martes, 31 de enero de 2017

Escocia en la época de Solomon Kane: los crímenes de Sawney Beane

Go ye not by Gallowa
Come bide a while, my frein
I'll tell ye o the dangers there –
Beware o Sawney Bean

There's nae body kens that he bides there
For his face is seldom seen
But tae meet his eye is tae meet your fate
At the hands o Sawney Bean

For Sawney he has taen a wife
And he's hungry bairns tae wean
And he's raised them up on the flesh o men
In the cave of Sawney Bean
              Letra de  Sawney Beane Clan, The Real MacKenzies

En la costa entre Ballantrae y Givran, en Ayshire, en la península de Bennane, se encuentra una oscura caverna, de casi 200 metros de profundidad que queda aislada cuando sube la mara. Un lugar nauseabundo y apartado que ha sigo testigo de las brutales depredaciones de una familia de aspecto y comportamiento bestial. el caníbal Sawney Beane y sus parientes.

Durante la noche, los habitantes de la caverna se arrastran por los páramos y asaltan a viajeros por medio de emboscadas, cayendo sobre ellos en la oscuridad. Tras el rápido combate arrastran los cuerpos, y en ocasiones algún desafortunado prisionero vivo hasta su hogar troglodita. Allí despedazan y  devoran los cuerpos como bestias, arrojando los huesos a una grieta en la parte más profunda, ocasionalmente algunos restos son arrastrados por la marea o recogidos en las redes de pescadores cercanos, llenandoles de supersticioso temor. Nadie sabe cuanto tiempo lleva Bean habitando en la caverna exáctamente, pues las historias son contradictorias.

El misterio de Sawney Bean
La historia que más se conoce sitúa el nacimiento de Alexander "Sawney" (una abreviatura común para Alexander) Beane a medidados de los 1500, en East Lothian (muy cerca de Edimburgo) sin embargo otros testimonios igualmente válidos sitúan los años de sus depredaciones en épocas más tempranas, incluso en el siglo XIII.

Historias similares sobre   otros canibales son conocidas en otras regiones de Escocia, como las historias de Ewain Gaveldrigg y su familia en Angus en el siglo XV o la de Christie Cleek en los montes Grampianos en el XIV. 

Retrocediendo aún más en el tiempo podemos mencionar la referencia de San Jerónimo (c. 340-420), que describe a los "Attacotti", pueblo misterioso que a menudo aparece mencionado junto con pictos y escotos en las fuentes, en su Contra Joviano como caníbales.  

Según la historia reunida posteriormente Sawney Bean habría huido de su hogar en el este del país y en algún punto se habría unido a él una mujer de origen desconocido y similares inclinaciones. Juntos habrían vagado por el país hasta establecerse en la remota caverna en la costa occidental. Desde allí saldrían de noche para asaltar a los viajeros.

Con el tiempo Swaney y su misteriosa esposa han tenido hijos, nietos  e incluso bisnietos, la mayoría de ellos producto del incesto, hasta formar una extraña comunidad de unos 50 individuos, de distintas edades. Ninguno parece mayor de 20 años, pero es difícil determinar la edad de la mayoría de ellos, hay niños de diversas edades que forman casi un tercio del grupo. Todos comparten un aire familiar, que se ve acompañado en muchos casos de deformidades hereditarias o producto del malsano ambiente de la caverna.

Las emboscadas
La familia suele hacer expediciones a los caminos que recorren la región. A menudo utilizan a algunas de sus hijas jóvenes, o alguno de los niños más pequeños, para distraer a las víctimas, contando una historia de viajeros perdidos o parientes heridos para atraer su atención y alejarles del camino. Una vez fuera de la vista del camino los hombres intentarán rodear al grupo para atacar por sorpresa desde todas direcciones. Arrastran los cuerpos (y los desafortunados prisioneros aún vivos) hasta la caverna, también se llevan la ropa, los caballos y cualquier objeto de valor que llame su atención.

