domingo, 23 de abril de 2017

Cosas para leer: Stars y S.T.R.I.P.E, por Geoff Johns, Lee Moder y otros

Ya he comentado, creo, en alguna ocasión que me gustan las series de superhéroes adolescentes, entre otras cosas porque es uno de los pocos campos dentro del comic de superhéroes en que todavía nos encontramos personajes que cambian y crecen, aún dentro de unos parámetros limitados, durante la duración de la historia. Marvel creó el modelo con los dramas estudiantiles de Peter Parker y actualmente sigue demostrando que el modelo está en buena forma con la nueva Miss Marvel o los Campeones. Pero en este caso quiero referirse a esta obrra aparecida en 1999 en la Distinguida Competencia y que significó la  irrupción del que ha resultado ser uno de los arquitectos fundamentales del universo de esta editorial desde entonces: Geoff Johns.

El corazón de la serie es su personaje principal Courtney Withmore una adolescente recién llegada a Blue Valley, Nebraska (el antiguo hogar de Kid Flash) desde California para vivir con su madre y el nuevo marido de esta, Pat Dugan. Pero una vez allí descubrirá que su aburrido instituto, y su aburrido padrastro, ocultan secretos que cambiarán su vida, aceptando el legado de Star Spangled Kid (un héroe de la Edad de Oro).

Algunas similitudes con la premisa de la exitosa Buffy Cazavampiros (1997-2003) resultan evidentes y quizás incluso inevitables, ambiente similar, personajes que cumplen funciones parecidas... De la misma manera que las primeras temporadas de dicha serie vemos como se intercalan episodios que podríamos considerar de monstruo de la semana con una trama mayor con el malo de la temporada en las sombras. Al mismo tiempo las tramas personales, la aceptación, o no, del legado heroico, las relaciones paterno filiales o las amistades del instituto ocupan también una parte importante. El equilibro entre ambas partes de la historia a veces no termina de funcionar y algunos personajes, Mary, la mejor amiga de Courtnye, o Josh, el chico que le gusta, no terminan de desarrollarse y lucirse.  

Johns siempre ha afirmado que la personalidad de Courtney estaba parcialmente basada en su propia hermana menor, fallecida en un accidente de aviación en 1996, y el personaje tiene una vitalidad y descaro que la hace fresca y diferente. Quizás demasiado diferente ya que en su momento hubo algo de polémica al no tratarse de la adolescente perfecta que algunos buscaban. Es contestona, rebelde y testaruda, pero también honrada, valiente e imaginativa, y según avanza la colección (y los años posteriores) la veremos madurar y acomodarse en su papel. 

Otro elemento fundamental, que sería sello distintivo de la obra de Johns y de la DC de aquellos años, era la actualización de un legado heroico anterior. En realidad la serie entronca directamente con dos puntales de este estilo de renovación de personajes clásicos, el Starman de James Robinson (con quien comparte algunas páginas) y la JSA del mismo Robinson (y de la que Johns se convertirá también en guionista). Esta forma de construir, utilizando el pasado como base y para dotar de significado al presente, abre la puerta a historias intergeneracionales y a la revisión del rico pasado de la editorial. Courtney no esta sola, es parte de una tradición, y de la misma forma la colección toma esa tradición y la actualiza con nuevas formas. 

El dibujo de Lee Moder, que se ocupa de hacerlo durante la mayor parte de la colección me produce opinones encontradas, Maneja muy bien la expresividad, con un estilo casi caricaturesco, pero a veces la deformación anatómica resulta excesiva para mi gusto y la narración demasiado a menudo es confusa.  El diseño del personaje es quizás demasiado noventero aún, particularmente las grandes botas (casi se hecha en falta la camisa de cuadros atada a la cintura). Otros dibujantes aparecen en algunos de los números pero en general es Moder el que marca el tono de la colección. 

La colección, recopilada en un tomo por Planeta (en 2009), llegó a los 14 números, pero posteriormente el personaje seguiría su camino en otras colecciones guionizadas por Johns, fundamentalmente la mejor etapa (para mi gusto) de la JSA pero raramente volveríamos a ver Blue Valley y los personajes de su instituto. Queda así como una, parcialmente, fallida primera temporada de una serie que podría haber llegado a ser grande de contar con unas cuantas más. No es una serie que vaya a cambiarle la vida a nadie, eso seguro, pero si una lectura entretenida.

Puntuación: 6/10


Publicar un comentario