Personaje clásico: Biggles


James Bigglesworth más conocido como Biggles es un personaje británico clásico de la novela de aventuras y aviación juvenil que protagonizó casi 100 libros entre los años 30 y los 60. Hoy, como Bulldog Drummond, muy olvidado, y por motivos muy parecidos, fue un personaje tremendamente popular durante décadas. Sus primeras aventuras se sitúan en la entonces reciente Primera Guerra Mundial pero luego continúo viviendo y pilotando en el periodo de entreguerras, la Segunda Guerra Mundial e incluso en plena Guerra Fría. De nuevo otra muestra de la persistente fascinación por los aviadores, y sus máquinas, que hoy nos puede parecer extraña pero que es fundamental en mucha de la literatura pulp y el cine de la época.

Creado por W. E. Johns (1893-1968), el mismo un  piloto veterano de la Gran Guerra, sus primeras aventuras seguían un marco generalmente histórico y psicológicamente más realista, pero según avanza los años (y el personaje permanece fundamentalmente inalterado por el paso de las décadas) y su experiencia directa va quedando en el pasado el personaje va quedando más y más desconectado de las sensibilidades contemporáneas, algo que solo han acentuado los años transcurridos. Además la mayoría de los relatos caen en fórmulas repetitivas y reutilizan argumentos y situaciones con mucho descaro.  Algunas de las historias de los años 30 fueron reeditadas en los 50 y los 60 con cambios para adaptarse a nuevas época, pero este cambio se limitó a pequeñas modificaciones estéticas (por ejemplo los villanos alemanes de los 30 pasan a ser rusos en esas nuevas versiones o se eliminan las referencias a modelos concretos de avión) o morales (eliminando cualquier referencia al alcohol en algunas de ellas)

Pese a la descripción realista del combate aéreo y la muerte en esos primeros tiempos, incluso la angustia que acompaña al combate, no hay rastro de romance o sexo en las aventuras de Biggles donde apenas aparecen personajes femeninos de alguna importancia. La única excepción mencionable es una chica francesa, Marie Janis,  que aparece en una temprana historia en la que al final se desvela que en realidad es una espía alemana y a la que, muchos años después, Biggles rescatará de manos de los perfidos sovieticos. El nivel de puritanismo, al ser historias destinadas a niños y adolescentes, hace que en determinadas ediciones incluso las referencias al alcohol o al tabaco sean eliminadas.

Curiosamente, sin embargo, durante una temporada entre 1941 y 1950 Johns escribio también una serie sobre Joan Worrals Worralson, una mujer piloto que es, fundamentalmente, una versión femenina de Biggles (y que Alan Moore introduce como líder de una de las encarnaciones de su Liga de Caballeros Extraordinarios). 

Biggles es un típico héroe deportista británico, combinando actitud caballeresca y profesionalidad, nunca dispara a traición y nunca abandona a un enemigo herido, a menudo el argumento hace trampas para evitar que se vea obligado a hacer esas cosas cuestionables u ofrece justificaciones más o menos forzadas para excusarle.

Biggles es un producto del Imperio Británico cuando aún era tal: nacido en la India británica en torno al cambio de siglo, era hijo de un funcionario colonial, y más tarde fue educado en la típica escuela secundaria inglesa. En parte es un personaje que parece ya algo anticuado en los años 30 y cuya desconexión con el momento presente no deja de aumentar según pasan los años.

Como buen patriota se alista en el ejército con tan solo 17 años, ocultando su edad para hacerlo, sirviendo brevemente en la infantería pero siendo rápidamente transferido a  los Royal Flying Corps o RFC (antecedente de la RAF), llegando a derribar según el cálculo oficial unos 32 enemigos (situándose en la élite de la aviación británica en la guerra pero lejos de un record) y siendo condecorado con la Orden del Servicio Distinguido (DSO) y la Cruz Militar (MC). Aunque el grueso de sus combates en la Gran Guerra tienen lugar en el frente occidental durante sus aventuras viaja por otros teatros de la guerra, además, también participa con éxito en misiones de espionaje e inteligencia.

Junto con Biggles, a menudo, aparece su primo, y también piloto, Algernon Algy Montgomery Lacey que es el típico personaje secundario, que no consigue parecer demasiado despierto y que aprovecha todas las ocasiones para mostrar su admiración y lealtad al héroe protagonista, obviamente mejor que él en todos los campos. También se le une en muchas aventuras a partir de Biggles and the Black Peril (publicada en marzo de 1936), Ginger Hebblethwaite, por entonces un adolescente que más adelante se convertirá el mismo en piloto y compañero en muchas aventuras.

Otros personajes secundarios (el mécanico Smyth, el excéntrico Lord Bertie Lissie, etc.) y oponentes van apareciendo y desapareciendo a lo largo de los años, compartiendo algunos la característica atemporalidad del protagonista, mientras otros se jubilan y envejecen. Un caso curioso es el que durante mucho tiempo fue su enemigo recurrente, Erich von Stalhein que pasa de trabajar para el imperio alemán durante la gran guerra a convertirse sucesivamente en contrabandista, agente nazi y espía comunista, para terminar convertido en refugiado en Londres e incluso ayudar a Biggles en algún caso.

