viernes, 7 de octubre de 2016

Cosas para ver: Marvel's Luke Cage

Continuamos con el nuevo universo televisivo de Marvel en Netflix con el tercer personaje en tener su propia serie, tras la primera y segunda temporada de Daredevil y la primera de Jessica Jones: Luke Cage, alias Powerman.

Luke Cage apareció por primera vez en la televisión en un puñado de episodios de Jessica Jones, incluso siendo protagonista de algunos de los momentos más recordados de dicha serie. Aquí Luke Cage ocupa el escenario central y, para ello, nos trasladamos a otra parte de la ciudad, lejos de la Cocina del Infierno y de lleno en Harlem, localización que marca profundamente la serie. Ya desde los títulos de crédito son imágenes características del barrio las que se proyectan y más que en ninguna de las anteriores la localización es fundamental para la trama.

Harlem es un barrio que representa una parte muy importante de la identidad y la cultura afroamericana y la serie hace bandera de ello. Las referencias a los iconos culturales y políticos, a los lugares emblemáticos del barrio y la cultura negra son constantes, especialmente las referencia al "Renacimiento de Harlem" de los años 20 pero también a las novelas de género criminal de  Chester Himes y Walter Mosley, al movimiento por los derechos civiles, a la blaxplotation, al soul, al jazz y el hip hop. Tal es así que las actuaciones musicales y los cameos, que incluyen una gran variedad de figuras como Charles Bardley, Method Man (de Wu Tang Clan) o los Delftonics, se suceden durante toda la serie. Muchos de ellos aparecen en números músicales en el Harlem's Paradise (un club nocturno en que se desarrolla gran parte de la trama) sirven a veces como comentario y a veces como contrapunto de la trama que se va desarrollando en torno a ellos.  

La etnicidad de Cage no es en este caso un elemento incidental, que podría ser alterado sin cambiar la esencia del personaje, en absoluto. Esta serie es sobre un héroe afroamericano y no deja de recordar la importancia simbólica de esto. Y no sólo eso, la mayor parte de los personajes, buenos, malos y regulares son también negros. Y aunque las referencias a los movimientos recientes estilo Black Lives Matter sea oblicua, está presente y nos recuerda que aún queda mucho que solventar en el país de la libertad y la igualdad de oportunidades en este sentido.

La serie arranca con Luke Cage (Mike Colter), malviviendo con trabajos mal pagados, tras lo sucedido en Jessica Jones. Intenta pasar desapercibido en su nuevo barrio, pero claramente las fuerzas de su pasado y las circunstancias le sitúan enfrentado a Cornell "Cottonmouth" Stokes (Mahershala Ali), un ambicioso gangster local, y la concejala Mariah Dillard (Alfre Woodard), prima de "Cottonmouth" y su apoyo. En la sombra se perfila su superior, un misterioso individuo llamado Diamondback (Erik LaRay Harvey), que parece mover los hilos desde las sombras, a través de su enviado Hernán "Shades" Álvarez (Theo Rossi). Al mismo tiempo Cage debe vérselas contra la desconfianza de la policía, especialmente los detectives Mercedes "Misty" Knight (Simone Missick), un personaje muy alejado de su original en el comic, y Rafael Scarfe (Frank Whaley). 
Luke Cage se convierte a lo largo de la serie en un héroe a su pesar, defensor de un barrio que teme perder su identidad por el aburguesamiento y, al mismo tiempo también una comunidad muy afectada aún por al criminalidad y la discriminación. A través de una serie de flashbacks en la parte central de la serie, en una estructura que empieza a ser repetitiva en estas series de Netflix, conocemos el pasado de Cage y el origen de sus poderes. 

Este Cage interpretado por Mike Colter es un personaje muy lejos del bravucón Luke Cage de los primeros comics más parecido al que hemos visto en fechas más recientes, aunque su carácter de Don Juan (que llega a convertirse en un chiste a lo largo de la serie) no sea algo muy explotado en estos momentos.  En el campo de los villanos la variedad de los mismos, y sus alianzas cambiantes, restan fuerza a cualquiera de ellos de forma individual, de forma que el que se desvela como el antagonista principal resulta menos memorable que Kingping o Kilgrave.

Las escenas de acción resultan menos brillantes que en Daredevil posiblemente por la necesidad de efectos especiales, la falta de oponentes a su nivel  o el estilo más "rudo" de Cage. Durante la mayor parte de la serie se echa en falta un oponente que pueda poner en verdaderos problemas al protagonista, que parece estar tan por encima de sus oponentes (matones callejeros sin armas ni capacidades especiales) que las luchas son casi un trámite. 

La serie parece haber ganado la confianza necesaria para ir aumentando las referencias a otras series y elementos del universo Marvel. Una de las más importantes es la presencia, en un papel más sustancial que nunca de la enfermera Claire Temple (Rosario Dowson) pero también los diálogos referidos a los Vengadores, a las otras series de Netflix, la aparición de armas creadas por Justin Hammer, además del cruce de otros personajes menores. 

Sigue siendo un producto de muy buen nivel visual, narrado con habilidad aunque con ciertas irregularidades de ritmo y un añadido más que interesante al creciente universo de Marvel-Netflix.

Puntuación: 7/10
Publicar un comentario