Cosas para leer: Indian Jones Adventures vol 1.


Otro comic dedicado a la franquicia pulp por excelencia, en este caso un cómic realizado con un estilo dibujos animados, alejado del acercamiento relativamente realista de los comics de Dark Horse (y las series de Marvel) que hemos visto hasta ahora. El formato pequeño, el dibujo y el guión sencillo se supone que tienen como objetivo atraer a lectores más jóvenes, aquellos que han descubierto el personaje con El Reino de la Calavera de Cristal.


Nos encontramos con un cómic muy breve, 38 páginas, a lo que debemos sumar el escaso número de viñetas por página, no más de cuatro en la mayoría de los casos. El dibujante es Ethan Beavers (de quien podéis ver su galería en deviantart aquí) un habitual de las cómics basados en las series de Cartoon Network como Clone Wars, Ben 10 o Samurai Jack. Sobre el guionista, Rick Lacypoco puedo decir sobre él, ya que su único otro trabajo conocido, un cómic titulado Labor Days, no lo he leído.

La historia bastante sencilla pero no deja de tener sus toques de interés, aunque la mayoría de estos son más esbozados que completamente elaborados. El comic nos sitúa en 1930, es decir, técnicamente entre las novelas de Bantam (reseñas de algunas de ellas aquí y aquí) y bastante antes de El Templo Maldito. Un joven Indiana Jones que ya trabaja para Brody y el museo está intentando llegar hasta un yacimiento arqueológico en Suecia en competición con Forestall (aquel que aparecía muerto en el templo de los chachapoyas, al principio de En Busca del Arca Perdida) y una arqueóloga del British Museum, la doctora Lawrence.

El yacimiento resulta ser un antiguo templo escandinavo que reproduce una especie de camino iniciativo a través de los nueve mundos de la mitología, aunque sólo Muspellheim, el mundo de Surtur y el fuego eterno, y Alvheim, el país de los elfos, reciben algo de atención en el cómic. Al final del periplo se custodia el secreto para crear a los verdaderos berserkers, guerreros enloquecidos por la furia de Odín. Ese conocimiento, por supuesto, resulta de gran interés para los nazis y su propio arqueólogo de plantilla (un viejo conocido, por cierto)

La historia está escrita con gracia, e incluso se permite algunos chistes con el British y su política de adquisiciones, los diálogos son divertidos y los personajes están en su papel. Pero lamentablemente el final resulta bastante deslucido, sin un clímax adecuado, supongo que por continuar en volúmenes sucesivos.

Pese a tratarse, supuestamente, de un cómic más infantil, tenemos escenas de violencia bastante notorias, aunque en el caso de las más violentas son dejadas fuera de plano, y no faltan algunos elementos siniestros, si bien suavizados. Por el contrario si se nota una muy ligera intención didáctica, por ejemplo el divertido dialogo en que Indiana explica quienes son los nazis a la doctora pero muy lejos de la lección de historia que constituían la mayoría de episodios de El Joven Indiana Jones. Por otra parte resulta curioso que si el objetivo es atraer a la generación más joven, que es posible que no haya visto las primeras películas, no aparezca (sin contar, claro esta, a Indiana) ninguno de los personajes La Calavera de Cristal, pero si referencias a la trilogía primitiva.

Una divagación al margen:
Dejando de lado el cómic en sí resulta curioso el acercamiento cada vez más al público infantil de la franquicia.

Esta infantilización, en el caso de las películas, ha significado quizás una perdida de fuerza, frescura y, sobre todo, personalidad. En realidad se trata de un proceso muy largo en la obra de Lucas, que se inició al menos tras el fracaso de la oscura El Templo Maldito; La Última Cruzada es ya un acercamiento mucho más desenfado y para toda la familia de lo que había sido En Busca del Arca Perdida, y que ha seguido, imparable, desde entonces.

Por supuesto la franquicia Jones no ha llegado, a mi entender, a los extremos a los que si ha llegado Star Wars: creando personajes básicamente por su capacidad de convertirse en muñecos para los niños, puliendo cualquier arista moral de sus personajes, simplificando el argumento y dando una importancia cada vez mayor a los puramente visual, al espectáculo. El otro responsable de la saga cinematográfica, Spielberg, también aprovecha cualquier ocasión para recalcar que el Templo Maldito es su "menos favorita" de las películas de Indiana Jones y recalcar su intención de atraer a los niños, cuando En Buscar del Arca Perdida era sin lugar a dudas una diversión para adultos. En este caso creo que la disociación entre el Spielberg serio y el Sipielberg palomitero se ha hecho demasiado grande y que su cine de entretenimiento, que parece le interesa/gusta menos cada vez, ha perdido con ello.

Por supuesto crear algo con el público principalmente infantil en mente no es malo, por ejemplo las varias serie de dibujos de Clone Wars de Cartoon Network contiene algunos de los mejores momentos de todo lo relacionado con la nueva trilogía. Son emocionantes, cuentan buenas historias y utilizan, además, técnicas narrativas elaboradas para ello.

Pero una condición básica es que estos productos sea también respetuoso con el público adulto e intente ofrecer algo también a esos otros espectadores. Me parece una verdadera pena, frente a la cantidad de cine de fantasía, ciencia ficción, aventura y afines que se está creando con el público infantil-juvenil como objetivo, que la producción de estos géneros con un enfoque más adulto no tiene la misma popularidad (especialmente en el cine)