martes, 15 de julio de 2008

Cosas para ver: Filmografía (2)

Bueno, pues aquí va la segunda parte de la filmografía, igualmente poco organizada y seleccionada por puro capricho pero espero que con alguna obra a descubrir por alguno de los lectores.

La máscara de Fu Manchú ( The Mask of Fu Manchu,1932)
Interesante para: villanos internacionales, héroes obtusos.

Aunque Boris Karloff no ha sido el primer Fu Manchú de la pantalla ( tampoco el más famoso, honor que supongo le corresponde a Christopher Lee) es, sin duda, mi favorito. El único Fu Manchú que consigue dar verdadero miedo, trasmitir aún cuando no hace nada esa sensación de amenaza, de maldad. Es este Fu Manchú un verdadero ser de las tinieblas, misterioso pero al mismo tiempo extrañamente fascinante. Pese a que sólo interpretó el papel en esta película, es su rostro, verdaderamente demoniaco, el que me imagino cuando pienso en el Doctor de las Muertes Extrañas, pese a los ojos "orientalizados" no demasiado creíbles.

El argumento de la película es sencillo y hasta tópico: unos arqueólogos descubren la tumba de Gengis Khan, donde se encuentra no solo un fabuloso tesoro, también una espada que puede dar a quien la posea las llaves de Asia. Por supuesto Fu Manchú traza sus planes para hacerse con la cimitarra y solo la intervención de Sir Nayland Smith puede salvar a sus inocentes víctimas. La película incluye algunas torturas exóticas, y por otro lado bastante inocentes, que tienen tan destacada presencia en muchas de las aventuras pulps. Entre ellas destaca la "tortura de la campana", en que el infortunado es colocado justo dejado de una enorme campana que tañe constantemente. En el reparto destaca Myrna Loy interpretando, adecuadamente, a la hija del doctor. Papel en que, sin embargo, prefiero a Anna May Wong que interpretó a tan siniestro personaje en La Hija del Dragón (Daugther of the Dragon, 1931) con Warner Olland en el papel de su padre.

Por supuesto es una película políticamente incorrecta, todos los orientales son malos o estúpidos y los occidentales (aunque tampoco parecen un dechado de inteligencia) son siempre buenos, pero en esto no hace más que ser fiel a las igualmente estereotipadas historias de Sax Rohmer.

Fu Manchú es un de esos personajes que han pasado a la conciencia pública, aunque realmente muy poca gente, hoy día, ha leido ninguno de sus libros o incluso visto una de las películas dedicadas a él. Sin embargo todo el mundo sabe quien es y que pinta debería tener, o al menos cree saberlo. Se ha convertido en un arquetipo que aglutina la parte más negativa, y un poco de la positiva, de los estereotipos sobre los habitantes del extremo oriente; es un genio capaz de invenciones increíbles y al mismo tiempo un bárbaro, defensor de una cultura milenaria pero siempre dispuesto a usar las últimas tecnologías, cruel hasta el sadismo pero honorable y sobre todo inescrutable, a menudo incomprensible para los demás personajes, y para los lectores. Curiosamente según avanza el tiempo, y especialmente en la década de los 30, este miedo dirigido originalmente hacia los chinos se desplaza hacia la nueva potencia del área, los japoneses. Esto coincide con una época en que comienza a producirse un cine en el que los chinos son vistos como las víctimas inocentes (a veces tratados casi como niños) frente a los nipones.

Nunca se dejaron de producir versiones fílmicas o televisivas del personaje, pero posiblemente las más famosas se producirán en los años 60 y 70 en Europa. Estas películas, interpretadas por Christopher Lee, a mi me parecen muy inferiores, aunque Lee hace bien un papel que se ajusta muy bien a sus capacidad, voz y físico. Los limitados, a veces ridículos, valores de producción son notorios y el inexpresivo Douglas Wilemer, en el papel de su archienemigo en la mitad de ellas, no ayudan para nada a unos guiones flojos, plagados de ocasionales concesiones pop muy poco adecuadas.

