Cosas para ver: Spiderman: Un nuevo universo por Bob Persichetti y Peter Ramsey


Spiderman: un nuevo universo es una película de superhéoes que evita las fórmulas abrazando completa y valorosamente algunos elementos del cómic que, normalmente, no vemos en las adaptaciones pero que son fundamentales en su medio nativo. Lo hacen en la primera película de animación basada en Marvel que estrena Sony (con colaboración de Marvel), diversificando las posibilidades de la franquicia que ha quedado en manos del estudio. El objetivo comercial es evidente, no podemos obviarlo, vendernos más spiderman diversificando el producto, pero lo hacen con una gracia que no podemos, tampoco, ignorar.

Por un lado, narrativamente, elige apropiarse de métodos de montaje y narración poco habituales, haciendo un uso dinámico de textos de apoyo, del color no naturalista o del encadenado de acciones utilizando estructuras en viñetas. Es una película que difícilmente podría conseguirse en acción real, ya que aprovecha también para moverse en momentos distintos en diferentes niveles de realismo y abstracción icónica, entre distintos estilos de animación desde oriente a occidente. Y lo hace sin que dichos estilos diferentes choquen en exceso, funcionando orgánicamente, gracias a una energía inconquistable.

El elemento de las tierras paralelas, de diferentes versiones de los personajes unidos en una sola historia de ciencia ficción, es introducido de forma desvergonzada y sin prejuicios. Diversos fragmentos de diálogos y escenas ofrecen información para el despistado pero sin molestar ni resultar en exceso redundante para el que ya sabe lo que le espera.  

Por supuesto la apuesta por el humor referencial (que en la película se inicia haciendo múltiples referencias a la trilogía de Sam Raimi, nada más y nada menos) y a veces algo enloquecido continúa el método bien probado en las películas de acción real. Pero las posibilidades antes mencionadas permite llevar ese juego de las referencias a un nuevo nivel. Me pregunto, de todas maneras, cuantas de estas referencias pasen completamente desapercibidas para el público medio y que efecto tienen, sobre ellos, esos chistes.

La cantidad de personajes deja poco espacio para el desarrollo individual de algunos de ellos, no todos los spidermen son iguales. La pareja central de Miles Morales (Shameik Moore) y el Spiderman maduro (Jake Johnson) con el apoyo ocasional de Spiderwoman (Hailee Stainfield), son el núcleo del relato, mientras los demás sirven principalmente como elemento cómico y como forma para continuar este juego de referencias. El villano principal, un Wilson Fisk (Liev Schreiber) brutalmente enorme y que es recuperado para Spiderman, y sus matones no tiene demasiado tiempo en pantalla, algunos (como el silencioso Lápida) solo funcionan como escenario.

Película insoportable, supongo, para los que no gusten del género, que innegablemente a veces se vuelve demasiado complaciente consigo misma. Por otra parte, ya en un terreno más personal, me encanta el que Sony-Marvel se atreva a ofrecer un nuevo Spiderman como protagonista principal, una concesión a lo que considero una necesaria renovación de los personajes que acabe con el estancamiento narrativo en el que se encuentran los dos grandes universos heroicos.  

Puntuación: 8/10