Después de la guerra las historias siguen a Biggles como piloto civil, viajando por todo el mundo y enfrentado en muchos casos a argumentos que recuerdan, poderosamente, las aventuras del Richard Hannay de John Buchan, con la amenaza de una nueva guerra siempre en juego. Otras la ponen a buscar tesoros escondidos, ayudar a amigos en apuros o perseguir piratas y contrabandistas, no muy distintos a otras series de aventuras juveniles. Después del interludio, de vuelta a la RAF, durante la Segunda Guerra Mundial incluso se convierte en detective para Scotland Yard como justificación para sus continuadas aventuras.

En general las historias son más o menos realistas, con algún elemento tímido de ciencia ficción (armas innovadoras fundamentalmente) pero fundamentalmente situadas en el mundo real. Sin embargo, en varias aventuras aparecen países inventados como por ejemplo la Lucrania de Biggle, Secret Agent (1940) o las Maltovia y Lovitzna de Biggles Goes to War (1938) como una forma de evitar incómodas cuestiones políticas reales.

Durante la Segunda Guerra Mundial W.E. Johns comienza  a escribir también las aventuras del capitán Lorrington "Gimlet" King, al mando de un grupo de comandos actuando tras las lineas enemigas y luego también en su vida civil, y que ocasionalmente cruzan sus caminos con Biggles o algunos de sus secundarios. En realidad un vistazo a la página web dedicada al autor permite hacernos una idea del increíble número de historias de diversos personajes y géneros que llegó a escribir el antiguo piloto. 

Una curiosidad histórica a mencionar: en uno de los primeros libros ambientados en la Primera Guerra mundial Biggles flies East (1935) aparece "el mayor Sterne", un espía británico que vive mezclado con los árabes, vestido como ellos y utilizándolos para sabotear las lineas enemigas. El modelo es evidentemente el famoso T. E. Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia, pero, en un giro de guión, resulta ser en realidad el, ya mencionado, agente alemán von Stalhien, bajo una falsa identidad y está a punto de llevar a los ingleses al desastre. Pues resulta que ambos se conocieron, pero no durante la guerra: acabada esta Johns estaba sirviendo como oficial de reclutamiento en Londres cuando T. E. Lawrence  intentó alistarse en la RAF, con un nombre evidentemente falso, y aunque Johns quiso rechazar su alistamiento, se le ordenó aceptarlo pese a todo. ¿Quizás esta fue una forma inocente de devolver el golpe?.

La película de 1986, dirigida por John Hough titulada Biggles el Viajero del tiempo en España (Biggles, Adventures in Time), es un despropósito, que posiblemente debido al éxito de Regreso al Futuro (1985) introduce una trama absurda de viajes en el tiempo y un personaje contemporáneo, que es arrastrado por el tiempo a la Gran Guerra cuando Biggles están en peligro, y viceversa. En el último papel de su carrera podemos ver al gran Peter Cushing, desaprovechado completamente en medio de un guión completamente fallido y, para dar la puntilla, unos efectos especiales de chiste.

Existe una Biggles Wiki con abundantes detalles de personajes, ubicaciones y otros detalles, demostrando que el personaje no está totalmente desaparecido pero su popularidad está lejos de épocas pasadas. También hay una biografía oficial del personaje (la portada aparece arriba) que no he podido leer y cualquier aficionado a los Monty Python recordará alguna de las múltiples apariciones de Biggles, o sus sosías, en la mítica serie de humor.

Biggles para Fate Core
As, caballero y deportista británico
Siempre en el centro de los problemas
Algy (y un puñado de buenos camaradas)
De un lado a otro del mundo
Lo que nadie ha conseguido jamás

Habilidades:
Enorme (+4): Pilotar (Conducir) 
Grande (+3): Voluntad Máquinas
Bueno (+2): Disparo Pelea Atletismo
Normal (+1): Percepción Contactos Sigilo Engañar

Trucos
Con la lona sembrada de agujeros y el motor echando humo (Pilotar)
La habilidad Pilotar aumenta las casillas de estrés que puede sufrir cualquiera avión que pilote en la misma proporción que Físico aumenta las casillas de estrés de un personaje (en el caso de Biggles cualquier avión que pilote tendrá dos casillas de estrés y un hueco de consecuencia leve adicional)

As aéreo (Pilotar)
Puede utilizar la habilidad de pilotar en vez de disparo cuando se encuentre a los mandos de un caza y enfrentado a otro avión, globo o vehículo volador similar.

Observador (Percepción)
Obtiene un +2 a las tiradas de percepción cuando está a bordo de un avión, tanto para identificar y localizar objetivos en tierra como para detectar otros aviones en las proximidades.

Comentarios

  1. Cuando era un niño vi la de Biggles el Viajero del tiempo en una sesion doble de cine una tarde de sabado y la verdad es que me gusto mucho y me sorprendio (cierto es que hasta años despues no vi regreso al futuro) y hasta ahora ese era mi unico acercamiento al personaje.
    Un saludo

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  2. Bueno, al menos la película ha tenido un efecto positivo. Yo la verdad es que ya la he visto de adulto y, claro, eso cambia

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