 La serie se inició con El Regreso de Fu Manchú (The Face of Fu Manchu 1965) dirigida por Don Sharp. Apenas un año después él mismo dirigiría la primera secuela titulada Las novias de Fu Manchú (The Brides of Fu Manchu) sin embargo después abandonaría la silla de director en favor de Jeremy Summers para la tercera entrega, La Venganza de Fu Manchú (The vengeance of Fu Manchu 1967) Las dos últimas quedarían finalmente en manos del inclito Jesús Franco, que nos trajo la Sangre de Fu Manchú (blood of Fu Manchu, en 1968) y el Castillo de Fu Manchú (Castle of... ,1969) películas que algunas aprecian por su valor supuestamente satírico pero que a mí me parecen malas de solemnidad.


Resultado de imagen de white zombie posterLa legión de los hombres sin alma (White Zombie, 1932)
Interesante para: hougans, muchachas impresionables.

De nuevo muestra de la imaginación de los traductores españoles que nos priva del verdadero significado del título, que se relaciona conceptualmente con la expresión "trata de blancas" ("white slavery" en inglés) añadiendole el necesario componente sobrenatural. Así queda bastante claramente expresado en el antetítulo y subtítulo promocial: "She was not alive, not dead just a White Zombie, performing his every desire" que deja explícito el trasfondo sexual del peligro. Esta es la primera aparición de importancia del zombie como criatura sobrenatural en el cine norteamericano.

"Murder" Legrende (Bela Lugosi) destaca sobre todos los personajes de esta película. Se trata de un malvado con estilo, teatral y algo artificioso, autoritario y señorial. Lugosi estaba muy satisfecho de su trabajo en esta película e incluso llega a dirigir algunas escenas de la película cuando el director, Victor Halperin, la abandona antes de acabar. El argumento es bastante endeble, diríamos incluso que demasiado alargado, y mucha de la amenaza implícita de violencia sexual a perdido su fuerza (acostumbrados como estamos a la muestra más explícita de violencia) pero tiene algunas escenas y escenarios realmente conseguidos. Las mejores son aquellas en que el terror y la brujería son sugeridas más que mostradas. La música colabora en esta función de sugerir y velar, muy alabada en su momento, fue escrita por el catalán Xavier Cugat.

Se trata de un ejemplo de zombis completamente diferentes a la posterior visión de romero y más vinculados a la tradición haitiana.


El regreso del Doctor X (The Return of Doctor X, 1939)
Interesante para: científicos regresados de la tumba

Esta película es un caso especial, si me merece mención aquí no es por su calidad, es por una inadecuada decisión de casting. El gran Humprey Bogart interpreta aquí al doctor X del título; para hacerlo le endilgan un maquillaje "espectral" y le tiñen un mechón blanco en el pelo, además de endilgarle una bata de laboratorio en la que parece un poco perdido. Un papel que en definitiva no le pegaba para nada y que originalmente había sido pensado para Boris Karloff, que seguramente, hubiera conseguido un papel algo más digno pese a tratarse de un proyecto tan menor.

El film trata sobre un científico que ha sido devuelto a la vida por medios tecnológicos, pero que necesita sangre para continuar su existencia. Una especie de vampiro de laboratorio, vamos.

La película cuenta con algún buen momento, escaso y perdido entre minutos de metraje insulso o peor, estúpido. El periodista "gracioso" que conduce la trama es insoportable durante los minutos que ocupa el centro del escenario y su estupidez parece contagiar ocasionalmente al resto del reparto. Existe, como es fácil suponer por el título, una película anterior: Doctor X, pero no la he visto así que no puedo opinar muchos sobre ella.


El capitán Drummond ( Bulldog Drummond, 1929)
Interesante para: veteranos británicos. aburridos.

Otro personaje que protagonizó toda una serie de películas es el detective/aventurero británico Bulldog Drummond, muy popular en la época pero hoy prácticamente olvidado (aunque este blog le dedicará en cuanto sea posible una entrada).

La pimera película sobre el mismo, El Capitán Drummond (Bulldog Drummond, 1929) nos presenta al Capitán Hugh "Bulldog" Drummond , un veterano británico de la Gran Guerra que se convierte en detective al acabar esta, conducido por su aburrimiento por la vida de civil.

En esta primera aventura sonora, existen dos películas anteriores mudas, que utiliza elementos de la primera aventura literaria del personaje, es requerido para rescatar al tío de una hermosa muchacha de un asilo.

