martes, 27 de agosto de 2013

Cosas para leer y para ver: Gangster Squad

Esta es un caso extraño, se trata de una reseña doble, tanto del libro de Paul Lieberman como de la película dirigida por Ruben Fleischer.  Ambas ambientadas en la ciudad de Los Ángeles a finales de los 40 y principios de los 50, se inspiran en los mismos acontecimientos y personajes reales para obtener resultados muy diferentes. 


El libro: Gangster Squad de Paul Lieberman.
Puede enmarcarse dentro de un subgénero que cuenta con algunas obras básicas (como la ya reseñada aquí Chicago Sangriento): los libros dedicados a contar la vida del hampa en distintas ciudades y momentos históricos; este es un género de no ficción que siempre resulta de interés, ofreciendo muchas veces una visión innovadora de la historia de un país, y que suele ofrecer una serie de personajes y situaciones que, de no estar respaldados por documentación y testimonios, parecerían increíbles. En este caso, nos encontramos con el hampón Micky Cohen, un personaje a partes iguales temible y ridículo que consiguió convertirse durante un tiempo en el criminal más temido del estado, al  menos en los titulares de la prensa sensacionalista.

Pero los protagonistas nominales, los que ocupan el título, son un grupo de policías poco ortodoxos, que fue formado en los límites de la legalidad, y a menudo operaba fuera de ella, para detener las operaciones de los mafiosos y aspirantes a mafiosos de la ciudad de Los Angeles. Por supuesto Lieberman no dulcifica sus métodos, ni intenta hacerles más de lo que fueron. Las historias y anécdotas son divertidas, curiosas y en ocasiones terribles pero en general bastante modestas. En el fondo la Brigada consiguió pocos éxitos e incluso se podría decir que fracasaron en su principal objetivo, pues el Micky Cohen real jamás fue condenado por nada más que evasión de impuestos.

El libro se basa en  una extensa investigación, entrevistas con los supervivientes de la brigada, con familiares y amigos de los fallecidos, a ambos lados de la ley, y una visible labor de documentación en hemerotecas y archivos. Se basa por tanto en muchos casos en sucesiones de anécdotas contadas con cierta gracia pero que dificultan seguir el relato como un todo (quizás algo acentuado por su aparición original serializado en el periodico L.A. Times en 2008)

En ocasiones la redacción, que intenta adoptar el tono cínico y violento de de la novela negra, es renqueante y algo confusa, pero en general resulta una lectura agradable. No llega al valor casi arquetípico del ya mencionado Chicago Sangriento, ni la imagen casi mítica de Gangs of New York, pero sitúa adecuadamente a unos personajes en un contexto que puede ser de gran interés.

Puntuación: 6/10



Gangster Squad: la película.
Sería injusto juzgar a una película únicamente por su relación con el libro o con los hechos históricos sobre los que se basa (podría decirse lo mismo por ejemplo de la muy superior Los Intocables), pero es la misma película quien afirma "basada en hechos reales" nada más empezar. Por ello se hace necesario hacer un par de comentarios sobre el particular y luego centrarnos en sus valores y fallos como película:

La película coge los nombres de algunos de los personajes, las localizaciones y un puñado de sucesos y construye sobre ellos algo que se parece muy remotamente al libro en el que afirma basarse. Aquí y allá durante el visionado un nombre, una referencia o una escena trae a la mente algo de lo mencionado en el libro pero normalmente con los detalles alterados casi hasta lo irreconocible. Todos es más grande, más ruidoso y con más armas. Por otro lado la inclusión integradora y políticamente correcta  de un policía afroamericano y uno hispano en el equipo protagonista resulta casi ofensiva, teniendo en cuenta la realidad de discriminación racial en la California de los 40 y, especialmente, en el cuerpo de policía de la ciudad.

En cuanto a la película en si misma, y por sus valores meramente cinematográficos, tampoco es gran cosa. Parece un intento demasiado consciente de hacer una película de "género", cayendo en diálogos forzados e incluso copiando ideas y escenas de películas anteriores, pero con más pirotecnia; llegando en muchos casos a a la parodia no intencionada. La ya mencionada Los Intocables es la principal perjudicada en cuando al "saqueo", pero otras como L.A. Confidential también tienen su parte.

Los puntos positivos, para mi, son pocos; la recreación de época resulta vistosa  y muy efectiva, con una conjunción de escenarios, vestuarios, música y ambiente que actúa como puerta de entrada a ese mundo desconocido. Quizás a veces la recreación parezca demasiado pulcra, demasiado fría.

Las escenas de acción, totalmente inventadas respecto al relato literario, consiguen despertar por momentos algo de interés, la persecución en coche o la fuga de la cárcel por ejemplo,  pero son desgraciadamente insuficientes para justificar la película en su conjunto (aunque resultaría interesante ver la versión original del final, con un tiroteo en un teatro chino, cambiado tras los sucesos de Aurora, para comparar con la versión finalmente estrenada)

Un elenco de actores realmente llamativo, lo que prometía ser una de las bazas de la película, no consigue levantar una película mediocre. Sean Penn (Micky Cohen) consigue sobreactuar en todos y cada una de las escenas en las que aparece, oculto parcialmente bajo un maquillaje que parece basarse más en fotografías juveniles de Cohen que en su imagen a finales de los 40. Dos actores de moda, Ryan Goslin y Josh Borlin, como el ferreo John O'Mara y el caradura Jerry Wooters, así como la chica de la función, Emma Stone (como la novia del ganster, Grace Faraday) tampoco parecen poner mucho de su parte en la función, y en el caso de esta última además tiene bastante poco que hacer, además de lucir palmito.

Puntuación: 3/10.
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