lunes, 12 de septiembre de 2011

Cosas para leer: Green Hornet (Year One) Volume one: The Sting of Justice

Portada por Alex Ross

Dynamite Entertainment es una editorial de comics cuya línea editorial se caracteriza por una referencia constante a los héroes y autores clásicos, entre ellos muchos personajes de inspiración directa o indirectamente pulp. En España hemos visto su Project Superpowers, que resucita unos cuantos superhéroes de la Edad de Oro de diversas editoriales (muchos de ellos en el dominio público) incluyendo los mismos héroes de la editorial Nedor que Alan Moore introducía en su Tom Strong, y el Llanero Solitario, actualización del héroe del oeste. Otros nombres a destacar del catálogo podrían ser el Zorro, John Carter o el Hombre Enmascarado.

En esta caso la reseña se refiere a una de las dos colecciones dedicadas al Avispón Verde (además de las dedicadas a Kato) que lanzó en su momento la editorial para aprovechar la publicidad de la lamentable película de Michael Gondry. Mientras que la titulada simplemente Green Hornet pretendía traer al personaje al presente, siendo guionizada por Kevin Smith, esta Año Uno se sitúa en los años 30 y pretende contarnos de nuevo las aventuras originales del primer Avispón, Britt Reid, en su periodo de tiempo original. No voy a hablar demasiado ahora sobre el origen del personaje, ni su evolución en la radio y en la televisión, ya que para eso se prepara una futura entrada como Personaje Clásico, y me voy a limitar a hacer una reseña del este comic.

Portadas de John Cassaady y Francesco FrancavillaGuionizada por Matt Wagner (creador de Mage y Grendel), dibujada por Aaron Campbell y coloreada por Francesco Francavilla, el tomo añade además múltiples portadas alternativas realizadas por Alex Ross (que es la que sirve como portada la tomo), John Cassaday, o los mismos Wagner y Francavilla.

Aunque se trata de los primeros seis números de una serie la historia es básicamente autoconclusiva y sirve para establecer todos los rasgos básicos del personaje, dejando abierto el final para seguir contando aventuras del mismo. O quizás debería decir de los personajes ya que Kato recibe, más que justificadamente, casi la misma atención que el protagonista principal.

El comic se inicia manteniendo tras lineas paralelas, por un lado la historias separadas de nuestros protagonistas en su infancia y juventud y por otro la situada en el presente narrativo (1938) que nos relata el primer caso de ambos en Chicago. Wagner intenta situar a los personajes en su contexto histórico, haciendo por ejemplo que ambos se conozcan durante la conquista japonesa de China, pero comete algunos errores de bulto en ese sentido (el más llamativo para mi, situar la guerra civil española antes de 1935) Mientras que el trasfondo de Britt Reid ofrece pocas sorpresas, niño rico viaja por el mundo, el de Kato tiene más enjundia, no sólo le devuelve su nacionalidad japonesa original si no que además ofrece un motivo para justificar el abandono de su país por América. El manejo de las tres tramas permite ir dosificando hábilmente la acción y también permite que no tengamos que esperar hasta las últimas páginas para ver al Avispón y Kato en Acción.

Muestra del dibujo y coloreado interiorEl dibujo es bastante bueno, excepto quizás a veces con las caras, y es ayudado por un coloreado más expresionista que naturalista, que intenta trasmitir sensaciones más que simplemente representar la realidad. Se nota un esfuerzo por documentarse, dibujar correctamente los edificios, los coches o incluso los muebles, del que lamentablemente carecen otros proyecto similares. Me gusta el rediseño de la pistola del avispón, que recuerda ahora a una Mauser, sin saber quien en concreto de los muchos dibujantes implicados es el autor del mismo. Corrigo: en realidad este diseño es el que utilizaron para los seriales del Avispón en los años 40, y efectivamente está basada en el bastidor de una Mauser C96.

Nota curiosa, en una escena aparece en casa de los Reid un retrato de un vaquero que recuerda poderosamente al llanero solitario sin su máscara, y es por una buena razón: el Llanero Solitario y Avispón Verde son parientes, para ser exactos tio-abuelo y sobrino-nieto.

Publicar un comentario en la entrada