El protagonista es interpretado en esta ocasión por el gran actor británico Ronald Coleman (actor que me encanta y al que ya se ha podido ver por aquí en más de una ocasión) que repetiría el papel en 1934 en Un Aventurero Audaz (Bulldog Drummond Strikes Back, 1934) pero el actor que más filmes estaría vinculado al personaje sería John Howard , un actor americano mucho menos conocido, que interpretó el papel en dos películas por año entre 1937 y 1939. Tamb



Dick Tracy (1990)
Interesante para: policías, cantantes con una venganza

Cuando hablaba sobre películas que había olvidado incluir me refería en primer lugar a esta: Dick Tracy (1990), dirigida por Warren Beatty. Me molesta haberla olvidado ya que es una obra que, sin ser una maravilla, merecía mejor suerte de la que tuvo en su momento y sobre todo merece salir del olvido en que se encuentra actualmente por su papel como precursora de cierta cinematografía actual. La selección de colores saturados, el uso de escenarios pintados y los maquillajes exagerados intentan reflejar el universo de esta tira de comic en el cine, desgraciadamente quizás la gente no estaba preparada para ese acercamiento visual preciosista pero que no es tan distinto en concepto al mucho más feista y efectista acabado de Sin City. Sin duda lo peor de la película es, por una parte, Madonna (realmente no soporto a esa mujer "actuando", ya sabeis por qué Shanghai Surprise no aparece ni aparecerá en las entradas de filmografía) y, por otra, el mismo Warren Beatty. Como director de la película debería haberse dado cuenta de que el papel no era, a esas alturas, para él; en resumidas cuentas resulta demasiado mayor, con sus 53 añazos no demasiado disimulados, para interpretar al héroe de acción en esta fase de su vida (un tracy aún soltero y relativamente nuevo en su trabajo) El reto del reparto es más que correcto, aunque Al Pacino lleve la sobreactuación a nuevas cotas en su papel de villano. Se trata en resumen de una película muy divertida, y aún más bonita, de ver; el argumento parece dar vueltas, con un par de giros de guión que parecen forzados, para intentar disimular la simpleza real de la trama conduciendo la narración por caminos sin salida que relentizan el desarrollo del film. Sin embargo creo que, dejando de lado sus fallos, la película se vio lastrada en su momento por unas expectativas exageradas (después del éxito del Batman de Tim Burton el año anterior) y una campaña algo cargante de Disney, que provocó yo creo un efecto contrario al desado. Pero realmente se trata de una película digna de volver a verse con una mirada más amable.

Tarzán de los monos (Tarzan The Ape Man 1932)
Interesante para: aventureros selváticos

Tarzán es otro gran personaje clásico, todos los que fuimos niños durante los años 80 (al menos) hemos visto algunas de sus películas en alguna sobremesa o en alguna tarde de fin de semana de lluvia, todos hemos jugado a Tarzán (normalmente con resultados nefastos) y, al igual que el doctor Fu Manchú, todos creemos conocerlo muy bien. Pero lo cierto es que las decenas de películas que se han inspirado en el personaje de Burroughs nunca han conseguido hacer justicia al personaje (especialmente a las dos primeras, y mejores, novelas) simplificando la historia y limando cualquier elemento que pudiera ofender a las audiencias bien pensantes. Pese a ello no se libraron totalmente de la polémica como demostraron las escenas submarinas de Tarzán y su compañera (Tarzan and his mate, 1934)

Aquí menciono la primera de las clásicas películas de de Weissmuller siguen resultando divertidas de ver, aunque olvidables en general; como son las de Lex Baker o las de Gordon Scott, por no ponernos a hablar sobre versiones televisivas o plagios más o menos descarados.

Es curioso que en casi todas elas adaptaciones Tarzán aparece por lo general como un individuo no demasiado inteligente, capaz eso si de grandes proezas físicas., muy lejos del superhombre que las novelas nos presentan. En toda la serie protagonizada por Weissmuller, por ejemplo, nunca supera su incapacidad para hablar correctamente, sumido en una selva de cartón piedra que está muy lejos de la crudeza que llegan a reflejar los relatos de Burroughs, a veces parece un verdadero parque temático con sus animales domados y ningún peligro real. Me resulta imposible mencionar sólo una o unas pocas de las películas clásicas de Tarzán. Yo le tengo cierto cariño a una de las películas de Weissmuller Tarzán en Nueva York (Tarzan's New York Adventure, 1942), pero es tal pieza de sin sentido que no me atrevo a recomendarsela a nadie.

