miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cosas para leer: Daredevil Noir


Otro justiciero de la Marvel recibe aquí su versión Noir. En este caso estaba especialmente interesado en la participación del guionista Alexander Irvine de quien os recomiendo encarecidamente la novela Siembra de Jade, una interesante trama sobrenaturale en el Nueva York del siglo XIX. El dibujante Tomm Coker, por otra parte, no había aparecido en mi radar hasta este momento, aunque ya tiene unos cuantos años de carrera a sus espaldas.

El Daredevil Noir que protagoniza la historia es Matt Murdock, pero en este universo el huerfano de Hell's Kitchen nunca llegó a ser abogado y que por el contrario tuvo una carrera en el vodevil pero que, por otra parte, no se diferencia demasiado del Daredevil que ya conocemos. Sus poderes son los mismos, aunque en este tomo carecen más bien de explicación, y la trama nos recuerda mucho a algunos de los clásicos del personaje, especialmente ese enfrentamiento con Kingpin y sus problemas con las mujeres. Si en otros tomos he critico lo menor que es la conexión con los personajes que dicen mencionar en este caso me parece que ha caído en todo lo contrario. La historia que nos cuenta, con pocos cambios, suena a ya leída en los comics normales del personaje. Como alguien ha apuntado ya en otras reseñas, hacer un comic titulado Daredevil Noir (teniendo en cuenta la historia del personaje) puede sonar redundante y más si se eligen utilizar los tópicos más sobreexplotados del género.

El tono de serie negra se construye sobre todo gracias a la típica narración en primera persona que puntea todo el número, convertido también en un cliché, y sobre todo por el dibujo. Utiliza un estilo de realismo estilizado, lleno de sombras y penumbra, con un abundante uso de tramas para los semitonos que dan profundidad y variedad a la oscuridad de la atmósfera. El uso de efectos de rayado y manchado sobre el dibujo sin embargo me resulta algo cargante. Pese a este "defecto" el dibujante ha resultado ser, para mi, el punto fuerte de un comic poco inspirado.
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