cushing ficticio. En contraposición los personajes puramente ficticios quizás se encuentren dibujados con trazos demasiado esquemáticos, sirviendo más como funciones narrativas en ocasiones. Eso no significa que no sean interesantes o que estén mal escritos, pero no se consigue el rango de simpatía que nos despierta el actor.

Pero además la novela también entra en ese juego de introducir elementos provenientes de otras ficciones en la suya propia, con contadas, pero en algún caso importantes, referencias a esos otros mundos de ficción con los que la obra de Javier Márquez Sánchez se cruza. Personalmente es un juego que me encanta, poder hacer de "detective de referencias" es un hobby personal y creo que es algo que afecta a mi papel como narrador-director de juego. No es el festival de citas y referencias que puede ser un comic de Alan Moore o un cuento de la gente de Wold Newton, pero aún así es un añadido que siempre me gusta encontrar.

El tema de la película maldita, por supuesto, no es algo nuevo (ya lo hemos visto por ejemplo en En la Boca del Miedo de Carpenter) y es una continuación, o extensión, natural del tema del libro maldito, que tan buenos resultados diera a Lovecraft con su Necronomicon. Pero lo cierto es que existe una diferencia fundamental, en la obra de Lovecraft el libro es un texto escrito en lenguas muertas, guardado en bibliotecas remotas y de difícil acceso; una puerta a la locura abierta a los eruditos, aquellos que realmente se lanzan a su búsqueda. La película en el caso de esta novela representa un peligro mucho más indiscriminado, el primer capítulo es una clara señal; cualquiera puede verse influído por las imágenes proyectadas en una pantalla, sin saber que es lo que le espera ni sin necesitarse mayor conocimiento previo.


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