Greystoke la leyenda de Tarzán (Greystoke, The Legend of Tarzan, Lord of the Apes, 1984)
Interesante para: aventureros selváticos, herederos británicos

Totalmente diferente es esta película dirigida por Hugh Hudson. A mi entender una aproximación mucho mejor a la primera novela; al menos en su primera parte, que cubre la vida en la jungla del héroe y la apariciónde D'Arnot. Sin embargo en cuanto la trama llega a Inglaterra se pierde en un argumento tópico y algo ñono que carece de cualquier interés aventurero. Hay que admirar sin embargo el intento de hacer algo "serio" y diferente a lo que mucha gente esperaba de una película de Tarzán así como el intento de reflejar la vida entre los simios del protagonista (aunque sea con hombres disfrazados mezclados con chimpances)
A mi entender resulta una película que pone demasiado énfasis en los aspectos melodramáticos de la historia y demasiado poco (fuera de su primera mitad) en las aventuras que es lo que realmente espero ver en una película de Tarzán.


Tarzán y la Ciudad Perdida (Tarzan and the Lost City, 1998)
Interesante para: casi nadie

Otra mención especial, en este caso por ser rematadamente mala, merece Tarzán y la Ciudad Perdida (Tarzan and the Lost City, 1998) un intento cutre de hacer una versión más fiel a los libros, especialmente al ecuador de la saga con civilización perdida incluida. La película carece del presupuesto necesario (o de un equipo capaz de trabajar con ese presupuesto limitado) y de un actor que pudiera hacer el papel mínimamente creíble, labor que Casper Van Dien sólo consigue muy ocasionalmente.

Lo bueno de las películas malas como esta es que puedes plagiar algunas ideas o personajes (que posiblemente el guionista haya a su vez plagiado de algún otro lugar) y estar seguro de que puedes hacer con esos materiales algo mejor que esos guionistas "originales".

La película de animación de Disney, titulada simplemente Tarzán (Tarzan, 1999) tiene algún que otro aspecto interesante, especialmente en el aspecto visual; entre otras cosas abandona ese absurdo de transportarse por las lianas y buscar otro modo de representar la rápida locomoción selvática de nuestro héroe de forma bastante correcta. Pero la infantilización de los personajes, las tramas y sobre todo de la vida en la selva resta gran parte del interés de la misma para un adulto.

El aviador (The Aviator 2004)
Interesante para: actrices, inventores, millonarios excéntricos

Es un biopic de gran calidad realizado por Martin Scorsese, sobre el magnate Howard Hughes . Este personaje real de la era pulp, y más allá, hace tiempo que me resulta realmente apasionante y he leído todo lo que he podido encontrar sobre él.

En la película Hughes es un hombre inteligente, enriquecido por los negocios familiares y la invención por su padre de una nueva barrena para perforar pozos petrolíferos, con más dinero del que nunca podrá gastar (aunque lo intente) y una semilla de locura dentro de él. Muertos sus padres y heredero de una enorme fortuna se obsesionó primero por la aviación, llegando a batir récords de velocidad, y luego por el mundo de Hollywood, convirtiéndose en un productor original y extraño.

Ya en esa época de su juventud y primera madurez, que es la que retrata la película, se manifestarían los primeros síntomas de sus desequilibrios mentales que en épocas posteriores de su vida le llevaron a vivir como un extraño ermitaño millonario; de hotel en hotel, manejando su enorme fortuna y sus contactos con las partes más oscuras del gobierno de los EEUU a distancia. Los años que aparecen en la película (1927-1947) son posiblemente los más aventureros y productivos de su vida.

Pero además de este personaje fascinante, en esta película aparecen retratados muchos otros detalles igualmente interesantes: la expansión de la Panam (y los vuelos comerciales en el continente americano), el mundo de Hollywood y sus estrellas (genial las apariciones de Jude Law como Errol Flynn) o la emoción y el glamour que la aeronáutica representaba en aquella época (similar a la que más tarde podrían representar los astronautas) Como demuestra Rocketeer, la película, Howard Hughes puede servir perfectamente como mentor, empleador o, si incidimos en su lado más oscuro, enemigo de los personajes en cualquier campaña pulp.
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