miércoles, 13 de abril de 2011

Cosas para leer: Biggles. La Escuadrilla de los Camel, Capitán W. E. Johns



Edhasa nos ofrece el primer volumen de las aventuras de James "Biggles" Bigglesworth, titulado originalmente en inglés The Camels are Coming. El autor W.E. Johns fue el mismo piloto de aviación durante la Gran Guerra, lo cual le proporciona cierto realismo procedimental a sus relatos, aunque con una historia mucho menos gloriosa que la de su personaje de ficción, incluso el título de capitán con el que firma es falso. Estos relatos aparecieron en la revista Popular Flying, que el mismo editaba, durante 1932, antes de salir recopilados en forma de libro ese mismo año.

Se trata de una serie de aventuras autoconclusivas, con una muy leve continuidad entre unas y otras, que siguen diversas aventuras de este excepcional piloto británico en los cielos de Francia durante la primera Guerra Mundial. La mayoría de las aventuras son historias bastante simples en las que Biggles se enfrenta a un nuevo piloto o arma alemana que parece invencible para obtener finalmente la victoria de forma inesperada. Otros de los relatos rompen un poco este esquema ofreciendo elementos más cómicos, especialmente los centrados en el protegido, y primo, de Biggles, o centrados en misiones de inteligencia. En muchas el azar y la suerte juegan un papel fundamental lanzando a Biggles a sus aventuras, por ejemplo en una de las historias su avión accidentalmente mata a una paloma mensajera enviada por un espía aliado.

La personalidad del protagonista va cambiando levemente a lo largo de los relatos aunque estos no se permiten demasiada penetración psicológica, lo que el personaje siente o piensa nos es trasmitido sobre todo a través de como actua. Así el joven a veces algo alocado del principio deja paso al héroe responsable de los relatos centrales, y que muestra un obvio derrumbe psicológico al final. Los personajes femeninos brillan prácticamente por su ausencia y en general, aunque la violencia y la muerte son una presencia constante, falta cualquier referencia al sexo, con un puritanismo muy victoriano. Se ha calificado a Biggles, junto con Bulldog Drummond y Sexton Blake, como los héroes británicos por excelencia del periodo de entreguerras, y comparten sin duda rasgos comunes de personalidad (y también se ven afectados en una medida similar por las acusaciones, fundadas hasta cierto punto, de racismo galopante).

Como ya he dicho, el principal valor del libro es la descripción de los combates aéreos, y en menor medida la vida en tierra, de los jóvenes que serfían en los Royal Flying Corps durante la primera guerra mundial. A veces me resulta un poco difícil seguir mentalmente las progresiones aéreas que describe, cuando los cazas se lanzan unos contra otros a corta distancia, pero la mayoría del tiempo lo describe con la suficiente fluidez para que podamos "seguir el hilo" justo después.

La edición es simple, tanto que carece de cualquier clase de nota crítica o prefacio con el que situarnos en lo que vamos a leer o alguna indicación de si entre los planes de la editorial está continuar con la publicación de las aventuras posteriores de Biggles. La única indicación al respecto es la aparición de un número uno en el lomo que parece indicar que se trata efectivamente del primer volumen de una colección.

Como suele ser norma en los personajes de los que hablo en este blog, Biggles es un ilustre desconocido para el gran público. muy exitoso en su momento este libro representa tan sólo la primera parte (en orden de escritura, no de lectura) de una larga saga que desafía el tiempo y el envejecimiento, Biggles continuará viviendo aventuras ininterrumpidamente hasta los años 60 en casi 100 libros que le llevan por todo el mundo, viviendo aventuras que demuestran la increíble versatilidad que el género de aviación ofrece.

Para los lectores, y jugadores de rol, actuales la fascinación de los lectores de los años 20 y 30 por la aviación resulta un poco difícil de comprender, al fin y al cabo los aviones se han convertido en una parte, casi, cotidiana de nuestra vida. Sin embargo recien acabada la primera guerra mundial a la fascinación por la maravilla técnica que representaban esos aviones, aunque hoy los biplanos de la primera Guerra Mundial nos resultan sorprendentemente frágiles y sencillos, se unía el aura romántica de los últimos caballeros del campo de batalla, alejados del horror de las trincheras donde había servido el grueso de los combatientes (aunque el aire contaba con sus propios horrores) en sus duelos, el concepto mismo de as es impensable aplicado a las tropas de otras ramas del ejército. Muchos personajes del pulp, como ejemplo principal debemos mencionar a The Shadow, tenían un pasado como ases aéreos. Después la aviación siguió siendo funte de fascinación mientras abrían nuevas rutas y las distancias del transporte se acortaban y la mayoría de la población no había viajado jamas en avión. Así las carreras de aviación, seguidas multitudinariamente, y los circos aéreos son una parte fundamental del entretenimiento popular. De la misma manera el género del pulp de aviación eran una parte fundamental del paisaje de los quioscos: ya he hablado aquí de G-8, pero muchas otras revistas centradas en aviones, pilotos y combates aéreos aparecían cada mes (algún día por ejemplo debería hacer una entrada dedicada al Captain Midnigth entre otros).
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