jueves, 2 de diciembre de 2010

Cosas para leer: Spiderman Noir Los ojos sin rostro


He aquí la segunda miniserie de la linea Noir protagonizada por esta versión alternativa de Spiderman en los años 30. Repite el mismo equipo creativo que en la miniserie-tomo anterior en un comic que contiene muchas de las mismas virtudes y defectos que su predecesor.

El dibujo de Carmine di Giandomenico sigue siendo más expresivo que realista. Aunque hay algún intento de abrir el campo me sigue dando la impresión de que faltan fondos y sobre todo fondos urbanos creíbles. Tanto este tomo como el anterior rompen la tendencia del resto de la linea al coloreado basado únicamente en el blanco, negro y rojo optando por una paleta más amplia, con colores planos y algo chillones que es, quizás, lo que menos me gusta del trabajo gráfico.

En esta ocasión, con el Duende fuera de circulación, un nuevo Señor del Crimen intenta hacerse con el control de los bajos fondos. Pero lo que podría ser una historia negra más, otra lucha entre el justiciero y el villano, y sus matones, tiene en esta ocasión ramificaciones más amplias y una conexión con la política internacional. Esta trama más fanta-científica y política parece combinar con ciertas dificultades con la parte más de género negro, pero es una combinación extraña que no es ajena para nada a los propios pulps. Parece una intención de Hine y Sapolski introducir un poco, casi diríamos que un mínimo, de contenido político en esta versión del personaje sea a través de las ideas de su interpretación de la Tia May o a través del mismo argumento.

El plantel de personajes crece, aunque compensado por un indice de mortandad impensable en un comic normal de la Casa de las Ideas. Así en esta miniserie nos encontramos, entre otros, ante la versión Noir de Robbie Robertson, del Hombre de Arena y Jean de Wolfe, que en este caso es un hombre y no una mujer como la Jean de Wolfe original. Pero entre los personajes que aparecen en este tomo el que tiene una relectura más radical es el doctor Otto Octavius, convertido en un eugenista tullido. De los supervivientes de la anterior miniserie, La Gata Negra sigue ocupando un papel fundamental como mujer fatal e interés romántico del héroe pero la Tia May, que tan importante resultaba en la trama de la miniserie anterior, ahora desaparece casi completamente.

Un comic recomendable, en la que para mí ha resultado el personaje más interesante de este universo (¿o universos?) Noir.
Publicar un comentario en la entrada