miércoles, 2 de enero de 2013

Cosas para leer: DC, The New Frontier de Darwyn Cooke y Dave Stewart


Si algo me desespera del nuevo universo DC es la forma en que ignora y desaprovecha la rica historia de la editorial;  como ejemplo de todo lo contrario, como utilizar la historia de la editorial para hacer mejores comics, tenemos esta magnífica miniserie dibujada y guionizada por el gran Darwyn Cooke (Batman: Ego, The Spirit), mientras Dave Stewart se encarga del color.

Este comic comienza en un punto oscuro, en los momentos finalesl de la segunda guerra mundial y retrata algunos de los elementos más desagradables de la década de los 50 en Estados Unidos, para terminar abriendo una puerta a una época más optimista, al menos en la ficción, la Edad de Plata de los años 60.  El mismo título está tomado, sin ir más lejos, de un famoso discurso de John F. Kennedy que representó, al menos en apariencia, la esperanza frente a los terrores de la guerra atómica. Cooke hace un magnífico trabajo de ambientación, demostrando su capacidad para plasmar las modas y la estética de los años a caballo entre la década de los 50 y los 60 (época que también revisitará en su magnífica adaptación de las negrísimas novelas de Richard Stark) y también para mostrar un amplio abanico de tipos humanos y sobrehumanos.

Los acontecimientos y los personajes históricos se entremezclan con un amplio plantel de protagonistas ficticios que Cooke consigue mantener diferenciados tanto en fisonomía como en comportamiento. A  lo largo de sus páginas vemos el nacimiento de la segunda generación de superhéroes de DC, principalmente los nuevos Flash y Linterna Verde, además de un también destacado Detective Marciano, como guiño a las historias de "hombrecitos verdes" tan populares en los 50. Pero además de los superhéroes también tienen su parte de protagonismo los, mayormente olvidados, héroes de los comics de los 50, investigadores de lo extraño (como los Challengers of the Unknown o los SeaDevils), los personajes bélicos (como los Perdedores) o los clásicos comics de monstruos de la década.

Pero el comic es, sobre todo, una entretenida historia de aventuras, de tono épico y que lanza una gran amenaza sobre el mundo, una amenaza que sólo los nuevos héroes pueden detener. Consigue un cierto equilibrio entre los temas más serios y la pura fantasía muy difícil de alcanzar, pero al final es esta (la fantasía) la que gana la partida.   En cierta forma por tema, estructura, historia y desarrollo el comic guarda muchos paralelismos con la también recomendable, pero menos redonda, La Edad de Oro (de James Robinson y Paul Smith).

El dibujo de Cooke es simplemente magnífico, ya he hablado antes del impresionante trabajo recreando una era: en el vestuario, los peinados, los coches  o los edificios; incluso la recreación de los uniformes de nuestros héroes trasmite esa sensación de encontrarnos con una versión pasada de los héroes.  El color de Stewart ayuda perfectamente a esta labor, sin ocultar el magnífico dibujo con efectos informáticos innecesarios pero proporcionando tono y volumen a las figuras, alternando entre un coloreado naturalista en la mayor parte del tomo y algunas escenas donde priman los colores más expresionistas.

Qizás podría acusarse a Cooke de centrarse únicamente en los EEUU, ya que algunos de los temas que trata son ciertamente localistas, e incluso pueden perderse para lectores que no tengan demasiada idea de la historia de dicho país. Pero este posible defecto queda minimizado entre el número de aciertos. En definitiva uno de esos comics casi imprescindibles.
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