jueves, 16 de febrero de 2012

Cosas para leer: Supergods, Our World in the Age of the Superhero, Grant Morrison

Vuelvo a la bitácora con una novedad, un cambio en la naturaleza del blog, que he decidido amplíe su temática a otro de mis campos favoritos, los superhéroes y los juegos de rol dedicados a ellos. Y empezamos esta nueva etapa, en que las entradas dedicadas al pulp y a los "tipos con ropa interior larga" convivirán en armonía, con una reseña de este  libro de  Grant Morrison.

El señor Morrison es un autor todoterreno capaz de moverse en registros de lo más diverso con gran habilidad. Incluso limitándonos al mercado de los superhéroes, es capaz de escribir delirios lisérgicos como su magnífica Doom Patrol, comics de ciencia ficción políticos e incorrectos como Los Invisibles, comics al estilo clásico de los mayores héroes del mundo como la Liga de la Justicia, o curiosos discursos sobre la ficción y la metaficción como el que marca el final de su trabajo en Animal Man. Y este autor curioso, raro, escribe aquí un análisis del género superheroico igualmente raro, que al mismo tiempo sirve como una historia del género, una autobiografía autoral y, casi, una revelación religiosa.

Quizás el principal defecto del libro sea que está lejos de ser sistemático y de poder reducirse a una sólo de esas categorías, el texto va avanzando uniendo temas y encadenándolos de forma casi casual, como si fuera más una conversación, genial pero inconexa, que un texto bien estructurado. Parece seguir una linea de pensamiento con claridad, a veces con brillantez, y de pronto, en medio de un argumento, cambiar de tema en una dirección sorprendente pero no relacionada olvidando terminar de plantear el pensamiento anterior.

El texto se divide en cuatro partes: Edad de Oro, Edad de Plata, Edad Oscura y Renacimiento que, con estos nombres o con otros, son divisiones en cualquier estudio sobre la historia del género. Y al principio en el texto prima este componente de historia del género, durante los primeros capítulo nos ofrece un análisis más o menos objetivo de los comics de cada edad salpicado de sus opiniones y anécdotas personales. Su análisis de Superman y Batman como los grandes arquetipos y esencialmente figuras opuestas es de lo más interesante y puede leerse como la base de su aproximación a los mismos tanto en la genial All-Star Superman como su alabada etapa en Batman. Personalmente me falta alguna referencia más profunda a las raices pulp de ambos, pero la verdad es que el texto es bastante largo sin necesidad de más añadidos.

Sin embargo a partir de cierto momento las anécdotas y las opiniones de Morrison, especialmente cuando él mismo se convierte en guionista profesional, son más y más importantes. De pronto estamos leyendo una autobiografía del autor salpicada de datos y opiniones sobre los superhéroes y el comic.Siguiendo este camino lleva a temas aparentemente tan dispares como la música de baile, el ocultismo, el fandom británico,  la nueva ola de la ciencia ficción, las drogas alucinógenas o el movimiento punk.

Algunas de sus opiniones sobre el medio no dejan de ser polémicas, especialmente su visión de Watchmen y en general de Alan Moore, que sin dejar de ser positiva no es de rendida admiración que es más común. Crítica  entre otras cosas las pretensiones de "realismo" de esta obra, y en general del género, defiende sin avergonzarse un acercamiento más optimista y fantástico. Su análisis del cine de superhéroes, que comienza de forma sistemática con Batman, desde los primeros seriales a las películas de Nolan, pero  luego  se limita a mencionar otros momentos "álgidos" incluyendo una, en mi opinión algo exagerada, reseña de Unbreakable. En general sus críticas son amables, prefiriendo destacar lo que le gusta sobre lo que no.

El componente religioso del texto es posiblemente el más extraño de todos, y  también el más inconexo. Algunas reseñas no evitan hacer humor con estos aparentes delirios que incluyen seres de la quinta dimensión visitándole en Katmandú, haber estado cerca de la muerte y haberse curado siguiendo lo que le sucedía a su alter-ego en los Invisibles  o afirmaciones de haber tenido un encuentro con un tulpa de Superman durante una Comic-con. Pero resulta difícil cuanto de ello pretende ser verdad en un sentido literal y objetivo, cuanto mera afirmación del poder creativo y transformador de la ficción llevado a sus últimas consecuencias y finalmente cuanto es meramente producto de su, ya mencionado, consumo de alucinógenos.

En general un libro muy interesante, con unas cuantas grandes ideas e interesantes análisis, mezclado con algunos discursos inconexos y divagaciones más o menos curiosas. Si te gustan los comics de Morrison, como es mi caso, una lectura más que recomendable.

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