Sawney viaja regularmente a poblados más o menos lejanos donde vende la mayor parte de los bienes robados (teniendo cuidado de eliminar aquellos que podrían identificar demasiado claramente su origen) y comprando algunos suministros básicos, especialmente alcohol. Uno de sus compradores principales es Thomas Maxwell, el posadero de una cantina cerca de Garvin  llamada el Toro Negro; Maxwell sospecha que su "cliente" es un bandido y que le vende los restos de sus depredaciones (con lo que se aprovecha de él ofreciéndole precios abusivos) pero ni se imagina el alcance  ni la naturaleza exacta de estas.

La caverna de Swaney Bean
La caverna tiene dos entradas, una apenas visible en la pared que da a la costa, que es inaccesible durante la marea alta, y otra en la parte superior del promontorio, esta es una estrecha chimenea natural, en la que alguien, mucho antes de la llegada de Bean y los suyos, ha excavado algunos toscos escalones apenas visibles (y que requiere una prueba de trepar para entrar y salir por ella) Hay dos salas principales, la más cercana la entrada es donde la familia duerme, come y se relaciona, en su centro hay una grieta a la que llaman el pozo, donde arrojan los restos de sus nefandos banquetes. Algunos pequeños huecos en la parte este de la caverna principal son usados para mantener encerrados a los prisioneros, utilizando postes de madera asegurados al suelo como barrotes. El mobiliario es escaso y tosco y la humedad y la suciedad lo invade todo. La segunda sala, algo  más pequeña es donde habita la Madre y normalmente sólo Sawney entra en dicha sala. Está decorada de forma monstruosa con restos humanos,  huesos y restos de los mismos formando extraños dibujos y configuraciones en el suelo, manchas de sangre reseca en forma de espirales, lazos y signos en las paredes... entre las que destaca el círculo formado por una serpiente que se muerde la cola; apesta a humo, a basura y a putrefacción (siendo necesaria una tirada de Espíritu para resistir la nausea)

Sawney Beane (Comodín)
Sawney es un hombre grande y fornido, de densa barba rubia y cabello rizado. Suele reservarse las mejores piezas de ropa para si y viste algo mejor que los andrajos que poseen sus hijos e hijas. Tiene una tendencia a hablar sólo, perderse en complicadas y extrañas historias sobre las maravillas de su forma de vida y confusas narraciones sobre como conoció a Madre o como llegaron a la caverna.  Aunque sucio y descuidado no está marcado por las deformidades que parecen señalar a la mayor parte de su parentela.
Atributos: Agilidad d6, Astucia d6, Espíritu d8, Fuerza d8, Vigor d8 
Habilidades: Trepar d6, Luchar d8, Intimidación d8, Advertir d6, Sigilo d10, Nadar d6 
Paso: 6; Parada: 6; Dureza: 7 
Desventajas: Buscado (Mayor)
Ventajas: Mando, Sin piedad, Difícil de matar, Fornido 
Equipo: Maza (Fue+d6)

Los hijos
Atributos: Agilidad d6, Astucia d4, Espíritu d4, Fuerza d6, Vigor d6
Habilidades: Trepar d6, Luchar d6, Sigilo d8, Nadar d6 
Equipo: Clava (fue+d4)

Las hijas
Atributos: Agilidad d6, Astucia d4, Espíritu d6, Fuerza d4, Vigor d6 
Habilidades: Trepar d6, Luchar d4, Persuasión d6, Sigilo d8, Nadar d6 
Paso: 6; Parada: 6; Dureza: 7
Equipo: Daga (Fue+d4) 

Madre (Comodín)
La Madre de esta peculiar familia nunca sale al exterior y, por ello, nunca participa en las cacerías. Sus hijos y su consorte le llevan las presas más "suculentas" a su caverna. Su aspecto es aún más deforme y bestial que el de sus descendientes, además no habla más que con extraños gruñidos y no tiene otro nombre más que Madre. Sawney cuenta historias contradictorias sobre cómo se conocieron, dónde o cuándo y a veces parece entender lo que ella quiere decir con sus guturales sonidos.
Atributos: Agilidad d8, Astucia d6, Espíritu d6, Fuerza d8, Vigor d8 
Habilidades: Advertir d6+2, Trepar d6, Luchar d8, Sigilo d10 
Paso: 6; Parada: 6; Dureza: 6
Desventajas: Fea
Ventajas: Alerta, Sentido del peligro, Berserker.
Equipo: Uñas y colmillos (Fue+d4)
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