miércoles, 9 de diciembre de 2009

Jugando a Spirit of The Century

Nuevo puente de Diciembre, nueva partida de Spirit of the Century , de nuevo con los personajes ya clásicos para estos menesteres: el Doctor Imposible y sus asociados. La partida hace un uso limitado de los anacronismos (convivencia de un señor de la guerra con la ocupación japonesa de China principalmente) pero técnicamente se sitúa en el año 1939. Algunos de los trasfondos de los personajes estaban ligeramente alterados para reflejar esa fecha, más temprana que la anterior aparición.

En esta ocasión la partida comenzaba con una llamada de ayuda de un viejo conocido del doctor, el profesor Kearton. Este es un arqueólogo, especializado en extremo oriente especialmente interesado en el misterio que representa el Tibet. La cuestión es que él y una expedición financiada por la universidad de Columbia han conseguido realizar algunas excavaciones en el país del Himalaya, eso si de forma "extraoficial". Cuando abandonaban el Tibet, a través de territorio Chino, fueron capturados por un ambicioso Tuchun (señor de la guerra) llamadao Tai Rui Bao pero de algún modo consiguio hacer llegar un mensaje a su amigo Vernon Clouder para que acudiera a rescatarle.

Cuando los personajes entraron en acción se vio claramente una diferencia entre los jugadores que ya conocían a los personajes y el sistema frente a los recien llegados, que sin embargo pronto pudo equilibrarse. Nada más empezar, con la llegada de los personajes a Sanghai, controlada ya en su mayor parte por los japoneses, el jugador que llevaba a Carter (nada más y nada menos que el inclito 13, que ya ha tenido presencia en este blog) decide pedirme un punto FATE por su aspecto de "Si sales andando es un buen aterrizaje" . Provocó así un incidente con otro piloto local, que finalmente el Doctor Imposible tuvo que solventar pagando de su bolsillo las reparaciones del otro avión. Los personajes se apuntaron rápidamente lo de provocar reacciones usando los aspectos de los demás, pero había cierta confusión sobre quién debía darle el punto a quién y cómo pero en general todo resulto bastante fluido (además preferí dejar de lado las reglas exactas en pro de no detener la diversión)

En ese momento los jugadores se encontraban ante el problema de como salir de la ciudad sin que los japoneses lo impidieran. El jugador que llevaba a Rock decidió utilizar su aspecto Amigos hasta el infierno para encontrar a alguien que pudiera ayudarles, en este caso un contrabandista que pensaba llevar un cargamento de armas más allá del territorio ocupado. Tras unas cuantas discusiones sobre como disfrazarse para hacerlo, incluyendo la creación de un tinte dérmico por parte del doctor en un uso del truco Teoría en la práctica, el viaje se solventó sin más incidentes más allá de algunas descripciones y planos de mapas.

Llegados al valle donde se encontraba la fortaleza de Bao (debo recordar para la próxima vez llevar preparado un pequeño mapa para evitar posibles confusiones) de nuevo el personaje de Rock tomó la iniciativa para explorar el valle, demostrando lo rápidamente que había captado algunas de las características del juego en su enfrentamiento con uno de los guardias.

Mi idea original incluía el descontento de los campesinos como parte de la trama pero finalmente el grupo decidió (no sin algunas confusiones y contradicciones) un acercamiento más directo a la fortaleza, prácticamente un asalto. Utilizando Carter su habilidad como conductor para atravesar, literalmente, las defensas y Rock su puntería para eliminar a uno de los aviones que le protegían consiguieron entrar, para ser inmediatamente capturados por las numerosas fuerzas chinas. La princesa consiguió esconderse y comenzar su propio plan para liberar a sus compañeros, que mientras tanto se encontraban en los calabozos con Kearton y sus hombres.

En su conversación con el arqueólogo descubrieron que Tai Rui Bao, un individuo deleznable, estaba empeñado en que la expedición debía haber encontrado piezas muy valiosas y les retenía con el objeto de que le desvelaran donde las habían escondido. Lo cierto es, admitió Kearton, que sí les había dado tiempo a esconder alguna de las piezas, especialmente una que les había dejado desconcertados por su nula relación con las demás y con la cultura tibetana en general. Se trataba de una figura de una especie de diosa madre monstruosa (representada por la escultura del excéntrico escultor polaco Stanislaw Szukalski que podeis ver junto a este parrafo) En los calabozos también conocieron a un personaje que, es posible, se convierta en habitual en próximas partidas, la piloto Ada Brant, de la que el joven piloto del grupo quedo rápidamente prendado. La princesa llegó justo a tiempo para liberarlos y, mientras Carter partía a buscar un camión para poder llevar a los heridos prisioneros, Rock y el Doctor se dirigían arriba, a buscar la pistola-gadget de este último.

