martes, 28 de mayo de 2013

Cosas para leer: Ojo de Halcón, Seis días en la vida de... por Matt Fraction, David Aja, Javier Pulido y Matt Hollingsworth


Ojo de Halcón es un personaje a menudo minusvalorado, incluso ridiculizado, que ha visto la mayor parte de su trayectoria entrelazada con la de los Vengadores, grupo del que (en mi opinión) es uno de los grandes pilares. Desde su inclusión en el grupo en aquel lejano número 16, tras una brevísima carrera como villano a disgusto, hasta su elección como uno de los miembros de la versión cinematográfica del grupo, pese a que su papel en la película sea ciertamente menor han pasado muchos años y muchas aventuras junto a los "Héroes más poderosos de la Tierra" armado con su arco y su particular personalidad. No es, ni mucho menos, uno de sus miembros más poderosos del grupo y sus aventuras en solitario jamás han sido un éxito (aunque ha habido al menos cuatro intentos), quizás por ello sus momentos estelares se han producido en la colección de los Vengadores (y en menor medida en series derivadas como la de los Nuevos Vengadores o en en los Thunderbolts)

Sin embargo Matt Fraction decide alejar a Ojo de Halcón de sus compañeros, con muy puntuales apariciones del Capitán América,Iron Man y los demás, y contar historias muy diferentes a las que protagonizan en la colección principal. Clint Burton, Ojo de Halcón, y en varios números su homónima aparecida en la colección de los nuevos vengadores, Kate Bishop, se enfrentan a villanos de segunda o de tercera en escenarios urbanos o bien, en un cambio de ritmo que coincide con un descanso del dibujante principal, se ven inmersos en una trama internacional de espionaje en que de nuevo los superpoderes parecen brillar por su ausencia.

El Clint Burton de estas páginas es reconocible como el mismo bromista, metapatas y mujeriego, que continúa siendo igual de imperfecto y falible que siempre, pero también dispuesto a jugarselo todo por los demás mucho menos protegido que sus compañeros. A lo largo de estos seis números le vemos cometer muchas estupideces, salir malparado de peleas espectacularmente dibujadas y bien narradas, conocer mujeres, demostrar sus pocas gracias sociales y todo ello sin perder nunca el sentido del humor. Este se ve acentuado por el hecho de que, en la tradición del género negro, todo el comic esta narrado desde el punto de vista del personaje principal: los textos de apoyo (y a veces los bocadillos) sustituyendo el papel del monólogo interior del detective arquetípico. Las referencias cinematográficas son constantes, incluyendo un par a Blade Runner; o una persecución que parece inspirada en Un Trabajo en Italia.

Los dos dibujantes, españoles ambos, David Aja y Javier Pulido, hacen un buen trabajo; pero es David Aja (el dibujante principal) el que más se luce con un magnifico ejemplo de creación de ambientes y definición de personajes, sin sobrecargar la página de lineas. El enfoque minimalista al dibujo se acentúa aún más en las portadas, muy sencillas, sin apenas fondos y elementos dibujados en silueta pero con elementos muy bien definidos y caracterizasos, casi diríamos icónicos. Es también muy encomiable el uso del color, jugando con una combinación del negro y tonos de violeta que en algunas páginas rozan la monocromía.

Se me hace necesario hablar del uniforme, un punto complicado; en esta colección Clint Burton luce un uniforme muy parecido al de la película, el mismo que ha llevado en los últimos tiempos como Vengador; entiendo completamente que haya gente a la que el uniforme clásico les parezca ridículo, o que el colorido tradicional pareciera fuera de lugar en este clase de historias, pero nunca me han gustado demasiado estos cambios surgidos de las versiones cinematográficas. Normalmente no tienen una vida más larga que el éxito o fracaso de las películas y terminan quedando rápidamente anticuados con el cambio de gustos o modas. Personalmente el uniforme original de Ojo de Halcón es posiblemente demasiado para alguien que llegue de nuevas (e intentar recrearlo en acción real posiblemente fuera un fiasco) pero a mi me gusta esa combinación aparentemente aleatoria de piezas llamativas y esos colores evidentemente poco realistas, algo que parece perfecto para un ex-artista de circo y ex-criminal metido a héroe arquero.

En este mismo sentido me ha hecho gracias ver la solución verdaderamente extraña que Marvel se ha buscado para tener, en su universo "principal", un Nick Furia afroamericano, para adecuarse también a la franquicia cinematográfica: sacarse de la manga a Marcus Johnson, un hijo secreto del Furia original que adopta su nombre y se convierte en el nuevo director de SHIELD tras la supuesta muerte de aquel. Pese a que suene forzado, y las razones no me parezcan las adecuadas, he de confesar que no me siento tan indignado como parte del fandom, quizás por que (como ya he dicho en más de una ocasión) el concepto generacional, el que los héroes vayan dejando lugar a nuevas generaciones me parece algo no sólo bueno si no necesario para que el comic de superhéroes salga del marasmo en el que ha caído la, mal entendida, continuidad.

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