Cosas para leer: Moonshine Vol. 1, de Brian Azzarello y Eduardo Risso


El equipo creativo detrás de la genial 100 balas se reúne de nuevo para parir una historia ambientada en Virgina Occidental en 1929, durante la Ley Seca. Allí un inepto mafioso de Nueva York es enviado por su jefe para negociar con un destilador ilegal la compra de su producción para vendarla en en la gran ciudad. A este elemento criminal se une un argumento sobrenatural, con la presencia de hombres lobo. Así el doble significado del título, moonshine significa brillo de luna pero también es un término de argot para referirse al destilado ilegal, cobra sentido. 

El dibujo de Risso es la parte más destacada del comic, así como un elegante diseño, el logo de la serie es una verdadera maravilla. 

El color, plano y saturado, con ocasional utilización de un estilo más tamizado para los flashbacks, funciona perfectamente creando ambientes diferenciados mediante distintas gamas cromáticas. Las siluetas negras dibujan los objetos, o su ausencia, con gran efectividad.  

El contraste entre la noche, dominada por los colores fríos, y la anaranjada mañana se maneja como una especie de marcador de paso del tiempo. Aunque también para marcar la diferencia entre interior y exterior en otras escenas o entre diferentes personajes. 

El diseño de personajes es magnífico, con una serie de físicos y rostros variados y característicos, aunque quizás a veces el texto no ayuda a identificar a algunos personajes.

Pero en la parte del guión la nota no puede ser tan alta. La historia es interesante pero la estructura, ayudada posiblemente por el narrador no confiable que nos proporciona, parece en ocasiones cosida a retazos y parecen faltar piezas fundamentales para hacernos una idea de quienes son los personajes o lo que está pasando en realidad, entre otras cosas debido a los estupores alcohólicos en los que cae regularmente nuestro protagonista, Lou "el Guapo" Pirlo.

El elemento sobrenatural parece casi accesorio durante gran parte de las páginas, que se resuelva más en torno a los enfrentamientos entre criminales por el control del alcohol, y totalmente no desarrollado por el momento aunque el final de este primer tomo parece prometer algo más de peso en el segundo. 

Lou "el Guapo", que parece carecer de cualquier virtud o talento que lo redima o explique su importancia, resulta quizás de lo menos interesante, hasta el momento, de todo lo que nos presenta el guionista; sin que entendamos muy bien por momentos que es lo que le hace especial o lo que justifique su supervivencia.  Es posible que nos encontremos en realidad con que esos fragmentos perdidos de su memoria contengan las claves del argumento o quizás simplemente es la forma de ir dosificando la información.

A la espera de ver como continúa la serie, si las revelaciones que se producirán en el futuro justificaran la espera, una serie interesante en un ambiente, en general, poco explotado, que se disfruta más por el dibujo que por un guión técnicamente bien ejecutado pero falto de fuerza.

Puntuación: 6/10