Mientras Carter hacía una demostración de su habilidad para confundir a la gente, para superar al guarda del garaje, nuestros héroes se enfrentaron a la mortífera habilidad del lugarteniente de Bao, Si Ji Han. En realidad tenía pensado que ese combate fuera algo más largo, y duro, pero decidí acortarlo (haciendo aparecer a Bao y permitiendo que los personajes lo capturaran) para acortar la escena. Huir se saldó con otro par de actuaciones espectaculares, especialmente de Rock, que permitieron al grupo escapar con el avión de Brant, sin ser perseguidos por los aviones de los chinos, y, tras recoger el resto de las piezas, tomar rumbo a Katmandú.

Originalmente en ese momento el plan era que el grupo volviera a Nueva York, donde daría comienzo la verdadera parte central del módulo; pero de nuevo Rock decidió utilizar sus contactos para encontrar un lugar donde quedarse en Katmandú y los miembros heridos de la expedición Kearton fueron hospitalizados allí. Esto resultó finalmene una mejor idea, dando lugar a algunos chistes divertidos sobre el "atraso" del lugar y en general dando algo de color exótico a las escenas. Se produjo entonces una de las escenas más divertidas de la sesión cuando Carter usó todos sus encantos, ejem, para conquistar a la señorita Brant consiguiendo el éxito finalmente (pese a algunos esfuerzos en contra)

En esos mismos momentos el Doctor Impossible inspeccionaba la escultura descubriendo, más bien declarando, algunos detalles adicionales sobre la misma, incluyendo una inscripción con una localización. Una llamada del hospital (al telefono del hotel, el 3) les informa que Strong, uno de los arqueólogos, se ha "caído" por la ventana de su habitación. Los personajes parten a investigar y allí descubren que Strong no ha muerto por la caída si no atacado por alguna clase de bestia. Una llamada por telefono desde el hospital (el número 4) les descubre que alguien o algo está atacando el hotel en ese mismo instante. Carter parte solo, robando uno de los tres coches de la ciudad para llegar cuanto antes, dejando a los demás en tierra. Consistentemente con su estilo atraviesa la fachada principal para encontrarse con la señorita Brant siendo secuestrada por una enorme criatura peluda, que se lleva además la figura en sus garras. El desigual combate subsiguiente se salda con un empate, mientras que Rock parte a salvar a Kant (al que yo había, he de admitirlo, olvidado) y el Doctor a recuperar sus notas sobre la figura, mientras la princesa intercambia golpes con el monstruo. Al derrumbarse el hotel finalmente, se produce otra divertida escena cuando la señorita Brant despierta y Carter y ella comienzan una discusión en toda regla, incluyendo un par de golpes bajos, muy del estilo de Indiana y Marion (aunque algo más subida de tono) mientras la criatura escapa con la figura sin que nadie lo vea.

Entonces el grupo de héroes decide contratar a Brant para dirigirse al punto que indicaba la inscripción de la figura. Por el camino continuo el toma y daca entre los dos pilotos, que llego a una pausa cuando las habilidades de Carter tuvieron que salvarles de la muerte segura entre las montañas cubieras de nieve. Llegados a la localización los héroes descendieron, para descubrir una misteriosa sala subterránea con un pedestal para la figura y labrado con imágenes de seres bestiales (yetis) y profecías de la destrucción de la humanidad. Al rato llegaron tres criaturas portando la figura y se desató el combate, claramente favorable a los personajes.

Cuando yo pensaba en introducir una segunda oleada de criaturas el jugador de Carter, muy metido en el caracter curioso y despreocupado del personaje, decidió poner la figura recuperada en el pedestal " a ver que pasa". Mientras el altar descendía hacia las profundidades y todo temblaba a su alrededor, de nuevo Rock usó su puntería para destruír la figura. Aunque las criaturas cayeron muertas al instante la inestabilidad de la estructura no se detenía. La huida por los pelos se saldó con unas cuantas tiradas y un uso bastante divertido de algunos aspectos más, además de gadgets. Finalmente los personajes volvieron al avión, y con las notas triunfantes de Indiana Jones se elevaron hacia el firmamento para esperar nuevas aventuras.

En general ha sido una sesión bastante satisfactoria, divertida y rápida, si bien de nuevo algo divergente de mi plan original. El uso de los contadores físicos y del programa que me permite reproducir sonidos y música a voluntad durante el juego, resultaron como siempre un añadido genial a la experiencia (aunque mi falta de práctica con el mismo hace que tienda a olvidarme de él)

Muchas gracias a todos los implicados y espero poder repetir dentro del menor tiempo posible.
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