Cosas para ver: Flash (Temporada 2 y 3)




La producción audivisual del género de superhéroes (o similares) se ha vuelto tan extensa y diversa, y además se encuentra dividida entre multitud de plataformas, que resulta casi imposible mantenerse al día en su visionado y aún más intentar comentar algo sobre cada una de ellas. De todas maneras creo que intentaré reseñar, al menos, las que me han resultado más divertidas en el momento en que sea posible. 

Ya compartí hace tiempo mis sensaciones sobre la primera temporada de la serie de la CW (una división del conglomerado de Warner) Flash, que comparte un mismo "multiverso" con Arrow, Legends of Tomorrow  y, en un universo paralelo, Supergirl. La forma en que este universo televisivo ha ido creciendo al margen de las grandes producciones cinematográficas es bastante curiosa, de forma casi improvisada y sin grandes fanfarrias.

Las limitaciones del medio (y el presupuesto) se hacen en ocasiones dramáticamente claras pero al mismo tiempo se agradece el valor de intentar mostrar conceptos de los cómics que normalmente se dejaban de lado en las adaptaciones:  mundos paralelos, alinígenas, ciudades perdidas... Sigue confiando en los mecanismos del melodrama televisivo + monstruo de la semana (y por ello creo que el sistema de Smallville RPG sería perfecto para llevar esta versión a la mesa de juego) pero resulta lo más similar al formato episódico del cómic regular en otro medio.

La serie sigue dependiendo en gran medida de la personalidad y carisma del actor principal, Grant Gustin, en el papel del velocista escarlata Barry Allen. En los secundarios  se mantienen la mayoría de secundarios, aún con las vueltas narrativas para mantener a Tom Cavanagh (Harrison Wells) en el elenco, a los que se unen nuevos personajes. Así en la segunda temporada se incorpora Wally West (Keynan  Lonsdale) y, en la tercera, el forense, y ocasional emulo de Indiana Jones, Julian Albert (Tom Felton) o el velocista de otro universo Jay Garrick (Teddy Sears). 

Sigo notando, sin embargo, una debilidad relativa de los personajes femeninos, el arco de Caitlin Snow/Killer Frost (Danielle Panabaker), por ejemplo, se alarga hasta el infinito mientras el añadido de Jesse Wells (Violet Beane) consigue mejorar en este sentido, aunque en su caso quizás más que nada por su escaso tiempo en pantalla.  La relación entre Barry e Iris (Candice Patton) es un conjunto agridulce, consiguen algunos momentos realmente emotivos pero en otros parece que los guionistas no saben muy bien que hacer con Iris y, curiosamente, aún cuando ella es supuestamente la motivación principal del argumento en algunos episodios, se queda sin tramas propias.  Algo parecido a la forma en que Felicity empeora como personaje cuando está en una relación con Oliver Queen, por cierto.

La segunda temporada gira especialmente en torno al concepto de Tierras Paralelas, con un villano que utiliza su poder de viajar entre ellas para contar con un ejército de superhumanos venidos de otro uiverso. La temporada lamentablemente repite algunos giros y conceptos de la primera temporada, especialmente en el sobrante final, casi el epílogo de los sucedido, que vuelve a situar a Barry en una decisión, que ya había sido mucho mejor tratada en la primera temporada, sobre su capacidad para cambiar el pasado. Los viajes en el tiempo son siempre un dolor de cabeza y más cuando ni el mismo equipo de guionistas parece tener muy claro las "normas" de estos viajes en su universo.

La tercera temporada parte de este final para ofrecernos un presente alternativo, que utiliza el nombre de Flashpoint procedente del evento de hace unos años, que se convierte en origen de una nueva serie de superhumanos: aquellos que tenían poderes en esa realidad alternativa pero no en la "auténtica" reciben ofertas de recuperarlos por una oscura figura llamada Doctor Alquimia. Quizás aquí los mecanismos se hacen demasiado previsibles y su identidad es absurdamente fácil de deducir. 

Parece que en cada temporada necesitan una nueva excusa para introducir los nuevos villanos de cada episodio, ya que muy pocos son reutilizados, y que los anteriores quedan olvidados (y raramente nos encontramos con personajes cuyos poderes no tengan origen en la trama principal de cada temporada).  

Lamentablemente algunos problemas siguen presentes e incluso se acentúan. La limitación de presupuesto se hace desgraciadamente obvia cuando intentan tirar más por el lado más fantástico (como la visita a Ciudad Gorila o la invasión de los Dominadores que sirve como cruces on las otras series). Como ya he comentado el esquema de infiltración, descubrimiento, identidades ocultas resultan demasiado similar de una temporada a otra, obligándonos a repetir las mismas moralejas y conclusiones.  En particular, los villanos de estas temporadas resultan una sombra inferior, aunque sus poderes sean cada vez mayores, que el magnífico Harrison Wells/Flash Reverso de la primera temporada. 

Los episodios resultan algo irregulares, con un desequilibrio entre las tramas más largas y elaboradas y los episodios de relleno.  La nota final de la serie, para mi, es en realidad una media entre sus mejores momentos y aquellos que, lamentablemente, nos dejan desilusionados.

Puntuación: 6/10